Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Las lluvias vuelven a partir del martes
El periodo comprendido entre el jueves 15 y el miércoles 21 de octubre comienza con probabilidad de lluvias débiles, aisladas e intermitentes, principalmente en el este de la zona GEA. Las condiciones meteorológicas tienden a mejorar durante el viernes 16 y se mantendrán estables hasta el mediodía del martes 20, cuando retorna la probabilidad de lluvias sobre el oeste de la zona GEA que, con el correr de las horas, irán afectando al resto de la región hasta el final del periodo de pronóstico.
Las temperaturas máximas no tendrán variaciones significativas durante todo el periodo de pronóstico y se ubicarán en el rango de los 17 a 21°C. Las temperaturas mínimas descenderán a partir del sábado 17 de octubre alcanzando los valores más bajos, entre 5 y 8°C, el domingo 18, posteriormente los registros volverán a ascender paulatinamente.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias desparejas mantienen ajustadas las reservas en el oeste de la región
La semana comprendida entre el jueves 8 y el miércoles 14 de octubre se registraron precipitaciones dispares en la zona GEA. Los montos más importantes, entre 5 y 20 mm, se midieron en el noroeste, mientras que en el resto de la región los acumulados oscilaron entre los 2 y 5 mm. El registro máximo, 21,8mm, se midió en la localidad de Bell Ville, en Córdoba.
Las temperaturas máximas variaron entre 17 y 20°C, con los valores más altos en el centro/sudeste y los más bajos en el oeste/sudoeste de la zona GEA. La marca máxima, 20,6°C, se midió en la localidad de Santa Teresa, en Santa Fe. Las temperaturas mínimas oscilaron entre 6 y 9°C, con los valores más elevados en el oeste de la zona GEA y los más bajos en el sudeste. El mínimo extremo del periodo 4,7°C, se registró en la localidad de Gral Pinto, en Buenos Aires.
Con este panorama el área de sequía disminuyó concentrándose en el sector noroeste, mientras que la superficie con condiciones de escasez permanece extensa. En el este de la zona GEA las reservas varían de regulares a óptimas, principalmente en el sudeste de la zona GEA.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 80 y 140 mm en el centro y, principalmente, oeste de la zona GEA. En el sudeste los valores necesarios para llevar la humedad del suelo a valores óptimos oscilan entre 10 y 80 mm.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
El Niño potencia las lluvias, pero otros condicionantes moderan su impacto en la región núcleo
La primera quincena de octubre concluye con un panorama pluvial tan positivo como heterogéneo sobre las provincias que componen la región pampeana.
El comportamiento de las precipitaciones se diferenció desde un principio de los meses anteriores pero, aun así, manteniendo una desigualdad sustancial de la franja oeste de la zona núcleo respecto del este. Comportamiento que se refleja claramente en la disponibilidad hídrica de los suelos en ambos sectores.
La influencia del importante calentamiento del Pacifico Ecuatorial Central sé está sintiendo con intensas lluvias sobre el sudeste de Brasil y el extremo noreste de la Mesopotamia pero, en los últimos días, también se ha manifestado en las provincias de Mendoza y Neuquén, donde se registraron acumulados muy superiores a los considerados como normales estacionales.
Sobre el centro del país, por el momento, la realidad es un poco distinta y plantea la duda de porqué un Niño con una señal tan fuerte no impacta con precipitaciones muy abundantes como las recibidas en el litoral. La respuesta parece tan simple como compleja: El NIÑO no es el único forzante que ejerce influencia sobre el desarrollo de las precipitaciones en la región pampeana. Existen otros condicionantes que son responsables de que los acumulados en la franja central no hayan sobrepasado ampliamente los valores medios estadísticos en la 1ra mitad de octubre, tal como se había proyectado considerando la intensidad prevista para el fenómeno planetario.
Queda claro que la complejidad de un comportamiento atmosférico afectado también por mecanismos de escala regional se vuelve poco previsible y aumenta considerablemente la variabilidad de las proyecciones más consistentes.
En los últimos siete días, la influencia de un sistema de alta presión sobre Santa Cruz ha favorecido una circulación fría del sudoeste, no intensa pero si persistente, mitigando el ingreso de aire cálido y húmedo del norte hacia el centro del país. El menor contenido de humedad en la atmósfera siempre condiciona el volumen de las precipitaciones ante el avance de los sistemas frontales. Por otro lado, tal como habíamos anticipado en agosto, la temperatura superficial del Atlántico está por debajo de lo normal y, por lo tanto, la circulación este o sudeste se convierten en otro moderador del avance del aire tropical. Una suma de condiciones que, en conjunto, son suficientes para condicionar el efecto potenciador que normalmente ejerce un NIÑO sobre las precipitaciones de la zona núcleo.
El mes de octubre, aun en condiciones normales, presenta un incremento del volumen pluvial que afianza el régimen de primavera y, a pesar de las limitaciones de los fenómenos regionales a una señal positiva del Niño, todavía cuenta con una segunda quincena para consolidar un aumento de las precipitaciones que, seguramente, se potenciará en los últimos dos meses del año.
Recibir menos lluvia que la prevista en octubre puede ser un mejor escenario, más propicio para alejarse de los excesos hídricos generalizados si noviembre y diciembre cumplen con los pronósticos y se ajustan al efecto positivo de un Niño fuerte o muy fuerte.