Casi medio millón de ha de soja de 1ra. en condiciones regulares - 22 de Enero de 2026
Casi medio millón de ha de soja de 1ra. en condiciones regulares
Tras lluvias erráticas de la última semana, los lotes de soja de 1ra en condiciones regulares aumentaron 13 p.p. Si no llueve en esta semana, ya podría haber recortes en el potencial de rinde. En maíz temprano, por la falta de lluvias, se estiman pérdidas de hasta un 50% del rendimiento en el sudeste cordobés.
Ola de calor y probabilidad de lluvias
Las temperaturas máximas, que llegarán a 35 a 38°C, y las mínimas elevadas, darán lugar a una ola de calor en la región núcleo a partir del domingo 25. Y a partir del lunes 26 hay probabilidad de lluvias aisladas e intermitentes.
“Hay grandes probabilidades de que, en el inicio de la última semana del mes, el frente frío quiebre el bloqueo permitiendo que las lluvias avancen sobre la zona núcleo", dice el consultor Elorriaga.
Por el déficit de lluvias hay 450.000 ha de soja 1ra en condición regular
Las lluvias de los últimos 7 días volvieron a mostrarse erráticas y un 65% de la región quedó casi al margen de las lluvias. Solo en noreste y sur de la región se superaron los 15 mm. Carlos Pellegrini acumuló 55 mm y Chacabuco, 42 mm. Por esta retracción de lluvias, los lotes de soja de 1ra. en condiciones regulares aumentaron 13 puntos porcentuales en la última semana y totalizan el 15% del área, unas 450.000 ha. Los lotes en buenas condiciones son el 40%, los muy buenos 40% y los excelentes, 5%.
A este escenario se sumó un marcado repunte térmico, con máximas que alcanzaron los 37 °C. El combo de pocas lluvias y calor intenso profundiza la escasez hídrica, que afecta al 20 % del área, mientras que la condición regular ya cubre el 65 %. Solo el 15 % de la región, principalmente en el norte, mantiene reservas adecuadas a óptimas. Este análisis de disponibilidad de agua considera el consumo de la soja sembrada a fines de octubre.

El potencial de rinde de la soja de 1° tambalea ante la falta de agua
El cultivo comienza a transitar su periodo crítico con un 5% del área que ya está en plena fructificación (R4). El 55% de los cuadros está iniciando fructificación (R3), y el resto en floración (R2). La falta de lluvias que afecta a gran parte de la región núcleo desde fines de diciembre pone en jaque el rinde potencial. El nivel de pérdida dependerá de las lluvias de los próximos 7 días.
En Baradero advierten que “la planta se quedó en altura, está apretada por la falta de agua”, y se observan abortos de hojas inferiores, con el riesgo de que el estrés avance hacia las flores, lo que impactaría directamente en el rendimiento. Remarcan que una mejora en las lluvias permitiría recuperar el potencial. En Piedritas, en ambientes más bajos o restrictivos ya se registran pérdidas del potencial de rinde. Hay pérdida de área foliar, con cultivos manchoneados y signos de estrés marcado. En Junín y en Marcos Juárez, la soja podría sostenerse una semana más sin lluvias, pero la evolución del rinde potencial dependerá de las precipitaciones que se registren en el corto plazo. En San Gregorio y en Bigand, advierten que si no llueve la próxima semana, los sectores de loma y los lotes de menor productividad no lograrían cerrar surco, con pérdidas importantes de potencial. En Carlos Pellegrini, sigue siendo necesaria una lluvia para que el cultivo continúe desarrollándose con normalidad.
¿Qué dicen los pronósticos de corto plazo?
El lunes 26, la presencia de un sistema frontal frío, débil y estacionario, favorecerá la ocurrencia de precipitaciones aisladas e intermitentes en la región. La mala noticia es que las temperaturas máximas, que llegarán al rango de 35 - 38°C, y las mínimas elevadas darán lugar a una ola de calor a partir del domingo 25.
Maíz 2025/26: la foto general resiste, pero hay recortes donde no llovió y las lluvias esperadas llegarían tarde para revertir la condición
Al presente, 6 de cada 10 lotes siguen entre muy buenos y excelentes, pero esa condición cayó 8 puntos porcentuales en la última semana. Los cuadros regulares ganaron 2 puntos y ya explican el 9% del área, mientras que apareció un 1% de lotes en mal estado. La foto general aguanta, pero la situación es “tan heterogénea como lo fueron las lluvias desde fines de diciembre”, sintetizan los técnicos.
Donde el agua llegó a tiempo y en los ambientes de buena aptitud o mejor rotados, los rindes se mantienen firmes. En Corral de Bustos y Monte Buey todavía se habla de 120 qq/ha, en Carlos Pellegrini se proyectan hasta 140 qq/ha, y en sectores de Colón y Junín las expectativas siguen sin grandes penalidades. “La campaña va a terminar siendo muy buena, aunque podría haber sido mucho mejor. El maíz venía con la vara muy alta después de una cosecha fina récord y con un muy buen escenario hídrico hasta Navidad”, resumen desde Colón.

El escenario cambia en los cuadros más restrictivos, en los lotes sembrados en octubre y, especialmente, en la franja central de la región núcleo, donde en los últimos días no hubo milímetros y ya no se logra sostener el llenado de granos. Sectores del sudeste cordobés aparecen hoy como los más comprometidos: “hacia el norte y el este de Marcos Juárez, estiman pérdidas de rinde del 30 al 50% con rindes que rondarían los 70 qq/ha o menos. En San Gregorio el ajuste también se siente, con recortes de entre 25 y 30% en ambientes más flojos, y del 10% en lotes mejores, mientras que en San Pedro y Baradero esperan rindes de 70 a 75 qq/ha. Además, los técnicos anticipan que la cosecha se adelantará en los lotes más castigados por la seca, y que podrían empezar a levantarse en los primeros días de febrero, junto con algunos cuadros sembrados muy temprano, por lo que las lluvias que se esperan para la próxima semana llegarían tarde.
La falta de agua acorrala a la soja de 2°
La soja de segunda también presenta un panorama más ajustado y muy condicionado por la distribución de las lluvias. En Carlos Pellegrini y Bigand, el cultivo necesita precipitaciones en forma urgente para evitar una mayor desaceleración del crecimiento. Aun así, el cultivo todavía se mantiene en carrera para alcanzar un buen rendimiento, siempre que se registren aportes de agua en el corto plazo. En Bombal, las reservas de humedad se conservan mejor de lo esperado gracias al importante rastrojo dejado por la gran cosecha de trigo: “al remover las plantas, la tierra aún se mantiene húmeda”, señalan. En San Gregorio, la soja de segunda presenta un desarrollo más adelantado que en campañas anteriores; “puede resistir sin inconvenientes una semana más sin lluvias,
pero luego necesitará aportes hídricos para no perder estructura de planta y limitar su potencial productivo”, advierten. En Colón, muestra mayores síntomas de estrés, en particular en lotes con suelos overos y de menor calidad.
