Detalle por Subzonas
SUBZONAS Y RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS GEA
SUBZONA I
En Carlos Pellegrini, el maíz temprano se encuentra en muy buenas condiciones, sin presentar, por el momento, síntomas de estrés hídrico, gracias a las lluvias semanales sucesivas que permitieron sostener adecuadas condiciones de humedad en el perfil. Bajo este escenario, el cultivo conserva su potencial productivo, sin que hasta ahora se estimen pérdidas de rendimiento asociadas a la falta de agua. En cuanto a la soja de primera, debido a las precipitaciones de bajo volumen registradas en los últimos días, comenzó a presentar síntomas leves de estrés, especialmente en lotes provenientes de pasturas o con barbechos más exigentes, donde la demanda hídrica inicial es mayor. Sin embargo, el cultivo continúa desarrollándose con normalidad, sin impactos productivos relevantes. Los lotes se encuentran entre plena floración y comenzando la fructificación (R2 y R3) La presión de plagas es baja y el control de malezas ha sido eficiente. La soja de segunda ha desacelerado su crecimiento como consecuencia del actual régimen hídrico, pero dado que su consumo de agua aún es limitado y se han realizado controles de malezas oportunos, el cultivo logra sostenerse adecuadamente, sin evidenciar, por el momento, compromisos significativos en su desarrollo.
En María Susana, el maíz temprano se encuentra transitando la finalización del último período crítico, especialmente en los lotes sembrados desde agosto hasta mediados de septiembre. En estos casos, los rindes ya pueden considerarse prácticamente definidos, con valores que oscilan entre 80 a 120 qq/ha. En cambio, los lotes que ingresaron tarde a floración o aquellos ubicados en suelos de menor aptitud agrícola o con deficiencias de fertilización, presentan signos marcados de estrés. “Este comportamiento se concentra en un área reducida, cercana a Rosario, cercana a la ruta nacional A012.”, comentan los profesionales. En términos comparativos con la campaña anterior, se estima una merma de rendimiento del 10 al 20%, con muy pocos sectores alcanzando rindes del orden de 140 qq/ha. “El promedio esperado para esta zona ronda los 100 qq/ha, aproximadamente un 20% por debajo del año pasado, aunque el resultado final se terminará de confirmar en los próximos 40 a 60 días”, señalan los ingenieros. La soja de primera comienza a ingresar en su etapa crítica. En líneas generales, el cultivo aún resiste la falta de agua y las altas temperaturas, pero ya se observan síntomas de estrés, sobre todo en suelos deteriorados. “Un evento de lluvia general e importante en los próximos días, particularmente hacia el jueves, podría revertir este escenario y encaminar al cultivo hacia buenos rendimientos”, indican los técnicos. La soja de segunda, por su parte, mantiene buen comportamiento. Los maíces tardíos iniciaron su ciclo con muy buena humedad en el perfil y alto tenor de nitratos, lo que permite que, por ahora, presenten un estado general muy favorable.
SUBZONA II
En algunos lotes de maíz temprano de Bigand comienzan a observarse síntomas de estrés, principalmente recirculación de nitrógeno y amarillamiento de las hojas basales, asociados a malos manejos, falta de rotación y dosis nitrogenadas insuficientes. En contraste, los lotes con buen historial productivo y fertilización equilibrada se mantienen en muy buen estado, y en términos generales, el cultivo se encuentra algo mejor que en la campaña pasada. El 10% de lo califica como excelente, el 60% muy bueno y el 30% bueno. El cultivo se encuentra entre grano lechoso (40%) y grano pastoso (60%), con un rinde estimado de 100 a 110 qq/ha. La soja de primera presenta muy buenos lotes cuando el manejo y la rotación fueron adecuados, mientras que hay un 10% de los lotes en condiciones regulares ubicados en suelos de menor calidad o con esquemas de rotación deficientes. Hay presencia de oruga bolillera y trips, sin que aún se justifiquen controles. En cambio, la principal preocupación se centra en el manejo de malezas, especialmente por los escapes de yuyo colorado, y en menor medida de sorgo de Alepo. Fenológicamente, el 90% del área se encuentra en R1–R2 (floración), con alrededor del 30% del cultivo iniciando la fructificacion (R3). En cuanto a los cultivos tardíos y de segunda, la soja de segunda se desarrolla muy bien, con cerca del 40% del área en R1 (iniciando floración), mientras que el maíz de segunda también presenta buen estado general, con numerosos lotes en estado vegetativo (V10).
En Bombal, los maíces tempranos se encuentran en muy buenas condiciones. Si bien se atravesó un período cercano a los diez días sin precipitaciones, este evento ocurrió luego de una secuencia de lluvias muy frecuentes, lo que permitió sostener un buen nivel de humedad en el perfil. “Además, en el fin de semana se sumaron 17 mm, reforzando las reservas”, señalan los técnicos. Actualmente, los maíces se observan bien verdes, con mazorcas prácticamente completas. No se detectan, hasta el momento, pérdidas en el potencial de rendimiento. Incluso, las expectativas apuntan a rendimientos superiores a los de la campaña pasada. La soja de primera y de segunda presenta un estado excelente, con un desarrollo vegetativo muy uniforme. Los cultivos toleran adecuadamente el régimen actual de precipitaciones y no se observan problemas sanitarios ni de malezas, manteniéndose los lotes en condiciones óptimas.
SUBZONA III
En la zona de Pergamino, los cultivos muestran un muy buen estado general y elevados potenciales productivos. En el caso de los maíces de primera, que transitan el período de llenado de grano, vienen muy bien, con algunas lluvias registradas en enero y excelentes condiciones hídricas durante el período vegetativo y la floración: “el potencial es alto y quedará sujeto, en parte, a la evolución de las temperaturas y a que se registren nuevas lluvias en los próximos 10 a 15 días”. La soja de primera, sembrada en fechas tempranas, también presenta un muy buen desarrollo. “Las plantas ya alcanzaron la cantidad de nudos esperada y cerraron los surcos”, señalan, por lo que se proyecta un buen potencial, aunque el cultivo recién comienza a ingresar en su período crítico. En soja de segunda, el panorama es más heterogéneo debido a la amplia distribución de fechas de siembra, condicionadas por lo que permitió diciembre. Hay lotes implantados en fechas óptimas, con alto potencial, y otros sembrados a comienzos de enero que muestran una buena evolución, aunque su desempeño final dependerá en gran medida de cómo se comporte el clima en marzo. En cuanto a la humedad del suelo, los lotes de las sojas de segunda se encuentran con niveles cercanos al 70–80% de la capacidad de campo, mientras que en soja de primera y en los maíces tempranos los perfiles están más ajustados, con valores del 30–40%. Aun así, el balance general en la zona es positivo, con buenos potenciales para todos los cultivos.
En la zona de Rio Tala y Baradero, los cultivos presentan un buen estado general. “Tanto los de siembra temprana como los tardíos están buenos. Aún se conserva humedad en el perfil del suelo, pero las altas temperaturas están acelerando el consumo de agua y ya se empiezan a necesitar lluvias en el corto plazo”, advierten los técnicos. Además, agregan que por el momento no se registran inconvenientes sanitarios, ni por insectos ni por enfermedades.
SUBZONA IV
En Junín y alrededores, las lluvias de comienzos de enero trajeron un alivio clave para los cultivos. “Entre el 1° y el 2 de enero se registraron precipitaciones muy desparejas, con acumulados que promediaron entre 15 y 20 mm, a las que se sumó otro evento similar hacia mediados de la semana siguiente. En conjunto, en el área recibimos cerca de 30 mm”, describen los técnicos y agregan que fueron suficientes para frenar el estrés que comenzaban a mostrar los cultivos tras varios días de calor extremo. “Hoy el panorama es muy bueno” y los asesores afirman que el maíz temprano prácticamente tiene su rendimiento definido, con un llenado que se dio en muy buenas condiciones. Por otro lado, la soja de primera entra en R3 y transita el período crítico con buena condición, aunque advierten que requerirá que las lluvias acompañen durante el próximo mes. En tanto, los maíces tardíos —implantados sobre el cierre de la ventana— lograron una excelente emergencia, al igual que los de segunda, mientras que las sojas de segunda se encuentran en estadios vegetativos avanzados, bien establecidas y con controles sanitarios en marcha. También se observan sorgos graníferos en buen estado general. Si bien la humedad no es abundante, resulta adecuada para la época y sostiene, por ahora, un escenario agrícola muy favorable.“ Los cultivos están bien, pero es una época del año en que no sobra nada. Son esos momentos del ciclo en los que querés 20 mm todas las semanas”.
SUBZONA V
En Marcos Juárez, el maíz temprano comienza a reflejar el impacto de un diciembre con precipitaciones por debajo del promedio y un inicio de enero con muy escasos milímetros, situación que, sumada a la ola de calor de la semana pasada, ya se manifiesta con mayor claridad en los lotes de menor calidad de suelo. “Esto puede agravarse de no recibir lluvias de importancia en esta semana”, advierten los ingenieros. Si bien el 70% del área aún se mantiene entre excelentes y muy buenas condiciones, comienzan a aparecer lotes en condiciones regulares (15% del área). El 15% del área está en buenas condiciones. El cultivo transita desde grano lechoso a grano pastoso, con un rinde estimado de 110 qq/ha. El 40% de la soja de primera se encuentra en muy buen estado, el 50%, buena y hay un 10% regular. No hay problemas de insectos y los controles de malezas ya fueron realizados. Se está avanzando hacia aplicaciones preventivas de fungicidas. Sin embargo, el estrés hídrico comienza a hacerse visible, particularmente en los bajos, que empiezan a “marcarse”. El cultivo aún podría tolerar algunos días más sin lluvias, pero de persistir las altas temperaturas y la falta de agua, el riesgo productivo aumentará. En cuanto a la soja de segunda como los maíces tardíos se mantienen en buenas condiciones y vienen soportando la escasez hídrica, aunque la evolución de la próxima semana —en términos de precipitaciones y temperaturas— será clave para determinar si comienzan a verse lotes afectados.
En Corral de Bustos, el mayor impacto de la falta de agua de las últimas semanas se concentra en los maíces tempranos. “Son los más complicados”, advierten los técnicos, y explican que muchos lotes ya superaron la altura de la espiga y atraviesan una marcada removilización de reservas. Si bien la formación de la espiga había sido muy buena, con un número de granos completo, hoy no sorprende que la seca esté afectando el llenado. En ese contexto, estiman que “tranquilamente pueden terminar siendo maíces de 100 qq/ha”, cuando hace apenas unas semanas se proyectaban rindes promedio cercanos a 120 qq/ha. Incluso se observan algunos lotes puntuales de maíz temprano con fallas en el granado. En contraste, las sojas muestran una mejor condición general. “Las sojas de segunda están bien nacidas, lindas, aguantando”, señalan desde la zona. Con este escenario, las lluvias que puedan registrarse aportarían poco al maíz temprano. “A esta altura, lo que ya se perdió, ya está”, coinciden, mientras esperan que las precipitaciones permitan al menos sostener el resto de los cultivos.
