Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Tiempo inestable con mejoras temporarias y probabilidad de tormentas  a partir del viernes

El periodo comprendido entre el jueves 4 y el miércoles 10 de junio comienza inestable, mejorando durante la tarde del mismo día jueves.

La probabilidad de chaparrones y tormentas retorna en la mañana del viernes 5. Si bien se producirá un mejoramiento temporal las condiciones de inestabilidad se repetirán en la tarde/noche del sábado 6 y persistirán, con nuevos mejoramientos temporarios hasta la madrugada del martes 9 de junio.

Las temperaturas máximas más elevadas, entre 22 y 24°C, se registrarán en la tarde del jueves 4, posteriormente las marcas térmicas comenzarán a descender paulatinamente.

Las temperaturas mínimas permanecerán similares durante la primera parte del periodo, mientras que los valores tienden a descender a partir del lunes 8 y principalmente el final del periodo de pronóstico, momento en el que los valores mínimos rondarán los 2 a 6°C.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Sin lluvias  sobre GEA

La semana comprendida entre el jueves 28 de mayo y el miércoles 3 de junio no se registraron precipitaciones en la zona GEA.

Las temperaturas máximas rondaron los 19 a 23°C. Los valores más elevados se registraron en el noroeste y los más bajos en el sudeste. La marca más alta, 23,6°C, se midió en la localidad de Pozo del Molle, en Córdoba.

Las temperaturas mínimas tuvieron una distribución cuyos valores más bajos, entre 1 y 3°C, se midieron en el sudeste de la zona GEA, mientras que en el resto de la zona las marcas térmicas rondaron entre los 4 y 7°C. El mínimo extremo del periodo 1,2°C, se registró en la localidad de Junín, en Buenos Aires.

Con este panorama las reservas se redujeron levemente respecto de la semana pasada, actualmente las condiciones oscilan entre regulares y adecuadas. Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 10 y 20 mm en gran parte de la zona GEA, con núcleos aislados de 40 mm en el sector oeste para llevar la humedad del suelo a condiciones óptimas.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

La última quincena de mayo termino prácticamente sin lluvias sobre la región pampeana

El mes de mayo culminó sin lluvias, de modo que todas las precipitaciones sobre la región pampeana se desarrollaron en el transcurso de la primera quincena del mes.

Los valores acumulados con este esquema privilegiaron Buenos Aires, principalmente el sudeste provincial, donde los registros, entre 60 y 110 milímetros, superaron ampliamente los valores medios estadísticos mensuales. Un escalón por debajo, con montos entre 15 y 60 milímetros, se ubicaron las provincias de la mesopotamia, Entre Ríos, Corrientes y Misiones, aunque en este caso la segunda quincena proporcionó lluvias focalizadas, suficientes para que la región finalmente alcanzara los valores normales históricos.

Con este comportamiento, las precipitaciones del quinto mes del año se mantuvieron acotadas a la franja este del país, dejando solo algunos registros débiles y aislados sobre Santa Fe y prácticamente sin aporte de agua a toda la franja oeste mediterránea. La segunda mitad del mes presentó una marcada estabilidad que se mantuvo en el inicio de junio. Aun así, la mezcla de masas de aire provocó un significativo aumento de la humedad en las capas bajas de la atmósfera, ambiente muy propicio para bancos de niebla y neblinas pero que no contó con los disparadores necesarios para capitalizar esa saturación en lluvias o tormentas.

El comportamiento del régimen pluvial durante los últimos treinta días ha vuelto mucho más relevante la abundante provisión de agua previa. Aun con tres semanas sin precipitaciones las reservas de humedad en el suelo se mantienen adecuadas, mostrando solo un desecamiento superficial que puede ser fácilmente compensado con los registros típicos del semestre frío.

Los modelos de pronóstico a corto plazo prevén que, finalizando la primera semana de junio, la buena disponibilidad de humedad atmosférica, favorecida por el ingreso de un sistema frontal que avanzará desde el sudoeste de la región pampeana hacia el centro de la zona núcleo finalmente se transformará en precipitaciones. Como es lógico, si bien la provisión de agua puede extenderse sobre la mayor parte de las zonas productivas, los acumulados se ajustarán a los valores típicos del mes. Lo importante en este caso no es la cantidad de agua que pueda aportar el evento, sino el cambio de comportamiento que, con el actual patrón de humedad, podría aumentar la recurrencia de las lluvias durante la primera mitad del mes aunque, según las proyecciones, sin apartarse del comportamiento estadístico normal de volumen y distribución geográfica.