Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Las tormentas volverán a la región durante el fin de semana

El periodo comprendido entre el jueves 1 y el miércoles 7 de octubre comienza con un mejoramiento de las condiciones meteorológicas. Se espera que la estabilidad persista hasta la madrugada del sábado 3, cuando se producirán chaparrones y tormentas en la zona GEA. Posteriormente el viento rotará al sector sur y las condiciones mejorarán nuevamente, aunque no se descarta la ocurrencia de algún chaparon aislado entre la tarde del domingo y madrugada del lunes 5. Las precipitaciones retornaran a la zona GEA en forma de tormentas intermitentes desde la mañana del martes 6 hasta el final del periodo de pronóstico.

Las temperaturas máximas oscilarán entre los 19 y 25°C, alternándose debido al pasaje de las distintas perturbaciones. Los valores más elevados del periodo se podrían alcanzar entre el sábado 3 y el lunes 5 de octubre.

Las temperaturas mínimas tendrán el mismo comportamiento. Pero, en general, los valores más bajos del periodo, entre 4 y 7°C, se medirán durante el viernes 2 de octubre. Posteriormente los registros mínimos ascenderán y descenderán en forma alternada.   

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Lluvias de entre 5 a 45 mm en GEA

La semana comprendida entre el jueves 24 y el miércoles 30 de septiembre se registraron precipitaciones muy dispares en la zona GEA. Los montos más importantes, entre 20 y 45 mm, se midieron en el este de la zona GEA. En el resto de la región los acumulados oscilaron entre los 5 y los 10 mm. El registro máximo del periodo, 46 mm, se midió en la localidad de Chacabuco, en Buenos Aires. 

Las temperaturas máximas variaron entre 26 y 33°C, con los valores más altos en el noroeste y los más bajos en el centro y este del área GEA. La marca máxima, 33,7°C, se midió en la localidad de Colonia Almada, en Córdoba.

Las temperaturas mínimas oscilaron entre 5 y 10°C, con los valores más elevados en el centro de la zona GEA y los más bajos en el oeste y sudeste. El mínimo extremo del periodo 5,8°C, se registró en la localidad de Junín, en Buenos Aires.

Con este panorama las reservas continuaron disminuyendo respecto de la semana pasada, principalmente en el sector oeste. En el este las condiciones varían de regulares a adecuadas y óptimas, principalmente en el sudeste de la GEA.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 80 y 140 mm en el centro y, principalmente, oeste de la zona GEA. En el sudeste los valores necesarios para llevar la humedad del suelo a valores óptimos oscilan entre 10 y 80 mm.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Octubre concentra las expectativas de lluvia para revertir el déficit hídrico

La cuarta semana de septiembre presentó condiciones poco frecuentes para la época. De todas formas, finalmente contribuyeron para que el comportamiento pluvial del noveno mes del año no se apartara tanto de los valores normales en la región pampeana.

En estos últimos siete días, las altas temperaturas y la humedad presentes en el extremo norte del país no lograron avanzar hacia la franja central, muy condicionadas por una sostenida circulación de aire frio y seco, de origen polar, poco usual en esta época del año.

El ingreso de esa importante masa de aire frio provocó nevadas intensas, poco habituales a las puertas de octubre, sobre el oeste patagónico pero continuó su tránsito hacia el norte, confrontando en su incursión con el aire más cálido y húmedo presente en la franja central. El resultado fue un brusco cambio de condiciones y temperaturas, que se materializó en fuertes tormentas con importante granizo y viento, intensas, pero muy puntuales.

El centro este bonaerense, y el centro oeste de Córdoba fueron los destinatarios de los eventos de granizo más importantes. En el primer caso, acompañados de precipitaciones significativas y necesarias. En el caso del territorio cordobés, con menos humedad, sin el aporte de una cuota de agua relevante que hubiera mejorado el estado deficitario de los suelos, minimizando el efecto adverso de las tormentas de hielo.

Las precipitaciones de septiembre fueron moderadas y con una distribución geográfica muy despareja. Como consecuencia de eso Buenos Aires, y el extremo noreste mesopotámico alcanzaron, o puntualmente superaron, los valores medios estadísticos. En el resto de la región pampeana el escenario fue mucho más heterogéneo y, como viene sucediendo, la franja oeste fue la más postergada y eso ya se nota mucho en la disponibilidad hídrica de los suelos.

Agosto y septiembre no cumplieron con las expectativas de una oferta de agua bastante por encima de lo normal pronosticada por el consenso generalizado de los analistas y organismos especializados, aun con un NIÑO instalado y dentro de niveles propios de un evento extremadamente fuerte.

Los cultivos aumentan su demanda y la atmósfera también, todas las expectativas ahora se centran en un comienzo promisorio de octubre. Los pronósticos de corto plazo prevén lluvias durante la primera semana del mes, aunque con distribuciones y volúmenes que probablemente no van a solucionar rápidamente las deficiencias arrastradas. Aun así, un temprano aporte de agua puede marcar el inicio de un cambio de tendencia hacia un comportamiento pluvial más cercano a lo esperado por el sector agrícola desde mediados del invierno.