Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Semana con dos pulsos de lluvias
El periodo comprendido entre el jueves 19 y el miércoles 25 de marzo se caracterizará por tener dos periodos con condiciones inestables favoreciendo la ocurrencia de chaparrones y tormentas, algunas de las cuales pueden ser localmente intensas.
El primer sistema afectará la zona GEA a partir del viernes 20 y perdurará hasta las primeras horas de la tarde del sábado 21, con mejoramientos temporarios intermedios. El segundo sistema se espera que comience en la madrugada del lunes 23 y se extienda hasta el mediodía del martes 24. Luego las condiciones meteorológicas mejorarán y se mantendrán estables hasta el final del periodo de pronóstico.
Las temperaturas máximas más altas de periodo, entre 27 y 30°C, se registrarán durante la tarde del jueves 19, posteriormente se espera un descenso térmico debido a la irrupción de una masa de aire más fría. Se estima que las máximas en el resto del periodo oscilen entre los 20 y 25°C. Las temperaturas mínimas, en general, se mantendrán entre los 13 y 19°C. Se espera que los valores más bajos, entre los 9 y 11°C, se midan el domingo 22 en el sur de la zona GEA.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias concentradas en el oeste y escasas en el este
La semana comprendida entre el jueves 12 y el miércoles 18 de marzo se registraron precipitaciones con una dispar distribución. Los valores más importantes, entre 20 y 45 mm, se localizaron en el oeste de la zona GEA, con un núcleo máximo entre 50 y 70 mm en Córdoba, y acumulados inferiores a los 10 mm en el este. El máximo registro del periodo fue de 66 mm y se midió en Bengolea, Córdoba.
Las temperaturas máximas fueron elevadas para la época del año, entre 29 y 35°C. Los valores más elevados se midieron en el este de la zona GEA y los más bajos en el oeste. El registro más alto del periodo, 35,2°C, se midió en la localidad de Ramallo, en Buenos Aires. Las temperaturas mínimas rondaron los 9 a 15°C y el mínimo extremo, 9,7°C, se midió en la localidad de Bengolea, en Córdoba.
Con este panorama las reservas se mantienen escasas, con pequeñas áreas de sequía, en la porción sudeste de la zona GEA. En el resto de la región las condiciones son de regulares a adecuadas, con núcleos en niveles óptimos.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen entre 80 y 100 mm en el sudeste de la zona GEA, mientras que en la porción oeste los valores se reducen a valores de 20 a 80 mm para alcanzar condiciones de humedad óptimas.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Fuerte recuperación hídrica en Buenos Aires
Finalmente, el agua llegó de manera mucho más generalizada y abundante al territorio bonaerense. En los últimos siete días las precipitaciones tomaron cierta recurrencia favorecidas por el avance de un sistema frontal, cubriendo prácticamente la totalidad de la región pampeana con acumulados entre 5 y 140 milímetros que presentaron un gradiente en disminución desde el sudoeste hacia el noreste.
Si bien la mayor parte de la franja oeste del país recibió registros muy acordes con los normales estacionales, fue la provincia de Buenos Aires, hasta el momento la más apremiada por la escasez, la principal beneficiada por lluvias y tormentas de singular intensidad.
El acopio de un abundante aporte de humedad desde el Atlántico que ingresó desde la franja costera por la intensa circulación sudeste permitió que, con el avance del sistema frontal, precipitaciones muy importantes, con registros entre 50 y 140 milímetros, cubrieran la mitad sur de la provincia transformando la escasez en abundancia.
En esa región, en un par de días, el color rojo sequía se transformó en verde abundancia con algunos excesos puntuales. Cabe destacar que sobre el sur bonaerense el valor medio estadístico de todo el mes de marzo oscila entre los 70 y 100 milímetros.
En la segunda quincena del mes el agua llegó con mejor distribución, y eso constituye un cambio de tendencia pero, todavía, con cierta reticencia a que las lluvias avancen sobre el noreste de Buenos Aires y el centro de la zona núcleo, donde el gradiente descendente de los acumulados no ha logrado mejorar el nivel de los perfiles, que se mantienen lejos de la condición deseada.
Las intensas lluvias cambiaron radicalmente, y de manera positiva, la humedad de los suelos en el sur bonaerense. Será motivo de un análisis más profundo determinar si la distribución temporal de las precipitaciones tendrá el mismo efecto en el desarrollo de los cultivos implantados.
Los modelos de pronóstico prevén el avance de sistemas frontales consecutivos que provocarán el desarrollo de lluvias y tormentas, algunas localmente intensas, en los próximos siete días. Los eventos presentan una buena probabilidad de extenderse hacia la franja este de la región pampeana, con acumulados significativos que podrían cambiar, para bien, la condición de los suelos del noreste bonaerense.
El dato menos alentador es que la recurrencia de las precipitaciones sobre sectores que ya mejoraron su nivel de reservas en los últimos siete días se vean complicados por excesos hídricos no deseados. La posibilidad de pasar de la sequía a los anegamientos es un escenario que nadie quisiese imaginar.