Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Ola de calor y probabilidad de lluvias

El periodo comprendido entre el jueves 22 y el miércoles 28 de enero comienza con buenas condiciones meteorológicas que se mantendrán hasta el lunes 26, cuando aumentará la inestabilidad en la zona GEA debido a la presencia de un sistema frontal frío, débil y estacionario, que favorecerá la ocurrencia de precipitaciones aisladas e intermitentes, con mejoramientos temporarios hasta el final del periodo de pronóstico.

Las temperaturas máximas ascenderán paulatinamente alcanzando los valores más altos del periodo, entre 35 y 38°C, a partir del sábado 24. Estos registros se mantendrán estables con descensos temporales y locales debido a las precipitaciones. Las temperaturas mínimas también ascenderán con el correr de los días hasta alcanzar marcas de 22 a 24°C, por lo que los valores más bajos se esperan en el comienzo del periodo de pronóstico. La conjunción de altas temperaturas, tanto mínimas y máximas, por más de 3 días provocará una ola de calor dentro de la zona GEA a partir del domingo 25.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Precipitaciones variadas: entre 2 a 50 mm

La semana comprendida entre el jueves 15 y el miércoles 21 de enero se registraron precipitaciones aisladas sobre la zona GEA, con acumulados de gran variabilidad, desde 2 a 50 mm. Los valores más elevados se concentraron en dos sectores puntuales, el noreste y el sudeste. El máximo registro del periodo fue de 55 mm y se midió en C. Pellegrini, Santa Fe.

Las temperaturas máximas rondaron entre 32 y 37°C, con las  marcas más altas en la porción noreste y las más bajas en el sudeste de la zona GEA. El valor máximo extremo del periodo, 37,4°C, se midió en la localidad de Irigoyen, en Santa Fe. Las temperaturas mínimas fueron bajas para la época, entre los 9 y 13°C, que se registraron principalmente en el sudeste y oeste de la zona GEA. El mínimo extremo, 9,1°C, se midió en las localidades de Chacabuco, Buenos Aires, y Bengolea, Córdoba.

Con este panorama la superficie con reservas escasas cubre la mayor parte de la zona GEA. En los sectores sur y norte persisten núcleos con condiciones regulares pero las zonas de sequía aumentaron, principalmente en la franja central.

Con el estado actual, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen más de 100 mm en forma generalizada, y en el sector centro/oeste entre 120 y 160 mm para alcanzar condiciones de humedad de suelo óptimas.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Última semana de enero: las lluvias llegarían a la región núcleo

Las primeras dos décadas de enero no han sido pluvialmente generosas con parte del corazón productivo de la zona núcleo que, sin lugar a dudas, está atravesando el momento más comprometido de la campaña gruesa. En ese sector, fundamentalmente centro oeste de la región pampeana, la situación no es peor gracias al respiro que temperaturas muy por debajo de los valores normales estacionales le vienen dando desde que culminó la primera ola de calor del año.

Solo la baja exigencia atmosférica que plantea un ambiente más templado y una aceptable cuota de rocío nocturno, impiden que la ausencia localizada de precipitaciones presione mucho más sobre las reservas de agua en los perfiles de esa región.

En los últimos siete días las precipitaciones continuaron presentes con acumulados propios de enero sobre la mitad norte del país, desde el centro de Santa Fe hasta Jujuy, pero solo cubrieron parcialmente el territorio bonaerense con lluvias y tormentas dispersas, en el orden de los 10 a 30 milímetros, acompañadas de una fuerte circulación fría desde el sudeste.

Nuevamente el aporte de agua estuvo prácticamente ausente en San Luis, La Pampa, Córdoba, sur de Santa Fe y de Entre Ríos, sectores donde las necesidades hídricas ya se debaten entre la escasez y la sequía, muy lejos de la abundancia de reservas predominante en el norte de Santa Fe, Santiago del Estero, el NOA y el NEA.

Para comprender la retracción de las precipitaciones sobre el centro de la zona núcleo es necesario mencionar que la dinámica de circulación en la región pampeana actualmente está muy influenciada por la posición de un sistema de alta presión que transita a la altura de la provincia de Buenos Aires.

Cuando ese sistema se ubica sobre el océano, a la altura de la costa atlántica, promueve la circulación desde el este o sudeste hacia el centro de la región pampeana provocando una suerte de barrera que se opone al ingreso de aire cargado de humedad desde el norte hacia la franja central.

En contraposición, la circulación cálida del noreste inyecta humedad pero, en su evolución, limita el avance de los sistemas frontales desde el sudoeste hasta el centro del país. En medio de esa confrontación de masas de aire de distinto sentido y conformación que no terminan de mezclarse, la franja central de la zona núcleo queda virtualmente aislada en un ambiente de estabilidad, que la excluye de las precipitaciones que se desarrollan con recurrencia en el norte del país, donde la humedad acopiada es definida y abundante y, de manera más dispersa, sobre el territorio bonaerense.

Según los pronósticos de corto plazo el ingreso de un sistema frontal frío durante el fin de semana provocará el desarrollo de precipitaciones que inicialmente mantendrán la misma dinámica, pero con grandes probabilidades de que, en el inicio de la última semana del mes, el frente frío quiebre el bloqueo permitiendo que las lluvias avancen sobre la zona núcleo.