Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Continúa la probabilidad de lluvias durante la semana

El periodo comprendido entre el jueves 19 y el miércoles 25 de febrero comienza con inestabilidad, favoreciendo la ocurrencia de chaparrones y tormentas que se mantendrán hasta la tarde/noche, del mismo día jueves, cuando las condiciones meteorológicas mejorarán de sur a norte. El mejoramiento será temporal, ya que a partir del sábado 21 retorna la probabilidad de chaparrones aislados e intermitentes, principalmente en el sector norte/oeste de la zona GEA. La probabilidad de lluvias y algún chaparrón aislado se mantiene durante el domingo 22 y lunes 23. Este último día afectarían principalmente al sector este de la zona GEA debido a la formación de un sistema de baja presión sobre la desembocadura del Rio de La Plata/Uruguay. Cabe destacar que, a tan largo plazo, el nivel de confianza de esta última previsión es de moderado a bajo.

Debido al pasaje de las diferentes perturbaciones las temperaturas máximas se mantendrán entre 28 y 31°C, aumentando levemente hacia el fin del periodo de pronóstico, principalmente en el centro/oeste de la zona GEA. Las temperaturas mínimas registrarán sus valores más bajos el jueves 19, luego ascenderán levemente y se mantendrán similares, entre 13 y 16°C durante el resto del periodo.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Lluvias de hasta 55 mm en la región

La semana comprendida entre el jueves 12 y el miércoles 18 de febrero se registraron precipitaciones de variada intensidad en la zona GEA. Los valores rondaron los 5 a 35 mm, con un área superior a los 50 mm, en el sector noreste. El máximo registro del periodo fue de 54,8 mm y se midió en Rosario, Santa Fe.

Las temperaturas máximas rondaron entre 29 y 35°C. Los valores más elevados se midieron en el centro y este de la zona GEA y los más bajos en el sur. El registro más alto del periodo, 34,8°C, se midió en la localidad de Zavalla, en Santa Fe. Las temperaturas mínimas rondaron los 10 a 14°C y el mínimo extremo del periodo, 10,3°C, se midió en la localidad de Chacabuco, en Buenos Aires.

Con este panorama las reservas escasas cubren gran parte de la zona GEA. En el sector sur y norte persisten núcleos en condiciones de regulares a adecuadas, mientras que la sequía se mantiene principalmente en el centro del área GEA.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen más de 100 mm en el centro y sudeste de la zona GEA, con un núcleo donde se necesitan entre 140 y 160 mm para alcanzar condiciones de humedad óptimas. Cabe mencionar que, debido a las precipitaciones recibidas en la última semana, los valores necesarios en el sector norte y sudoeste para alcanzar los niveles óptimos se reducen a registros entre 40 y 80 mm.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Febrero muestra un giro positivo en el régimen de lluvias

La segunda mitad de febrero arrancó con un positivo cambio de condiciones para las zonas pluvialmente más postergadas del sudeste de Santa Fe y el noreste bonaerense.

Tal como anticipamos en el informe anterior, el cambio de quincena fue el punto de quiebre para que, finalmente, el sistema de alta presión semiestacionario que condicionaba el ingreso de las precipitaciones al centro de la zona núcleo terminara de desplazarse hacia el este. Este cambio de posición permitió el desarrollo de lluvias y tormentas sobre el sector más castigado por la escasez de agua desde principios de enero.

Los acumulados fueron muy heterogéneos, en un rango que varió desde los 10 a los 160 milímetros pero, en esta ocasión, con una distribución geográfica que también cubrió el centro este de la región pampeana.

Los registros más modestos, en el orden de los 10 a 25 milímetros, se distribuyeron sobre Buenos Aires, La Pampa y el sur de Córdoba. La franja central, que arrastraba el mayor déficit, sumó valores nada despreciables, entre 30 y 60 milímetros, que si bien todavía son insuficientes marcan un esperanzador cambio de tendencia.

Tal como viene ocurriendo, del centro al noreste del país se recibieron los acumulados más significativos, con la diferencia que, en esta oportunidad, Entre Ríos también quedó incluida en la buena provisión de agua con montos entre 60 y 100 milímetros. Los valores más disruptivos de la semana se midieron en Sunchales, Santa Fe, con 112 milímetros y Monte Caseros, en Corrientes, con 165, registros que por sí solos cubren el total mensual de lluvia en esas localidades.               

Si bien las precipitaciones recibidas en los últimos siete días sobre el corazón de la zona núcleo no alcanzan a compensar el faltante acumulado, las reservas de agua han mejorado de forma generalizada. Aun así, todavía se mantienen por debajo de lo necesario para que los cultivos dispongan de un aporte adecuado a sus requerimientos.

Prácticamente en el 70% de la región pampeana el agua recibida durante febrero se aproxima mucho a la media estadística, incluso con zonas donde los valores normales ya se han superado ampliamente. En el caso de Buenos Aires y el sur de Santa Fe el déficit persiste, pero ha mejorado para ubicarse en el orden de un 10 a 15% por debajo.

Si consideramos que los pronósticos de corto plazo muestran un periodo de inestabilidad que se extiende por los próximos cuatro días, con la probabilidad de lluvias y tormentas que podrían repetir las áreas de cobertura, es muy razonable proyectar que, finalmente, el mes de febrero culminará con registros de precipitación dentro, o incluso por encima de los valores normales históricos. Más allá de que, en general, se cumplan los valores estadísticos, claramente lo oportuno del aporte de agua sobre cada sector en particular es difícil de ponderar a gran escala y, seguramente, en muchos casos ese será uno de los factores condicionantes de los rindes finales.