Guía Estratégica para el Agro

Indicadores Climáticos


INDICADORES CLIMÁTICOS

Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Semana con tres episodios de inestabilidad

El periodo comprendido entre el jueves 30 de julio y el miércoles 5 de agosto presentará tres episodios inestables que provocarán precipitaciones en forma de chaparrones y tormentas aisladas.

El primero se espera que comience a partir de la madrugada del viernes 31, con tormentas principalmente en el centro/este de la zona GEA. Las condiciones meteorológicas tienden a mejorar, de sur a norte, en la mañana del sábado 1 de agosto.

El segundo periodo inestable se producirá en la tarde/noche del domingo 2, momento en el cual retorna la probabilidad de chaparrones y tormentas, aunque las condiciones meteorológicas mejorarán rápidamente, de sudoeste a noreste, durante el lunes 3.

El tercer evento se prevé durante la madrugada del miércoles 5, con el desarrollo de chaparrones y tormentas dentro del área GEA.

Las temperaturas máximas descenderán a partir del sábado 1 de agosto y se mantendrán estables durante el resto del periodo, por lo que los valores más altos, entre 21 y 28°C, se registrarán el viernes 31.

Las temperaturas mínimas también descenderán a partir del sábado 1, principalmente en el sur de la zona GEA, y se mantendrán similares, entre 2 y 8°C, hasta el final del periodo de pronostico.

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Semana con temperaturas elevadas para la época y lluvias escasas

La semana comprendida entre el jueves 23 de julio y el miércoles 29 de julio se registraron precipitaciones escasas, inferiores a los 5 mm, en el sudoeste de la zona GEA. El máximo valor del periodo fue de 2,8 mm y se midió en Gral. Pinto, Buenos Aires.

Las temperaturas máximas estuvieron elevadas para la época, entre los 19 y 28°C, con los valores más altos en el noreste de la zona GEA y los más bajos en el sudoeste. La marca más alta, 27,7°C, se midió en la localidad de Colonia Almada, en Córdoba.

Las temperaturas mínimas oscilaron entre 2 y 7°C, los valores más altos se midieron en el centro/este y los más bajos en el sudeste de la zona GEA. El mínimo extremo del periodo 1,8°C, se midió en la localidad de Junín, en Buenos Aires.

Con este panorama se observa un aumento del área con condiciones de humedad entre escasas y regulares en el centro/oeste de la zona GEA. En el sudeste se mantuvieron las reservas entre adecuadas y óptimas.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 20 y 40 mm en el centro y sudeste de la zona GEA. En el sector oeste se necesitan entre 40 y 60 mm para llevar a valores óptimos la humedad del suelo.

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Dos masas de aire enfrentadas dejan una semana poco típica del invierno en la región pampeana

Los últimos diez días el territorio nacional se ha visto afectado por dos masas de aire, muy distintas y contrapuestas, que están condicionando de manera poco habitual el comportamiento climático de la región pampeana. 

En el norte del país, una atmósfera cálida, con temperaturas muy elevadas para la época y circulación predominante del norte, tuvo efectos distintos en los sectores del este y del oeste. Sobre el este, principalmente en Corrientes y Misiones, el mayor contenido de humedad atmosférica y la influencia de un frente estacionario, potenciado por un centro de baja presión, se capitalizaron en lluvias y fuertes tormentas que provocaron anegamientos al acumular, en poco tiempo registros por encima de los 150 milímetros que superan los valores medios mensuales históricos.  Hacia el oeste, en el área de influencia del NOA, la situación es similar en cuanto a las elevadas temperaturas, pero no así respecto de las precipitaciones, que se han mantenido prácticamente ausentes durante todo el mes favoreciendo, junto con la escasa humedad, el desarrollo de incendios en Jujuy, Salta y La Rioja.

Un escenario totalmente contrapuesto presenta la Patagonia, del Río Colorado hasta Ushuaia, donde una intensa circulación polar finalmente ha logrado capitalizar la humedad proveniente de la cordillera, provocando intensas nevadas, con gran acumulación de nieve y temperaturas extremadamente bajas, alcanzando diez o más grados por debajo del punto de congelación.

Atrapada entre estas dos masas de aire, muy distintas entre si, se ubica la región pampeana, donde los cambios de circulación provocados por estos flujos de aire de características opuestas se alternan, desde el inicio de la segunda quincena del mes, en una puja por un predominio que no termina de establecerse. El resultado es una atmósfera que poco tiene que ver con el invierno. Con una tasa de insolación diaria más baja que lo habitual, ausencia de heladas, temperaturas, mínimas y máximas, por encima de las normales y la preponderancia de días con densa nubosidad que no termina de convertirse en lluvia, más allá de algunas precipitaciones poco generalizadas sobre el centro de la zona núcleo.          

Los pronósticos indican que el mes de julio finalizará con cielos que seguirán teñidos de gris y algunas lluvias y tormentas un poco mas generalizadas. Eventos que serán bien recibidos por los suelos cuyas reservas de agua comienzan a evidenciar una merma, fundamentalmente sobre la franja oeste y noroeste del país. Algo que normalmente sucede debido a la disminución pluvial propia del invierno aunque, este año, muy mitigada por el escaso requerimiento atmosférico que han planteado condiciones ambientales poco exigentes durante la segunda mitad del mes.