Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Probabilidad de tormentas aisladas durante el jueves y el domingo

El período comprendido entre el jueves 15 y el miércoles 21 de enero estará dominado por el pasaje de dos sistemas frontales fríos. El primero ingresará durante el jueves 15, generando lluvias y tormentas que se extenderán hasta la tarde de ese mismo día, ya que las condiciones mejorarán durante la noche. El buen tiempo se mantendrá hasta la madrugada del domingo 18, cuando un segundo frente frío avanzará de sur a norte sobre la zona GEA, provocando nuevamente chaparrones y tormentas aisladas.

Las condiciones meteorológicas tenderán a mejorar hacia la madrugada del lunes 19 y se mantendrán estables hasta el final del período de pronóstico.

Las temperaturas máximas más elevadas del período, con valores entre 32 y 35°C, se registrarían hacia el miércoles 21. No obstante, los sucesivos pasajes frontales favorecerán el intercambio de masas de aire, generando leves descensos temporarios de los valores máximos.

Por su parte, las temperaturas mínimas comenzarán a descender a partir del viernes, con los registros más bajos —entre 10 y 13°C— previstos para el lunes 19. Posteriormente, los valores térmicos ascenderán de manera gradual con el correr de los días.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Precipitaciones aisladas: entre 2 a 35 mm

Durante la semana comprendida entre el jueves 8 y el miércoles 14 de enero se registraron precipitaciones aisladas en la zona GEA, con una marcada variabilidad de los acumulados, que oscilaron entre 2 y 35 mm. El centro del área GEA fue la única región que no recibió lluvias. El máximo registro del período alcanzó los 35,2 mm y se midió en Colonia Almada, Córdoba.

Las temperaturas máximas se mantuvieron elevadas para la época, con valores que oscilaron entre 36 y 39°C. El registro más alto del período, 39,2°C, se observó en Villegas, Buenos Aires. En contraste, las temperaturas mínimas resultaron bajas para la época, ubicándose entre 8 y 11°C, principalmente en el sudeste y noroeste de la zona GEA. El mínimo extremo, de 8,9°C, se registró en Chacabuco, Buenos Aires.

Con este escenario, las áreas con reservas hídricas escasas abarcan gran parte de la región GEA. En los sectores sur y norte, los núcleos con condiciones regulares se redujeron, mientras que las áreas en sequía se expandieron. De mantenerse este panorama, en los próximos quince días se requerirán precipitaciones superiores a los 100 mm de manera generalizada, y en el sector oeste entre 120 y 160 mm, para alcanzar condiciones óptimas de humedad en el suelo.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Lluvias  abundantes en el norte del  país y escasas en  el corazón de la zona núcleo

Los primeros quince días de enero culminan con un escenario pluvial marcado por contrastes tan evidentes que impiden caracterizar de manera general el comportamiento de las lluvias en este inicio de 2026.

A diferencia de lo ocurrido el año pasado en este mismo período —cuando la persistente ausencia de precipitaciones se extendía sobre el 90% de la región pampeana y avanzaba incluso sobre gran parte del NEA—, este año la retracción de las lluvias aparece claramente concentrada en el corazón de la zona núcleo, más precisamente en el sudeste cordobés y el sudoeste santafesino, con un núcleo de escasez similar en el centro-este bonaerense.

En fuerte contraste con esta oferta de agua austera, las precipitaciones fueron recurrentes y muy abundantes —incluso excesivas— desde el centro de Córdoba y Santa Fe hacia el norte. Los registros superaron los valores medios quincenales y, en algunos casos, hasta los mensuales, generando anegamientos e inundaciones poco habituales en Chaco, Corrientes y Santiago del Estero, además de desbordes de ríos en el noroeste cordobés.

La Pampa, el sudoeste bonaerense y San Luis también recibieron lluvias generosas durante la primera quincena, con acumulados de 30 a 50 milímetros, suficientes para calificarlas como zonas con aportes razonables para la época.

Por eso, resulta poco ajustado a la realidad definir a las primeras semanas del año como pluvialmente deficitarias solo porque el núcleo productivo atraviesa una sequía que ya supera las dos semanas. Es más apropiado hablar de un enero con precipitaciones, en términos generales, adecuadas, aunque con una situación anómala en el centro de la región pampeana, donde no logran sincronizarse la circulación cálida y húmeda del norte con la fría del sur patagónico, condición clave para el desarrollo de lluvias y tormentas.

Las condiciones atmosféricas están dadas; solo resta que converjan en tiempo y espacio sobre las áreas más postergadas. De acuerdo con los pronósticos de corto plazo, en los próximos días dos frentes fríos interactuarán con el aire cálido y húmedo del norte, generando precipitaciones de variada intensidad y distribución. Por ahora, no hay razones para descartar que estos eventos alcancen también a las zonas más comprometidas por la escasez hídrica.