Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Noviembre comienza con lluvias intermitentes
El periodo comprendido entre el jueves 29 de octubre y el miércoles 4 de noviembre comienza con la probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas e intermitentes principalmente en el sector este. Estas condiciones persistirán durante viernes 30, principalmente entre las primeras horas de la mañana y la media tarde en el centro/este de la zona GEA. A partir del domingo 1 de noviembre retorna la probabilidad de precipitaciones en la zona GEA que se extenderán, con mejoramientos temporarios, hasta el final del periodo de pronóstico.
Las temperaturas máximas ascenderán paulatinamente alcanzando los valores más elevados, entre 27 y 29°C, entre el viernes y el sábado 31 de octubre. Posteriormente se espera un leve descenso térmico que se notará más el miércoles 4 de noviembre.
Las temperaturas mínimas alcanzarán los valores más bajos del periodo, entre 10 y 13°C, el viernes 30 de octubre, luego los registros irán ascendiendo lentamente hasta llegar a los 14 a 16°C. Hacia el final del periodo de pronóstico se espera un nuevo descenso térmico en la zona GEA.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias dispares en la región
La semana comprendida entre el jueves 22 y el miércoles 28 de octubre se registraron precipitaciones dispares en la zona GEA. Los montos más importantes, mayores a 40 mm, se midieron en el sur y noreste de la zona GEA. En el resto de la región los acumulados oscilaron entre 5 y 40 mm. El registro máximo, 56,8 mm, se midió en la localidad de Irigoyen, en Santa Fe.
Las temperaturas máximas variaron entre 20 y 25°C, con los valores más altos en el noreste de GEA y los más bajos en el noroeste y sur. La marca máxima, 25,8°C, se midió en la localidad de Irigoyen, en Santa Fe. Las temperaturas mínimas oscilaron entre 3 y 9°C, con los valores más elevados en el noreste de la zona GEA y los más bajos en el sur y oeste. El mínimo extremo del periodo 3,1°C, se midió en la localidad de Junín, en Buenos Aires.
Con este panorama el área de sequía persiste en el sector noroeste, mientras que la superficie con condiciones de escasez se extiende sobre la porción central. En el este de la zona GEA las reservas varían de regulares a adecuadas, principalmente en el sudeste.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 80 y 140 mm en el centro y, principalmente, oeste de la zona GEA. En el sudeste los valores necesarios para llevar la humedad del suelo a valores óptimos van desde los 20 a los 80 mm.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Noviembre concentra las expectativas de una mayor oferta de agua
En los últimos siete días las precipitaciones estuvieron presentes sobre gran parte de la zona núcleo, pero con una distribución bastante despareja que fue poco favorable para el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires.
En esta oportunidad, el sudeste Cordobés se benefició con acumulados entre 15 y 40 milímetros que se hicieron extensivos a La Pampa y el centro oeste bonaerense, regiones que también fueron favorecidas por lluvias anteriores.
A diferencia de la situación particular que se mantiene sobre el extremo norte de la Mesopotamia, las precipitaciones de esta última semana tampoco han sido generosas sobre el noroeste cordobés, el NOA, Santiago del Estero, Chaco y Formosa. Provincias que vienen soportando una dinámica pluvial esquiva, bastante alejada de la normal estacional y, mucho más, de la influencia de un fenómeno Niño fuerte, tan recurrentemente mencionado.
Las reservas de agua en el suelo son un fiel testigo de este comportamiento anómalo de las precipitaciones sobre casi todo el país con excepción de Misiones, Mendoza y Neuquén, zonas donde los acumulados mensuales han superado ampliamente los valores normales estadísticos provocando excesos hídricos generalizados.
La disponibilidad de humedad se vuelve un poco más compleja sobre la franja oeste de Córdoba y el centro de la zona núcleo, donde la condición de los suelos es claramente más heterogénea y ajustada aunque todavía suficiente para satisfacer la demanda de los cultivos. El escenario se agrava a medida que avanzamos hacia el centro norte del país, donde parte de Santiago del Estero y el oeste de Chaco presentan escasez generalizada y principios de sequía.
Transitando la cuarta semana del mes el aumento de la radiación solar por la menor nubosidad comenzó a elevar las temperaturas, aun así, estas se han mantenido un poco más bajas que lo habitual, en gran parte porque la circulación cálida del noreste ha sido moderada por la presencia de un centro de alta presión sobre el Atlántico, a la mitad de la Patagonia, que promueve una circulación sur, moderada pero persistente, un poco más fría.
Todavía quedan unos días para que finalice octubre pero, según los modelos de pronóstico, no se esperan mejoras sustanciales como para modificar significativamente el volumen y la distribución pluvial sobre la zona núcleo. Esta proyección consolida una alta probabilidad de que los acumulados mensuales se mantendrán dentro de la media histórica, y solo en algunas zonas acotadas moderadamente por encima.
Antes del cambio de mes, las lluvias y lloviznas estarán presentes nuevamente sobre el centro oeste del país y parte del sur de Buenos Aires, pero la zona núcleo y el centro norte del país solo recibirán un auxilio menor, que continuará marcando un fuerte contraste con la situación de la Mesopotamia. Habrá que esperar que avance noviembre para ver si un cambio en la circulación atmosférica finalmente acerca al centro de la región pampeana parte del agua que promete el Niño fuerte.