Detalle por Subzonas


SUBZONAS Y RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS GEA

 

SUBZONA I

La cosecha del maíz temprano toma fuerza en Carlos Pellegrini y lleva un 40% de avance. “Los números se están poniendo lindos”, dicen en el área, esperaban un promedio de 120 qq/ha y ahora el promedio es de 130. Hay rindes máximos de 160 y la zona no baja de los 90 quintales. En soja las estimaciones se mantienen en 50 qq/ha par la de 1ra y 35 para la de segunda. Respecto a cómo se empieza a pensar el próximo ciclo de trigo en el área, advierten los técnicos: “no se están comprando insumos. Los márgenes, considerando el aporte de fertilizantes, se achican hasta el cero y en algunos casos negativos. De todas maneras, en cuanto a la superficie de trigo, estimo que podría ser similar al año pasado, por lo que se puede analizar de las decisiones de los productores”. ¿Y qué pasa con la ganadería en el zona? “Los márgenes han mejorado, pero no hay infraestructura para regresar a la ganadería en el productor agrícola”, explican.

 

SUBZONA II

En la zona de Villa Mugueta, Fuentes y Villa Amelia, la cosecha de maíz temprano está cerca de finalizar: resta cerca de un 10%. Los rindes resultaron muy dispares según ambiente y fecha de siembra: en general se escuchan valores de 80 a 90 qq/ha en el área de Villa Amelia, mientras que hacia sectores más cercanos al río Paraná los resultados caen a 60–90 qq/ha. “Los mejores desempeños se dieron en los maíces sembrados más temprano, mientras que los implantados hacia fines de septiembre y principios de octubre sufrieron durante el llenado de grano por falta de agua, lo que afectó el peso final del grano”, explican los asesores. En campos con mejores condiciones de retención hídrica, como algunos lotes de la zona de Mugueta, se registraron rindes superiores y muy variables, con pisos de 80–85 qq/ha y picos de hasta 130 qq/ha, aunque el promedio se ubicaría cerca de los 100 qq/ha. En cuanto a la soja, los primeros lotes se estarían cosechando en unos 15 días y el grueso de la trilla se concentraría entre el 7 y el 10 de abril, con los cultivos recién comenzando el cambio de color. Para el trigo, “los números aparecen muy ajustados por el alto costo de implantación y el peso de los arrendamientos —que representan cerca del 80–90% de la superficie—“, explican en el área. La decisión de siembra todavía es incierta. “Sin embargo, si el otoño resulta lluvioso, no se descarta que muchos productores igualmente apuesten al cereal, alentados por los buenos resultados obtenidos en la campaña pasada”, dicen los tecnicos.

En Bigand, la cosecha de maíz temprano muestra un avance cercano al 70%, con rendimientos muy variables que van de 60 a 135 qq/ha, y un promedio de 90–95 qq/ha. “Esta amplitud responde a la heterogeneidad de las lluvias entre la salida del invierno y la primavera, sumado al nivel de tecnología aplicada”, explican. La humedad de cosecha se ubica entre 15% y 18%, según híbrido y fecha de siembra, y la calidad del grano es normal. En soja de primera, la maduración viene algo demorada, estimándose el inicio de cosecha hacia la segunda semana de abril. Los rindes promedios se proyectan en torno a los 35 qq/ha, aunque con marcada variabilidad: en zonas mejor favorecidas por las lluvias y con buenas rotaciones podrían superarse los 40 qq/ha, mientras que en áreas más afectadas se esperan valores cercanos a los 30 qq/ha. En soja de segunda, la recuperación ha sido limitada. “Solo algunos lotes de mejor calidad lograron responder a las lluvias, pero en términos generales el cultivo no logró recomponerse”. Se proyecta un rinde promedio de 25 qq/ha, con mínimos de 15 y máximos de 30 qq/ha. Respecto a la campaña de trigo 2026/27, el contexto actual genera incertidumbre, especialmente en campos alquilados. El año pasado, el rinde de indiferencia estaba entre 30 y 31 qq/ha. Este año, si hse toma el precio de la urea a u$s 700/ton, el aumento en el costo de la urea eleva el rendimiento de indiferencia a valores cercanos a 35 qq/ha en campo propio y más de 40 qq/ha con alquiler, lo que incrementa el riesgo del cultivo. Por el momento, las consultas se concentran en variedades y disponibilidad de semilla, y se estima que la superficie se mantendría similar a la campaña anterior. En cuanto a la ganadería, si bien los productores que ya están en la actividad han realizado mejoras y ampliaciones, no se observa un ingreso significativo de nuevos actores. Predomina una postura cautelosa, considerando a la actividad como riesgosa ante posibles cambios en el contexto político y económico.

En Bombal, la cosecha de maíz temprano avanza sobre el 10% del área, con rendimientos promediando entre 115 y 120 qq/ha, con mínimos de 100 y máximos de 125 qq/ha. “La calidad del grano es excelente”, señalan los técnicos. En soja de primera, el cultivo se mantiene verde y en muy buen estado general. De sostenerse las condiciones actuales, se proyectan rindes que podrían ubicarse entre 45 y 48 qq/ha. En soja de segunda, los rindes se mantienen dentro de buenas expectativas desde el inicio, y podrían situarse entre 35 y 38 qq/ha, siempre y cuando continúe el escenario climático favorable.

En cuanto a la ganadería, a pesar de los mejores precios, no se observa un pasaje de superficie desde la agricultura, manteniéndose sin cambios significativos en la zona.

 

SUBZONA III

En el noreste bonaerense, la campaña de maíz muestra resultados muy dispares según la disponibilidad de agua. Dentro de una misma región se observan realidades muy diferentes: “mientras que en zonas como Rio Tala y San Pedro se reportan rindes muy bajos, del orden de 40 qq/ha, en áreas como Rojas  los maíces de primera alcanzan con facilidad los 90 qq/ha. Las diferencias responden principalmente a la distribución muy irregular de las lluvias y a la calidad de los suelos”, explican los asesores. En cuanto a la actividad ganadera: “se percibe en el último tiempo un mayor interés por parte de productores que ya cuentan con sistemas mixtos en ampliar la escala de la actividad. Aunque por ahora no se dispone de cifras concretas que permitan dimensionar el alcance de esto”, dicen desde el área.

En San Pedro, la ganadería atraviesa un momento de gran entusiasmo por parte de los productores, impulsado por precios que se consideran históricamente atractivos. Sin embargo, este buen contexto no se traduce en un crecimiento rápido de la actividad. La principal limitante es la falta de infraestructura: muchos establecimientos requieren reconstruir alambrados e instalaciones, lo que frena las posibilidades de expansión en el corto plazo. Además, el stock ganadero muestra cambios estructurales: “se redujo el número de vientres y aumentó la orientación hacia recría y engorde, lo que plantea desafíos para la generación de terneros. Si bien las zonas de islas ofrecen cierto margen para crecer, en los campos de tierra firme de San Pedro y alrededores no se espera una expansión significativa de la actividad en el corto plazo”, señalan los técnicos.  En cuanto al maíz temprano, la cosecha alcanza entre el 60 y 65% del área. Los rindes resultan por debajo de lo esperado, con valores que se ubican entre 65 y 70 qq/ha. Esta merma se explica por un prolongado período seco de alrededor de 60 días, iniciado hacia fines de diciembre, acompañado por altas temperaturas que provocaron una fuerte pérdida de humedad en los suelos.

 

SUBZONA IV

En la zona de Junín, la cosecha de maíz temprano recién comenzó de manera incipiente: “los lotes todavía presentan humedad elevada, con mediciones que se ubican entre 18,5% y 20%. Por ahora se hicieron algunas pruebas puntuales y los primeros resultados son muy buenos: llevados a seco, los rindes rondan los 120 a 125 qq/ha en lotes destacados”, explican los técnicos. Si el clima acompaña, se espera que en unos diez días la cosecha tome ritmo. En cuanto a la actividad ganadera y la pregunta: ¿viene en aumento?, responden: no es predominante entre los productores de la zona. “Se observa una leve tendencia a incrementar los rodeos, principalmente a partir de la retención de vientres y de una mayor demanda de recursos forrajeros para aumentar la carga”. Respecto al trigo, todavía hay cautela en la planificación: “los números están muy condicionados por el fuerte aumento del fertilizante —con la urea entre 695 y 720 dólares por tonelada en puerto— y por un precio del cereal que se mantiene bajo, lo que genera incertidumbre sobre la viabilidad del cultivo en la próxima campaña”, dicen.

En la zona de General Villegas y Piedritas, la cosecha maicera avanza con lentitud, principalmente por las condiciones de humedad en los cultivos. “En maíz, por el momento solo estamos realizando cosechas puntuales destinadas a consumo animal. Los rindes ajustados a humedad comercial, se ubican entre 100 y 110 qq/ha, mientras que el grueso de los lotes aún presenta valores cercanos al 18% de humedad, lo que retrasa el avance de la trilla”, dicen los técnicos. En cuanto al girasol, la cosecha ya prácticamente finalizó. De cara a la próxima campaña triguera, los planes de siembra todavía están en una etapa muy preliminar. En relación a la ganadería, se observa cierto interés por parte de productores que ya están en la actividad en ampliar su escala. No se nota por ahora un traspaso de superficie desde la agricultura hacia sistemas ganaderos, más allá de algunos casos puntuales como establecimientos grandes que iniciaron ese proceso en los últimos años”.

 

SUBZONA V

En la zona de Corral de Bustos, la cosecha de maíz avanza a buen ritmo y con resultados que superan las expectativas iniciales. “Estamos teniendo resultados mejor de lo esperado”, destacan los asesores, remarcando que “hay muchos lotes de maíz que salen con 120, 130 quintales, cuando se preveían rindes más ajustados”. Incluso en lotes afectados por tormentas, “los que habían tumbado se levantaron bastante bien”, salvo en casos puntuales donde el granizo provocó daños más severos. De cara a la próxima campaña de trigo, todavía no hay definiciones concretas: “el alto costo de la urea aparece como un factor clave que condiciona las decisiones”. “Se espera un posible recorte en el área sembrada o un ajuste en los niveles de fertilización, combinando ambas estrategias según cada planteo productivo”, dicen en el área.

Se está avanzando muy rápido con la cosecha maícera en Marcos Juárez, el avance es del 65%. Los rindes han mejorado y el promedio del área sube a 125 qq/ha. “No bajan de 80 quintales y las marcas más altas trepan hasta 180 qq/ha”, dicen. En cuanto a la cosecha de soja, destacan los técnicos que “en ésta semana comenzarán por levantarse los primeros lotes”. “Creemos que en soja de primera vamos a andar muy bien en la zona, tendremos promedios cercanos a los 45 qq /ha”. En la de segunda el golpe productivo de la falta de agua dejaría marcas que estarían en los 30 qq/ha. En cuanto al trigo, “el productor está full con la trilla, veremos más adelante como se acomodan precios y costos”, responden. En cuanto a la ganadería y respecto a la pregunta de si puede caer el área agrícola para sumarla a la producción animal, explican: “la ganadería en nuestra zona era ya muy fuerte, con gran una cantidad de productores dedicados. Pero en cuanto a hectáreas ya están definidas las superficies. Lo que sí vemos es una  mayor inversión en los planteos ganaderos, una mayor intensificación del sistema: por ejemplo con mayor tecnología a la hora de hacer una pastura, como aplicarle fertilizantes”.