Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Semana con buen tiempo y probabilidad de heladas
El periodo comprendido entre el jueves 23 y el miércoles 29 de abril se caracterizará por presentar buenas condiciones meteorológicas, salvo durante el sábado 25 cuando no se descarta la ocurrencia de algún chaparrón aislado e intermitente.
Las temperaturas máximas tendrán oscilaciones durante el periodo de pronóstico. Comenzarán en paulatino ascenso hasta llegar a los 22 a 24°C entre el viernes 24 y el sábado 25. A partir del domingo 26 habrá un descenso térmico que se mantendrá hasta el martes 28, cuando los registros tienden a ascender nuevamente alcanzando los valores más altos del periodo, entre 24 y 26°C.
Las temperaturas mínimas se mantendrán entre 7 y 10°, aunque los valores más bajos del periodo, entre 0 y 4°C, se esperan para el lunes 27, favoreciendo la ocurrencia de heladas, principalmente en el sudoeste de la zona GEA.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias de entre 5 a 70 mm en la región
La semana comprendida entre el jueves 16 y el miércoles 22 de abril se registraron precipitaciones con una distribución muy dispar. Los acumulados más importantes, entre 30 y 70 mm, se midieron en el sudeste de la zona GEA, en el resto de la región los montos rondaron los 5 a 30 mm. El valor más elevado del periodo fue de 71 mm y se midió en Gral Pinto, Buenos Aires.
Las temperaturas máximas rondaron los 27 a 29°C y fueron bastantes similares dentro de la zona GEA, con los valores más elevados en el centro y noreste y los más bajos en el sur. El registro más alto, 29,7°C, se midió en la localidad de Clason, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas presentaron valores similares, entre 4 y 9°C, en la mayor parte de la zona GEA, salvo en el extremo norte donde rondaron los 10 a 12°C. El mínimo extremo del periodo, 4,3°C, se midió en las localidades de Hernando y Canals, ambas en Córdoba.
Con este panorama las reservas abundantes a excesivas se desplazaron a la porción noroeste y sudoeste de la zona GEA. El resto de la región presenta niveles que van de adecuados a óptimos.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, no se requieren precipitaciones para mantener las condiciones de humedad óptimas.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Excesos hídricos tras un abril de lluvias intensas y recurrentes
Finalizamos la tercera semana de abril con una condición pluvial que es poco frecuente incluso para la transición verano/otoño. En tres semanas se produjeron tres eventos consecutivos de ciclogénesis. La intensificación de los sistemas de baja presión que se establecieron en lo que va del mes provocó lluvias y tormentas intensas, recurrentes, y sostenidas, que cubrieron prácticamente todo el país desde el Río Colorado hasta Misiones, aunque con una menor presencia sobre el NOA.
En los últimos siete días los desarrollos tuvieron una distribución un poco menos homogénea, ya que las precipitaciones más intensas, entre 80 y 160 milímetros, se concentraron particularmente en dos regiones: el sur de la región pampeana y, con mayor caudal, en el NEA donde quedó excluido el extremo norte santafecino.
Sin importar esta última distribución geográfica, en los dos primeros tercios de abril las lluvias se han mantenido presentes, en mayor o menor grado, sobre todas las zonas de producción agrícola y, durante los breves periodos de estabilidad, el ambiente continuó sumamente cargado de humedad. El resultado es un nivel de precipitaciones que, en general, ya supera ampliamente los valores medios estadísticos del mes, particularmente sobre el norte de Santa Fe, Chaco, Formosa, y noroeste de Corrientes, donde los 200 a 300 milímetros acumulados duplican o triplican los valores normales históricos.
Mencionar la condición actual de las reservas de agua en el suelo resulta poco menos que innecesario, ya que con toda el agua recibida los niveles varían entre la abundancia y los excesos, con un límite muy cercano a la saturación y los anegamientos, principalmente sobre el NEA y la provincia de Buenos Aires.
La dinámica que han tenido las precipitaciones viene entorpeciendo las labores agrícolas desde que comenzó el mes, o desde antes. Pero la buena noticia parece llegar de la mano de la última semana del mes. El cambio de circulación es inminente, y el flujo de aire más frío y seco desde el sudoeste comenzará a ganar protagonismo sobre la recirculación tropical, provocando un significativo cambio de escenario. Muy probablemente el final de abril tendrá características totalmente opuestas a las transitadas, con ausencia de lluvias y un ambiente mucho más frío y seco que proporcionará estabilidad y buen tiempo, aunque no se puede descartar la probabilidad de que las nuevas condiciones atmosféricas favorezcan la presencia de las primeras heladas del otoño.