Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Retorno de las lluvias y marcado cambio de temperatura
El periodo comprendido entre el jueves 16 y el miércoles 22 de julio comienza con buenas condiciones meteorológicas, aunque se espera un aumento de la inestabilidad y la formación de tormentas, sobre el centro/este de la zona GEA, a partir del final de la mañana y, principalmente, en la tarde del viernes 17. Las condiciones mejoran hacia la noche del mismo viernes pero, durante la primera parte del sábado 19, retorna la probabilidad de precipitaciones sobre el sector oeste que, con el correr de las horas, se desplazarán hacia el este. Las lluvias y tormentas se repetirán durante el mediodía del domingo 19 y se mantendrán con intermitencias hasta la mañana del lunes 20. Este mejoramiento continuará hasta el final del periodo de pronóstico, cuando se renueva la probabilidad de precipitaciones aisladas e intermitentes.
Las temperaturas máximas se presentarán en paulatino ascenso hasta alcanzar los valores más altos del periodo, entre 27 y 29°C, el viernes 17. Los registros máximos descenderán a partir del sábado 18 a valores por debajo de los 20°C, de forma generalizada, y se mantendrán de esta manera hasta el final del periodo de pronóstico. Las temperaturas mínimas también descenderán a partir del sábado 18 y se espera que las marcas más bajas, entre 1 y 7°C, se midan entre el martes 21 y el miércoles 22.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Semana sin lluvias en la región
La semana comprendida entre el jueves 9 de julio y el miércoles 15 de julio no se registraron precipitaciones en la zona GEA.
Las temperaturas máximas rondaron los 16 a 23°C, con los valores más elevados en el noroeste y los más bajos en el sudoeste. La marca más alta, 22,7°C, se midió en la localidad de Irigoyen, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas se ubicaron cerca del punto de congelación, entre 1 y 3°C, en gran parte de la zona GEA. En el sudeste, donde se registró el valor más bajo del periodo, los registros fueron inferiores a los 0°C. El mínimo extremo del periodo -1,4°C, se midió en la localidad de Junín, en Buenos Aires.
Con este panorama las reservas se mantuvieron entre regulares y adecuadas en la mayor parte de la zona GEA. En el sector sudeste hubo una leve reducción pero, aun así, la humedad de suelo se encuentra en niveles óptimos, aunque en un área más reducida.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 20 y 60 mm en el centro y oeste de la zona GEA para llevar a valores óptimos la humedad del suelo.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Julio se mantiene más seco, aunque con humedad suficiente para los cultivos
La primera quincena de julio concluye con un balance pluvial deficitario respecto de los valores estadísticos calculados para el mismo periodo en los últimos 30 años. Según los registros históricos, la región pampeana recibe, en promedio, acumulados entre 5 y 30 milímetros durante los primeros quince días del mes, con un gradiente que va en ascenso desde la franja oeste hacia el este.
Este año, solamente el extremo sudeste de Buenos Aires se acercó a esos valores, con totales entre 10 y 25 milímetros, el resto del territorio pampeano solo recibió lloviznas muy débiles y aisladas por debajo de la media.
Aun así, las reservas de agua en el suelo, en general, se mantienen en muy buena condición por dos causas fundamentales: el buen desempeño que tuvieron las precipitaciones durante junio y el predominio de un ambiente más templado y húmedo en lo que va de julio.
La circulación fría y seca del sur alternó su ingreso al centro del país con aire más cálido y húmedo proveniente del noreste. Este comportamiento permitió que, en quince días, temperaturas bajo cero y heladas convivieran con registros mucho menos rigurosos, más cálidos y con mayor aporte de humedad. Un combo que no solo compensa el desecamiento superficial, producto de la disminución de las precipitaciones, también favorece la presencia de condiciones ambientales apropiadas para el desarrollo de lluvias ante la llegada de un nuevo cambio de los flujos de aire.
El actual nivel de agua disponible en los perfiles no plantea, en lo inmediato, ningún riesgo para los cultivos de la región pampeana que fueron implantados con muy buena humedad. Distinto es el panorama en las provincias de Chaco y Santiago del Estero, donde la disponibilidad hídrica es escasa, fundamentalmente por la limitada provisión de lluvia recibida en los últimos 45 días y las altas temperaturas, poco habituales en esta época del año, que están siendo potenciadas por una intensa y persistente circulación cálida del norte. Un escenario que podría agravarse en los próximos días, tomando en cuenta la previsión de los modelos de pronóstico que indican un significativo ascenso de las temperaturas a valores atípicos a esta altura del invierno, de hasta 30ºC, sobre esa región.