Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Probabilidad de lluvias para el martes
El periodo comprendido entre el jueves 29 de enero y el miércoles 4 de febrero comienza con buenas condiciones meteorológicas dentro de la zona GEA que se mantendrán hasta la tarde del martes 3 de febrero, momento en el que aumenta la probabilidad de chaparrones aislados e intermitentes. Las precipitaciones tienden a generalizarse a partir del miércoles 4, aunque se esperan mejoramientos temporales en horas de la tarde del mismo día miércoles.
Las temperaturas máximas se mantendrán entre los 32 y 33°C hasta el domingo 1 de febrero, luego comenzarán a ascender alcanzando los valores más elevados, entre 34 y 35°C, el martes 3 aunque descenderán nuevamente en el inicio del próximo periodo de pronóstico.
Las temperaturas mínimas oscilarán entre los 14 y 17°C la mayoría de los próximos siete días con un leve y paulatino ascenso a partir del martes 3.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias sobre el oeste de la región
La semana comprendida entre el jueves 22 y el miércoles 28 de enero se registraron precipitaciones aisladas dentro de la zona GEA, con dos núcleos bien marcados, uno entre 20 y 25 mm en el noroeste, y otro, entre 30 y 60 mm, en el sudeste de la zona GEA. El máximo registro del periodo fue de 68,2 mm y se midió en Rufino, Santa Fe.
Las temperaturas máximas rondaron entre 34 y 37°C. Los valores más elevados se registraron en el centro y los más bajos en el sudeste de la zona GEA. La marca más alta del periodo, 37,9°C, se midió en la localidad de Guatimozín, en Córdoba.
Las temperaturas mínimas rondaron entre los 14 y 18°C, y el mínimo extremo del periodo, 14,2°C, se midió en la localidad de Junín, en Buenos Aires.
Con este panorama las áreas con reservas escasas cubren gran parte de la zona GEA. En el sector sur y norte persisten núcleos de condiciones regulares y las zonas de sequía aumentaron, principalmente en la franja central.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen más de 100 mm en forma generalizada, y en el centro/oeste, entre 120 y 140 mm, con núcleos de 160 mm, para alcanzar condiciones de humedad de suelo óptimas.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Las lluvias de enero terminan dentro de las medias estadísticas para el NOA y NEA pero deficitarias en región núcleo
El primer mes del año está llegando a su fin y resulta difícil ponderar, de una manera generalizada, cual ha sido el desempeño de las precipitaciones sin caer en grandes contradicciones. Si consideramos la totalidad del territorio apto para producción agrícola de granos gruesos. Es decir, desde el Río Colorado hasta el extremo norte del país, lo justo es concluir que enero de 2026 culmina con un desempeño pluvial dentro de los valores medios estadísticos, incluso con acumulados superiores a los normales en el NOA y parte del NEA. Un análisis correcto, pero que tiene un fuerte contraste cuando pasamos de la visión macro a una consideración más acotada. El centro de la zona núcleo, más precisamente el sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba y el noreste bonaerense, durante los últimos 30 días, quedaron al margen de ese buen comportamiento de las lluvias. Si bien el sur de Córdoba tuvo cierto alivio otorgado por las lluvias moderadas y dispares recibidas en los últimos siete días, la mencionada región central solo acumula en el mes entre el 10 y el 25% de los valores medios estadísticos considerados normales. La razón de esta ausencia discrecional de las precipitaciones tiene una explicación alejada de la influencia de los condicionantes globales (Niña) y es: la presencia, muy estable, de un centro de alta presión posicionado en el Atlántico, a la altura de la desembocadura del Río de la Plata, que impide la llegada de los sistemas frontales, de por sí bastante debilitados, desde el sudoeste hacia el centro de la zona núcleo. El resultado es el que se ve, lluvias y tormentas que se desarrollan sobre la franja oeste, desde La Pampa y el sudoeste bonaerense, y evolucionan hacia el noroeste y noreste del país, salteando el centro de la región pampeana.
Las reservas de agua en el suelo muestran claramente el deterioro que, a pesar de las buenas condiciones previas, está sufriendo la franja central de la zona núcleo y gran parte del territorio bonaerense. Por el contrario la condición de los perfiles es inmejorable, incluso con excesos, en sectores impensados como Santiago del Estero, Tucumán, Chaco y Salta.
La Patagonia es otra región que sufrió, y sufre, la ausencia de precipitaciones en enero y actualmente se encuentra azotada por incendios incontrolables, potenciados por condiciones adversas de temperatura, viento y humedad. Pero, a pesar de lo grave de la situación, no es apropiado incluirla en el análisis por estar fuera del circuito granario que estamos considerando.
Los modelos de pronóstico prevén el avance de un nuevo sistema frontal previo al fin de semana pero sin cambios en la dinámica actual. Mucho más alentadoras son las previsiones a mediano plazo, que muestran otro frente ingresando a mediados de la primera semana de febrero con potencial de quebrar el bloqueo, permitiendo el desarrollo de precipitaciones sobre el centro de la zona núcleo.