Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Semana con tres eventos de inestabilidad y con mejoras temporarias
El periodo comprendido entre el jueves 12 y el miércoles 18 de febrero comienza con inestabilidad en el norte de la zona GEA favoreciendo la ocurrencia de precipitaciones durante la primera parte del día, aunque las condiciones meteorológicas mejorarán en horas de la tarde.
La probabilidad de chaparrones y tormentas retorna a partir de la mañana del sábado 14 de febrero y se mantendrán hasta la tarde/noche del domingo 15.
A partir de la madrugada del martes 17 un nuevo sistema frontal frio ingresará a la zona GEA provocando chaparrones y tormentas en forma generalizada. Las condiciones mejorarán, de sur a norte, en el final del periodo de pronóstico.
Debido al pasaje de diferentes perturbaciones las temperaturas máximas comenzarán elevadas, entre 28 y 31°C, pero experimentarán un leve descenso el sábado 14. Las marcas extremas del periodo se registrarán el lunes 16 y rondarán los 30 a 33°C.
Las temperaturas mínimas más bajas, entre 14 y 18°C, se medirán en el inicio del periodo pero ascenderán paulatinamente alcanzando los valores más altos hacia el miércoles 18 de febrero.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias de 5 a 50 mm con un máximo de 100 mm pero con la franja central de GEA sin lluvias
La semana comprendida entre el jueves 5 y el miércoles 11 de febrero se registraron precipitaciones de variada intensidad en la zona GEA. Los valores rondaron los 5 a 50 mm, con una área de 45 a 60 mm, en el sector norte y un núcleo es superior a 100 mm. El máximo registro del periodo fue de 102 mm y se midió en Pozo del Molle, Córdoba.
Las temperaturas máximas rondaron entre 31 y 36°C. Los valores más elevados se midieron en el centro de la zona GEA y los más bajos en el sur. El registro más alto del periodo, 36,3°C, se midió en la localidad de Godeken, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas rondaron los 9 a 15°C y el mínimo extremo del periodo, 9,5°C, se midió en la localidad de Chacabuco, en Buenos Aires.
Con este panorama las reservas escasas cubren gran parte de la zona GEA. En el sector sur persisten núcleos en condiciones regulares pero, debido a las precipitaciones recibidas, en el norte aumentaron las reservas a regulares o adecuadas, mientras que la sequía se mantiene principalmente en el centro del área GEA.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen más de 100 mm en el centro y sudeste de la zona GEA, con un núcleo donde se necesitan entre 140 y 160 mm para alcanzar condiciones de humedad óptimas. Cabe mencionar que, debido a las precipitaciones recibidas en la última semana, los valores necesarios en el sector norte para alcanzar los niveles óptimos se reducen a registros entre 60 y 100 mm.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Semana con alta volatilidad pluvial
En los últimos siete días, al igual que toda la primera década de febrero, las precipitaciones siguen mostrando un comportamiento de alta volatilidad, con pronósticos que, en general, se ven frustrados por una realidad ecléctica, que alterna ausencia de lluvias con descargas de agua, en algunos casos bastante significativos, pero acotadas.
Una circulación atmosférica en continuo cambio se ha vuelto predominante. El aire más seco y fresco del sudeste se alterna con el flujo más cálido y húmedo del noreste sin continuidad ni persistencia como para establecer una masa de aire con alto potencial pluvial. El resultado son lluvias y tormentas con una distribución errática, de corta duración y con un volumen altamente dependiente de la capacidad de acopiar humedad de cada sector en particular.
Así se desarrollaron las precipitaciones de esta última semana, con acumulados antagónicos, y un área que sigue llevándose la peor parte, el centro este de la zona núcleo, y buena parte del territorio bonaerense, regiones que no logran escaparse definitivamente del déficit hídrico que las agobia hace bastante tiempo. Los cinco milímetros semanales registrados en el sur santafecino y en la mayor parte de Buenos Aires, contrastan fuertemente con los 60 a 80 acumulados en el noreste y norte cordobés, en el centro de Santa Fe y Entre Ríos o con los 30 milímetros del extremo sudeste bonaerense.
En los últimos quince días el agua a estado presente, y continúa potencialmente disponible para normalizar su aporte estacional, pero su distribución no termina de impactar en las regiones que más lo necesitan. El resultado son reservas de agua muy disminuidas, casi en estado crítico en la zona núcleo y en gran parte de la región pampeana, que requieren un pronto auxilio pluvial para recuperar el nivel hídrico perdido.
Los pronósticos de mediano plazo prevén una elevada disponibilidad de humedad atmosférica y la probabilidad de precipitaciones que avancen sobre el sur del territorio santafecino, noreste bonaerense y la mesopotamia.
Durante los próximos siete días, el pasaje de una serie de perturbaciones, alternadas con sistemas frontales fríos, provocará lluvias y tormentas de variada intensidad. Todo indica que están dadas las condiciones para que las precipitaciones puedan avanzar sobre el centro de la zona núcleo y comiencen a generalizarse, moderadamente durante el fin de semana y un poco más en el final de la segunda década del mes. Cabe destacar que en un escenario de alta volatilidad como el actual la confianza de los pronósticos previstos por los distintos modelos numéricos es bastante elevada, por lo que los próximos siete días podrían marcar el inicio de un cambio en la disponibilidad hídrica del centro de la región pampeana.

