Detalle por Subzonas


SUBZONAS Y RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS GEA

 

SUBZONA I

En Carlos Pellegrini, el maíz temprano transita el llenado de granos sin evidenciar fallas asociadas a la falta de agua. Un aspecto clave es que la totalidad de los lotes fue sembrada tempranamente, al inicio de la ventana óptima, lo que permitió un desarrollo uniforme del cultivo. El rinde se estima en torno a los 140 qq/ha. La condición del cultivo es muy buena en el 100% del áreaLa soja de primera muestra un escenario algo más ajustado desde el punto de vista hídrico. Las escasas lluvias recientes lograron atenuar el impacto de las altas temperaturas, pero no alcanzaron a recomponer las reservas de agua del perfil, por lo que sigue siendo necesaria una precipitación significativa para sostener el desarrollo normal durante el período crítico. El cultivo se encuentra iniciando la fructificación (R3). Hasta el momento, la mayor parte de los lotes no presenta inconvenientes, con excepción de aquellos trabajados o con antecesor potrero, donde se observa retraso en el crecimiento. En términos generales, el cultivo se mantiene mayoritariamente en condición muy buena a buenaEn cuanto a la soja de segunda, el cultivo requiere lluvias de manera urgente para evitar una mayor desaceleración del crecimiento, ya afectado por las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones de los últimos días. No obstante, y a pesar de este ajuste hídrico, aún se considera que el cultivo está en carrera para alcanzar un buen rendimiento, siempre que se registren lluvias en el corto plazo.

En la zona de María Susana, los técnicos destacan que desde Navidad (24/12/2025) hasta el 20/01/2026 prácticamente no se registraron lluvias, acumulando casi un mes completo de pleno verano sin aportes hídricos. “De no haber contado con los milímetros acumulados en los meses previos, hoy no tendríamos cosecha de maíz”, advierten. En este contexto, el maíz temprano mantiene rindes estimados entre 80 y 120 qq/ha, aunque los lotes del rango inferior podrían sufrir una merma adicional cercana al 10%, especialmente aquellos ubicados en áreas donde las lluvias han estado ausentes, como Acebal y Arminda, situación que se replica en el sudeste de la provincia y el sector costero de Buenos Aires (San Pedro, San Nicolás). En estos últimos sectores ya se observan lotes que podrían cosecharse en la primera semana de febrero, con rendimientos muy ajustados, donde se verán los pisos de rinde de la campaña. Los lotes sembrados a fines de agosto también se proyectan para cosecha entre el 7 y el 10 de febrero. En este escenario, el rinde promedio esperado para la zona se ubica actualmente en torno a 100 qq/haRespecto a la soja de primera, las lluvias recientes se concentraron hacia el centro-norte, con acumulados de 25 a 60 mm en localidades como López, Gálvez, Belgrano, San Martín de las Escobas, Cañada Rosquín, Carlos Pellegrini, Centeno, El Trébol, Piamonte, y también en el este de Córdoba (departamento San Justo), aunque allí con registros menores (10–20 mm), compensados por una mejor frecuencia previa. También se destacan aportes importantes en Santiago del Estero (Campo del Cielo) y Chaco, con acumulados cercanos a 200 mm. Sin embargo, sectores como Cañada de Gómez, Acebal y Arminda continúan deficitarios, y en estas áreas ya se observa una merma en el rinde futuro. Si bien una lluvia aún podría mejorar el panorama, no se esperan altos rendimientos. La soja de segunda presenta perspectivas similares a la de primera, muy condicionadas por la distribución de las lluvias según zona. Por último, el maíz tardío continúa en etapa de crecimiento con buenas expectativas generales, a excepción de las zonas más al sur, linderas a Rosario, donde el déficit hídrico comienza a generar mayores limitantes.

 

SUBZONA II

En Bigand, se han observado algunas fallas en el llenado de granos de los maíces asociados a la falta de agua, principalmente en los lotes sembrados durante la segunda quincena de octubre. Los ingenieros indican que ,en comparación con un mes atrás, se estima una leve baja en el rinde esperado, que actualmente se ubica entre 100 y 120 qq/ha, frente a los 100–130 qq/ha estimados anteriormente. En términos de condición del cultivo, el 90% del área se concentra entre estados muy buenos y buenos, mientras que un 10% presenta condición regular, asociada a lotes con baja rotación y deficiencias de nitrógenoLa soja de primera viene tolerando las escasas precipitaciones, Sin embargo, si no se registran lluvias en los próximos días, se espera una reducción de rindes en algunos lotes, especialmente aquellos implantados en suelos más complejos o con manejos deficientes, que ya muestran condiciones regulares (15% del área). El 25% del cultivo se encuentra en plena floración (R2) y el resto, fructificando (entre R3 y R4). Respecto a la soja de segunda, en los últimos días se ha observado una detención en el crecimiento como consecuencia de la falta de lluvias. Si bien el cultivo todavía resiste algunos días más, de persistir el actual escenario seco comenzarán a evidenciarse síntomas de marchitamiento. Un 20% de los cuadros se los califica como regulares y el resto se distribuyen entre buenas a excelentes condiciones.

En Bombal, el panorama de los cultivos se mantiene muy sólido y, por ahora, sin señales de deterioro por la falta de lluvias. En el caso del maíz temprano, no se observan fallas en el llenado de granos ni pérdidas de rinde respecto a un mes atrás: el rendimiento estimado se sostiene en torno a los 120 qq/ha y el 100% del área se encuentra en condición excelente.  En soja de primera, el 100% del área está en condición excelente. Desde el lugar advierten que “plantear hoy una resignación de rinde en soja está fuera de contexto, dado el buen estado general de los cultivos, aunque aclaran que, si las lluvias se cortaran por más tiempo, recién entonces habría que evaluar impactos”. En soja de segunda, las reservas hídricas se sostienen mejor de lo esperado gracias al importante rastrojo dejado por la excelente cosecha de trigo: “vas al campo, removés plantas y la tierra sigue húmeda y negra, a pesar de los calores recibidos”. Aun así, coinciden en que una nueva lluvia siempre sería bienvenida para consolidar el buen potencial.

En San Gregorio, el escenario comienza a mostrar señales de ajuste por la falta de lluvias, aunque los cultivos aún sostienen un buen nivel productivo. “En el caso del maíz temprano, por ahora no se observan fallas en el llenado de granos, pero podría comenzar a limitarse el peso final si no se registran precipitaciones en los próximos días. La pérdida de rinde todavía es difícil de estimar, aunque podría ser un 10% en los lotes buenos y sectores bajos de lotes quebrados, hasta un 25–30% en las lomas, todo atado a lo que ocurra con el evento de lluvias previsto para el inicio de la semana próxima”, explican los técnicos. En soja de primera, las reservas de agua permitirían atravesar el período crítico sin resignar gran parte del potencial, aunque si no se concreta esa lluvia, los sectores de lomas y los lotes de menor aptitud productiva podrían tener dificultades para cerrar el surco, con pérdidas importantes de rinde. En los ambientes más productivos, el impacto sería menor, ya que lograron un buen porte y cierre de surco, aunque también comenzarían a ajustar su potencial. En tanto, la soja de segunda se presenta en buen estado y más avanzada que en campañas anteriores: “resiste sin problemas una semana más sin lluvias, pero luego necesitaría aportes hídricos para no perder estructura de planta y limitar su potencial productivo”.

 

SUBZONA III

En Colón y alrededores, el estado de los cultivos es en líneas generales muy bueno, aunque con fuertes contrastes según las lluvias recibidas. “No estamos mal en la zona, los cultivos la verdad que están bárbaros”, señalan desde Arbolito y Carabelas, donde la semana pasada se registraron entre 20 y 30 milímetros, la diferencia en los cultivos es muy marcada respecto de los lotes ubicados entre Colón y Labordeboy, donde prácticamente no llovió en los últimos días. De todas formas, en este último sector los cultivos aún se mantienen en buen estado, aunque ya comienza a notarse la falta de agua, especialmente en los maíces y en las sojas de segunda, que son las que muestran mayor estrés, en particular en lotes con suelos overos y de menor calidad. “En los campos buenos, en general, los maíces van a alcanzar su potencial de rendimiento”, aunque advierten que en las zonas con menores precipitaciones se va a perder un poco de peso debido al corte de lluvias desde fines de diciembre y a los recientes golpes de calor. “Venía para redondearse una campaña espectacular, con una fina excelente y una gruesa a esos niveles, pero este bache hídrico hace sentir que se resigna algo de rinde”, explican. De todos modos, aclaran que “no se compara esta campaña con ninguna de las últimas y va a terminar siendo una muy buena campaña”, y que una mejora en las lluvias podría permitir recuperar parte del potencial, especialmente en soja.

En San Pedro y Baradero, el panorama de los cultivos muestra un fuerte contraste según fecha de siembra y disponibilidad hídrica. En maíz temprano, el diagnóstico es claro: “una lástima, porque faltó el agua a fin de año. Los lotes sembrados bien temprano fueron los que mejor atravesaron el ciclo, ya que agarraron la mejor condición de humedad en el suelo y las mejores lluvias. En cambio, los implantados hacia fines de septiembre o principios de octubre quedaron más expuestos al corte de lluvias de diciembre y son los más castigados”, explican los tecnicos. Y agregan que en líneas generales, el maíz se sostuvo casi exclusivamente con el agua del perfil y los rindes esperados se ubican mayormente entre 70 y 75 qq/ha, con algunos casos puntuales que podrían superar los 80. En soja de primera, el escenario es más delicado: “los lotes están mayormente en R2, algunos entrando en R3, pero la planta se quedó en altura, está apretada porque falta agua”. Ya se observa aborto de hojas inferiores y advierten que no va a faltar mucho para que pase lo mismo con las flores, lo que impactaría de lleno en el rinde”. Por ahora, los tecnicos puntualizan que las temperaturas más frescas ayudaron a amortiguar el estrés, aunque alertan que si se suma el calor de la semana que viene al estrés hídrico, ahí sí es un problema” quedando todo atado a la llegada de una lluvia en el corto plazo.

 

SUBZONA IV

En Piedritas, el estado de los cultivos muestra contrastes muy marcados según ambiente y manejo. “En maíz temprano, en general están buenos, con rindes que se proyectan en el orden de 90 a 100 qq  e incluso algún lote podría ubicarse algo por encima. Sin embargo, no todos los cuadros logran ese potencial: los lotes implantados en ambientes que no eran los más adecuados se han seguido deteriorando”, especialmente aquellos que se sembraron aprovechando lluvias de octubre y que hoy evidencian mayores limitantes”, explican los asesores. Y agregan que a estos cuadros  se suma que las precipitaciones recientes no fueron lluvias que marcaran la diferencia, lo que empieza a notarse en algunos sectores de la zona. En soja temprana, el panorama es similar: los lotes bien posicionados muestran muy buen estado general, pero en los ambientes más bajos o restrictivos ya hay pérdida de rinde y de hoja, con cultivos manchoneados y sufriendo bastante”.

En Junín, el maíz temprano se encuentra muy avanzado en su ciclo, con el potencial de rendimiento prácticamente definido luego de las lluvias registradas a fines de año y algunos eventos desparejos ocurridos a comienzos de enero. A pesar que esta zona está  caracterizada por su alta heterogeneidad, en general, el estado de los lotes es muy bueno a excelente. Para los maíces tempranos bien manejados, se estiman rindes que podrían ubicarse en torno a 110 a 120 qq/ha. En cuanto a la soja de primera, la mayoría de los cuadros se encuentra atravesando el inicio del período crítico, iniciando la fructificación (R3), Empiezan a observarse signos leves de estrés hídrico, especialmente en días de altas temperaturas. Si bien el cultivo venía mostrando un estado excelente, el aumento de la demanda de agua es mayor y el cultivo empieza a “marcarse”. La soja podrían sostenerse al menos una semana más sin lluvias, aunque la evolución del rinde potencial dependerá en gran medida de las precipitaciones que se registren en los próximos días, por lo que el potencial de la soja aún está en juego. Por su parte, la soja de segunda y el maíz tardío transitan etapas vegetativas.

 

SUBZONA V

En la zona de Monte Buey y Corral de Bustos, el estado de los cultivos se mantiene en general muy bueno, aunque empieza a sentirse la falta de lluvias. En maíz, se observa el apretón del calor y la falta de lluvias a través de la  removilización de las hojas de abajo, que se secaron y, en algunos casos, también impacto se sintió sobre el peso de los granos”, dicen los técnicos . Sin embargo, destacan que llovió bien en diciembre y durante el período crítico, lo que permite sostener muy buenas perspectiva de rindes: “en esta zona estamos bien, van a ser maíces de 120 qq o más”. Aun así, reconocen que si hubiera acompañado un poco más la lluvia, por ahí el peso de grano sería mayor. El maíz de segunda es el que muestra mayor sensibilidad, ya que “viene sufriendo”. En soja de primera, el estado también es bueno y, si bien por ahora dicen que “se la aguantan”, advierten que el agua empieza a ser necesaria para sostener el potencial. “Si llueve la semana que viene, creo que todavía seguimos bien, en carrera”, señalan, aunque remarcan que la falta de precipitaciones comienza a sentirse, especialmente en zonas hacia el norte de Marco Juarez y hacia el este, por ejemplo General Roca y alrededores.