Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Semana con lluvias intermitentes
El periodo comprendido entre el jueves 5 y el miércoles 11 de febrero comienza con inestabilidad, favoreciendo la ocurrencia de chaparrones y tormentas aisladas e intermitentes en la zona GEA. Se estima que las condiciones meteorológicas mejorarán, de sur a norte, hacia la madrugada del viernes 6 y se mantendrán estables hasta el lunes 9 de febrero, momento en el que otro sistema frontal frio se desplazará por la zona GEA provocando precipitaciones aisladas en el sector oeste. La probabilidad de precipitaciones se desvanece a medida que el frente se desplaza hacia el noreste. Durante el miércoles 11 retorna la probabilidad de precipitaciones aisladas e intermitentes.
Las temperaturas máximas descenderán temporalmente durante el jueves 5 y luego ascenderán paulatinamente alcanzando entre los 31 y 33°C el martes 10, cuando el ingreso del frente fomentará otro descenso térmico.
Las temperaturas mínimas descenderán a partir del viernes 6 alcanzando los 11 a 15°C el sábado, luego comenzarán a ascender nuevamente hasta la mañana del martes 10 cuando habrá otro descenso temporal de la temperatura mínima.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias de hasta 50 mm en la región
La semana comprendida entre el jueves 29 de enero y el miércoles 4 de febrero se registraron precipitaciones de variada intensidad en el sur y oeste de la zona GEA. Los valores rondaron 10 a 25 mm con un núcleo de 40 a 45 mm en el sector noroeste. El máximo registro del periodo fue de 50,4 mm y se midió en Hernando, Córdoba.
Las temperaturas máximas rondaron entre 33 y 38°C. Los valores más elevados se midieron en el noreste y los más bajos en el sur de la zona GEA. El registro más alto del periodo, 38,1°C, se midió en la localidad de C. Pellegrini, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas rondaron los 11 a 17°C y el mínimo extremo del periodo, 11,4°C, se midió en la localidad de Chacabuco, en Buenos Aires.
Con este panorama las áreas con reservas escasas cubren gran parte de la zona GEA. En el sector sur persisten núcleos de condiciones regulares y las zonas de sequía aumentaron, principalmente en el centro y norte.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen más de 100 mm en el centro/norte. En el centro de la zona GEA, un sector se destaca, necesitando 120 a 140 mm para alcanzar condiciones de humedad de suelo óptimas. Cabe mencionar que, debido a las precipitaciones recibidas en la última semana, los valores necesarios en el sector sur para alcanzar los niveles óptimos se reducen a 80 y 100 mm.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
“La convalidación de estos pronósticos significaría el comienzo de una normalización del patrón pluvial de febrero”
Los últimos siete días, cambio de mes incluido, no modificaron el aporte de agua sobre los suelos más comprometidos del sudeste santafecino, pero hubo un alivio más que oportuno en algunos sectores castigados por la falta de agua de la zona núcleo.
Promediando la primera semana de febrero, un conveniente cambio de masas de aire hizo posible que lluvias y tormentas, aunque dispares e intermitentes, lograran traspasar el bloqueo que contenía la normal circulación atmosférica, logrando avanzar hacia el este en la franja central de la región pampeana.
Esta dinámica de proyección pluvial hacia el este, ausente durante varias semanas en ese sector, permitió que finalmente las precipitaciones llegaran al sur de Córdoba, al extremo sudoeste de Santa Fe y al norte de Buenos Aires con acumulados moderados, entre 20 y 60 milímetros. Esto evidencia una ruptura de la barrera impuesta por la presencia, hasta el momento muy estable, de un sistema de alta presión sobre el continente. Esta evolución territorial de las precipitaciones parece ser el comienzo de un cambio en el comportamiento deficitario de las lluvias sobre el corazón de la zona núcleo desde que comenzó el año.
En la primera mitad de esta última semana las circulaciones más cálidas se alternaron con el ingreso de sistemas frontales, provocando una variación de las temperaturas que evitó la consolidación de una ola de calor. Aun así, las precipitaciones conectivas derivadas de la variación térmica no lograron alcanzar el centro este de la zona núcleo debido a la contraposición del viento del este-sudeste y quedaron confinadas, nuevamente, al noroeste cordobés, Mendoza, San Luis y el NOA. La buena noticia es que durante los últimos días eso comenzó a cambiar marcando una tendencia favorable.
Los modelos de pronóstico de corto plazo prevén lluvias y tormentas que se sucederán con intermitencias a lo largo de la primera década del mes, alternadas con el ingreso de sistemas frontales de aire más frío.
Todo indica que las precipitaciones irán ampliando su cobertura sobre el sur de Santa Fe y gran parte de la zona núcleo, aunque con un leve gradiente en disminución hacia el noreste. La convalidación de estos pronósticos significaría el comienzo de una normalización del patrón pluvial de febrero, una recomposición de las reservas de agua, y un importante alivio del estrés hídrico que vienen sufriendo los cultivos en el centro de la zona núcleo.

