Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Semana con probabilidad de lluvias y mejoras temporarias

El periodo comprendido entre el jueves 8 y el miércoles 14 de Octubre se caracterizará por alternar periodos lluviosos con mejoramientos temporales debido al pasaje de sucesivas perturbaciones. Si bien en la tarde del jueves 8 las condiciones meteorológicas tienden a mejorar, en este proceso no se descarta la ocurrencia de lluvias débiles. La probabilidad de chaparrones y algunas tormentas aumenta entre el viernes 9 y la tarde/noche del sábado 10, principalmente en el centro y oeste de la zona GEA. Luego de otro mejoramiento temporal la presencia de nuevas precipitaciones y chaparrones aislados e intermitentes se mantendrá, con periodos alternados de estabilidad, hasta el final del periodo de pronóstico.

Las temperaturas máximas se ubicarán en el rango de los 15 y 20°C, alternándose debido al pasaje de las distintas perturbaciones. Hacia el final del periodo de pronóstico ascenderán hasta alcanzar los valores más altos, entre 24 y 26°C en el noreste del área GEA, aunque serán algo inferiores en el resto de la región.

Las temperaturas mínimas no tendrán una variación significativa y oscilarán entre 10 y 15°C. Los valores más bajos del periodo, entre 8 y 10°C, se esperan el lunes 12, principalmente en el sector sudeste.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Semana disruptiva sobre GEA: comenzaron a incrementarse los acumulados pluviales

La semana comprendida entre el jueves 1 y el miércoles 7 de octubre se registraron precipitaciones dispares en la zona GEA. Los montos más importantes, entre 10 y 30 mm, se midieron en el sudeste, en el resto de la región los acumulados oscilaron entre los 5 y 10 mm. El registro máximo del periodo, 28,2 mm, se midió en la localidad de Ramallo, en Buenos Aires. 

Las temperaturas máximas variaron entre 26 y 28°C, con los valores más altos en el centro/oeste y los más bajos en el sudeste de la zona GEA. La marca máxima, 28,5°C, se midió en la localidad de Canals, en Córdoba.

Las temperaturas mínimas oscilaron entre 3 y 9°C, con los valores más elevados en el centro/noroeste de la zona GEA y los más bajos en el sudeste. El mínimo extremo del periodo 2,8°C, se registró en la localidad de Chacabuco, en Buenos Aires.

Con este panorama, si bien el área de sequía disminuyó, todavía se mantiene extensa la superficie con condiciones de escasez (no se incluyen en este mapa las abundantes lluvias que se produjeron entre el miércoles 7 y el jueves 8).  En el este las reservas varían de regulares a adecuadas, con un núcleo de óptimas, principalmente en el sudeste de la zona GEA.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 80 y 120 mm en el centro y, principalmente, oeste de la zona GEA. En el sudeste los valores necesarios para llevar la humedad del suelo a valores óptimos oscilan entre 20 y 80 mm.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Punto de inflexión: comienza a sentirse la influencia del Niño en la región central

La primera semana de octubre se convierte en el punto de inflexión para dejar atrás el comportamiento esquivo que las precipitaciones venían teniendo sobre el centro de la región pampeana.

Desde el primer día del mes las condiciones atmosféricas fueron más propicias para el desarrollo de lluvias y tormentas derivadas del avance de los sistemas frontales. Lentamente, comenzó a consolidarse una circulación, más propia de primavera, con mayor carga de humedad favorecida por aire cálido y húmedo proveniente del norte y noreste, fundamental para un desempeño pluvial más amplio y generoso.

Apenas concluido septiembre, las precipitaciones comenzaron a incrementar su  presencia. Inicialmente de manera moderada y dispar sobre la mitad sur de la región pampeana, ampliando paulatinamente su volumen y área de cobertura hasta alcanzar sectores del noroeste bonaerense, sudoeste de Córdoba, sur de Santa Fe y Entre Ríos. Los registros van de 10 a 70 milímetros. Avanzando hacia la Mesopotamia, los acumulados alcanzan su mayor volumen.

Los primeros siete días del mes comenzaron a cambiar positivamente la realidad de los suelos en el corazón de la zona núcleo. Hubo precipitaciones significativas sobre sectores que, como el sur de Santa Fe, aun con un evento Niño activo, no recibían el agua suficiente para recomponer un nivel de reservas similar al logrado durante el invierno. A mediados de agosto anticipamos que la influencia del calentamiento del Pacifico Ecuatorial Central tenía una mayor probabilidad de influir sobre las precipitaciones de la región núcleo a partir de octubre, con intensificación en noviembre y diciembre. El cambio de comportamiento y distribución mostrado por las lluvias desde el primer día del mes convalida el análisis. Más aún si consideramos los pronósticos de corto plazo que anticipan lluvias y tormentas de amplia cobertura sobre el centro y noreste del país que se irán desarrollando, alternadas con intervalos de estabilidad, hasta el final de la primera quincena del mes.