Detalle por Subzonas
SUBZONAS Y RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS GEA
SUBZONA I
En la zona de Carlos Pellegrini, las últimas lluvias llegaron en un momento muy oportuno y permitieron sostener el potencial productivo de la soja de primera. Actualmente, las expectativas se mantienen en línea con lo proyectado a fines de 2025, con un rinde estimado cercano a 50 qq/ha. Además, el pronóstico de nuevas lluvias refuerza la idea de que el cultivo podrá mantener su potencial. En soja de segunda, los lotes que venían afectados por la sequía de enero mostraron una muy buena recuperación tras las últimas lluvias, retomando crecimiento y reactivando la floración. Si las precipitaciones continúan, el cultivo aún mantiene buenas perspectivas y se espera que los rindes no sufran caídas importantes. El 10% de los lotes está en muy buenas condiciones, el 70% bueno y hay un 20% regular. Respecto al maíz temprano, se estima que la cosecha podría comenzar dentro de 10 a 15 días, dependiendo principalmente de la humedad ambiente y las temperaturas. En cuanto a rendimiento, se espera un promedio cercano a 120 qq/ha.
SUBZONA II
En Bigand, el escenario productivo es muy complejo, especialmente para la soja. La soja de primera atraviesa una situación crítica con un 70% de los cuadros en estado regular a malo debido a la falta de lluvias: “ya se registran pérdidas de rendimiento superiores al 30%, con un fuerte deterioro del potencial”. De hecho, el rinde esperado cayó de 45 qq/ha estimados en diciembre a unos 35 qq/ha, y la preocupación crece entre los productores ante la ausencia de precipitaciones y el avance del estrés térmico e hídrico, agravado por una mayor presencia de trips y arañuelas. La soja de segunda presenta un cuadro aún más delicado con un 90% de los cuadros entre estado regular a malo: “prácticamente no crece, sobrevive”, con pérdidas productivas que rondan el 50%, y en muchos lotes no logra superar la cobertura de rastrojo de trigo. En cuanto al maíz temprano, el panorama es más favorable: la cosecha comenzaría en el transcurso de la próxima semana y se esperan rendimientos promedio de 80 a 90 qq/ha, mostrando un desempeño claramente mejor respecto a las sojas.
En Bombal, si bien las lluvias no fueron abundantes, los cultivos se mantienen en muy buen estado, tanto en soja de primera como de segunda. Según la evaluación a campo —considerando número de vainas, cantidad de granos y desarrollo general del cultivo— no se observan pérdidas de potencial de rinde de soja de primera. En este sentido, las estimaciones de rinde se sostienen respecto a fin de 2025, con valores cercanos a 45 qq/ha. La mayor parte del cultivo se encuentra en plena formación de la semilla (R6).
SUBZONA III
En Rojas, el maíz de primera ya tiene prácticamente definido su rinde y presenta un estado excelente. Distinta es la situación de los maíces tardíos y de segunda, que atraviesan su período crítico. “Venían ingresando a esa etapa con perfiles de suelo menos cargados y bajo condiciones de altas temperaturas. En algunos cuadros de la zona de Pergamino ya se observaban síntomas de estrés, mientras que en Rojas la situación era algo más favorable. Sin embargo, las lluvias recientes resultaron clave para aliviar el estrés y estabilizar al cultivo”, explican los técnicos. En cuanto a la soja, la de primera se encuentra en pleno período crítico, con lotes que van desde R4 a R5, e incluso R5 avanzado en las siembras más tempranas, destacándose cuadros de muy buen a excelente potencial. La soja de segunda, por su parte, está comenzando a transitar el R3, ingresando también en una fase decisiva para la definición del rendimiento.
En el norte bonaerense, las lluvias de la semana pasada —con acumulados de entre 15 y 30 mm—, si bien fueron modestas, resultaron oportunas para cerrar enero y generar un cambio favorable en el estado de los cultivos. “En términos generales, dentro de la región norte y noreste de Buenos Aires, el sector más comprometido son los alrededores de San Pedro y Baradero, donde los rendimientos se estiman por debajo del promedio, con afectación principalmente en el maíz temprano y, en menor medida, en la soja de primera. En contraste, los maíces tardíos/segunda muestran un muy buen estado y, “en el resto de la región desde la ruta 5 hacia el norte, hasta los alrededores de Pergamino, los cultivos se ubican en torno al promedio o un escalón por encima”, explican los asesores. Excepto en las zonas más complicadas, la soja de primera se encuentra avanzada y con muy buenas perspectivas, destacándose por la elevada cantidad de nudos y chauchas bien cargadas, junto con una adecuada humedad en el perfil. El maíz temprano ya tiene su rendimiento definido, con expectativas que se ubican en torno al promedio o levemente por encima, mientras que los maíces tardíos están ingresando a floración luego de captar algunas lluvias, en muy buenas condiciones, con excelente desarrollo vegetativo, buena altura, alto número de hojas y verdes hasta la base del cultivo.
SUBZONA IV
En la zona de Junín, donde desde febrero ya se acumulan entre 50 y 60 mm, los cultivos muestran un desempeño en línea con el promedio histórico e incluso levemente superior. Las sojas de segunda y los maíces tardíos consolidaron su buena condición tras el último evento de lluvias registrado la semana pasada. En cuanto a la soja de primera, se observa cierta heterogeneidad: “algunos lotes de menor calidad presentaron afectaciones leves durante la semana de calor intenso previa a las precipitaciones más generosas de los últimos días. Si bien las lluvias permitieron una recuperación general, en esos cuadros quedó como saldo alguna pérdida puntual de plantas pero no significativa”, explican los asesores.
SUBZONA V
En la zona de Marcos Juárez, las lluvias se dieron de manera muy dispersa, con bajos acumulados entre 10 y 25 mm. Si bien estos aportes alcanzaron para cortar la sequía y dar un alivio momentáneo al cultivo, todavía se necesitan nuevas lluvias en el corto plazo para que la soja de priemra pueda completar el llenado de granos sin seguir perdiendo potencial. En muchos lotes ya se registran pérdidas irreversibles. El rinde esperado cayó respecto a lo estimado a fines de 2025, pasando de 45 qq/ha a cerca de 40 qq/ha. En soja de segunda, el cultivo venía muy estresado —en algunos casos apenas a la altura del rastrojo de trigo— y, aunque la lluvia permitió cierta recuperación, muchos lotes ya presentan pérdidas marcadas, especialmente en suelos de menor calidad. Además, se sumaron daños por arañuelas y trips, que en muchos casos requirieron control químico. Fenológicamente, predominan lotes entre R3 y algunos ingresando a R5, y la continuidad del cultivo depende fuertemente de nuevos aportes de agua. Respecto al maíz temprano, ya comenzaron a cosecharse los primeros lotes, con rendimientos dispares —principalmente en los más adelantados o afectados por la sequía— y se espera un promedio cercano a 110 qq/ha.
