Punto de inflexión para la región: el agua llegó, pero hubo tormentas brutales - 19 de Febrero de 2026
Punto de inflexión para la región: el agua llegó, pero hubo tormentas brutales
Esta semana marca un punto de quiebre para el régimen hídrico de la región con más de 60 mm en siete días. Pero la última tormenta se caracterizó por fuertes vientos y granizo y afectó a una extensa área.
Continua la probabilidad de lluvias en la región
A partir del sábado 21 retorna la probabilidad de chaparrones aislados e intermitentes hasta el lunes 23.
“La segunda mitad de febrero arrancó con un positivo cambio de condiciones para las zonas pluvialmente más postergadas”, dice el consultor Elorriaga.
Se afirma un panorama de recuperación pluvial, pero con violentas tormentas

Las lluvias de las 24 horas hasta las 08 h de este jueves 19/2 dejaron una gran carga de agua, incluso mayor a la acumulada en el fin de semana largo, lo que puede observarse en la imagen. Sin embargo, también estuvieron más concentradas. Por un lado, en el NO de la región, en el sector cordobés, con marcas que superaron los 80 mm, como en Idiazábal con 98 mm, Bengolea con 87 mm y Bell Ville con 84 mm. También hubo otro núcleo en el NE de la región con 90 mm en Montes de Oca. “El cambio de quincena fue el punto de quiebre para que finalmente el sistema de alta presión semiestacionario, que condicionaba el ingreso de las precipitaciones, terminara de desplazarse hacia el este. Lamentablemente, el ingreso de aire muy cálido y húmedo del norte se encontró con una masa de masa de aire muy fría proveniente del SO patagónico. El resultado fue fuerte choque térmico que provocó tormentas de gran violencia”, explica el consultor Elorriaga. La inestabilidad seguirá sumando milímetros a la región. En esta semana crítica para la soja, la región terminó recibiendo en el término de una semana unos 64 mm en promedio.

Esto marca un cambio para el régimen hídrico de la región, pero la inusitada violencia del fenómeno se abatió con particular ensañamiento sobre una región de 400.000 ha.
Granizo, ráfagas y hasta 100 milímetros sobre unas 400.000 ha de la región núcleo
Lamentablemente, donde más llovió no solo cayó agua, sino también que se produjeron ráfagas intensas de viento y caída de granizo. El núcleo más severo de la tormenta abarcó una región de 400.000 hectáreas que abarcaron el centro-sur santafesino y el sudeste cordobés. El corredor que va desde Armstrong, Tortugas y General Roca hasta Inriville concentra los mayores reportes de daños en cultivos.

En los lotes de soja se observan caída de vainas y fuerte deshojado; mientras que en los de maíz maíz hay desgrane y pérdidas de espigas y quebrado. En los casos más severos, el granizo directamente barrió lotes de soja y maíz.
La magnitud final de las pérdidas comenzará a dimensionarse en los próximos días. Los elevados milimetrajes y los caminos anegados impiden el ingreso a los campos y comenzar a evaluar el número de hectáreas afectadas.

Las lluvias llegaron al corredor crítico y detienen el deterioro de la soja de 1ra
Si bien el agua llegó tarde para revertir daños —se contabilizaban pérdidas del potencial de rinde de hasta el 40% en las áreas con peor condición—, logra detener el deterioro del cultivo y la caída del rinde. En Acebal (30 km al sudoeste de Rosario) “ayuda a que progrese el cultivo y no estemos ante un panorama de sequía total”, señalan los técnicos. Si sigue lloviendo, el cultivo podría alcanzar los 30 a 35 quintales, agregando los agrónomos que “va a depender de cómo llene el grano”. En Sanford estiman daños del 40%: “de 50 quintales, esperamos 30 qq/ha, tal vez algo más”. Entre Villa Amelia y Fuentes, con esta recomposición del agua, se estiman techos en torno a los 30 qq/ha. Entre San Pedro, Baradero y Río Tala hay pérdida de hojas basales y algo de flores, y evaluarán en los próximos días el impacto de la lluvia.
El inicio de la recuperación de la soja de 1ra
Tras las lluvias, los cuadros entre regulares y malas condiciones disminuyeron del 12 al 5% del área en la última semana. Hay 30% del área con lotes en buenas condiciones, 55% bajo muy buenas condiciones y 10% que están en excelentes condiciones. Si bien la falta de agua marcó al cultivo, estas lluvias son un punto de inflexión para su recuperación. El 70% de los lotes se encuentran formando el grano y el 30% fructificando. En Totoras, “el porte de la planta es muy bueno, con altura y número de nudos importantes”. Esperan rindes en torno a los 40 qq/ha. En María Susana, se observa disparidad de las chauchas por la falta de agua: “hay tamaños muy distintos, se ven con unos 4 centímetros y es una chaucha mediana chica y con un grano que es un cuarto de grano respecto a lo normal”. En Pergamino se destaca la recuperación del cultivo tras las lluvias. “Pero el área ubicada desde la Ruta 8 hacia el norte necesita nuevos aportes para consolidar esta mejora y sostener la recuperación”, destacan.
La soja de 2da está al límite entre lluvias tardías, 71.000 ha perdidas y áreas golpeadas por viento y granizo
Hace apenas una semana comenzó a llover en las zonas más castigadas por la sequía de la soja de 2da. Lamentablemente, el cultivo quedó caracterizado por entrenudos cortos, lotes manchoneados, secado parcial, plantas envejecidas y muchos cuadros directamente dados por perdidos. A nivel regional, ya se contabilizaban 71.000 ha perdidas. Lo bueno es que el agua llegó y le pone un freno a esta cifra. Lo malo es que en los próximos días habrá que medir el daño del viento y el granizo en los lotes de soja de segunda de la franja del noroeste. Desde Acebal (centro-sur santafesino) y el noreste bonaerense, en Baradero y San Pedro, los técnicos advertían que, a causa de la sequía, aun en el mejor de los escenarios los techos difícilmente superen los 25 qq/ha, con pisos que parten desde los 18 qq/ha, según el lote. Más hacia el oeste, en el área de Corral de Bustos, el promedio esperado cae a 15 qq/ha. El resumen de los asesores en esta zona es contundente: “la pérdida ya es muy grande, la lluvia llegó tarde como para salvarlas”.
En general, las zonas mejor posicionadas esperan rindes entre 20 y 30 qq/ha, mientras que en las más castigadas los promedios se ubican entre 15 y 20 qq/ha.
