Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Domingo y lunes con lluvias aisladas en la región

El periodo comprendido entre el jueves 24 y el miércoles 30 de septiembre comienza con buenas condiciones meteorológicas que se mantendrán hasta la mañana del domingo 27, cuando se espera el pasaje de un sistema frontal frio que provocará chaparrones y tormentas aisladas, con mejoramientos temporarios. Este sistema dejará de afectar la zona GEA durante la madrugada del martes 29. Posteriormente se esperan condiciones de estabilidad hasta el final del periodo de pronóstico.

Las temperaturas máximas ascenderán paulatinamente alcanzando los valores más altos, entre 28 y 30°C, el sábado 26. Luego los registros comenzarán a descender, hasta llegar a registros entre 16 y 18°C el miércoles 30.

Las temperaturas mínimas también experimentarán un ascenso paulatino hasta el martes 29, cuando se espera un descenso térmico con mínimas entre 7 y 10°C en el sur de la zona GEA y de 10 a 12°C en el  norte, que se medirán durante el miércoles 30 de septiembre.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Lluvias en el sudeste de GEA

La semana comprendida entre el jueves 17 y el miércoles 23 de septiembre se registraron precipitaciones muy dispares en la zona GEA. Los montos más importantes, entre los 10 y 24 mm se midieron en el sector sudeste. El máximo acumulado del periodo, 24 mm, y se registró en la localidad de Pergamino, en Buenos Aires.

Las temperaturas máximas fueron elevadas, variaron entre 27 y 29°C, con los valores más altos en el norte y centro de la zona GEA y los más bajos en el este. La marca máxima, 29,8°C, se midió en la localidad de Chovet, en Santa Fe.

Las temperaturas mínimas oscilaron entre 0 y 3°C, los valores más elevados se midieron en el centro de la zona GEA y los más bajos en el oeste y sudeste. El mínimo extremo del periodo –0,5°C, se midió en la localidad de Idiazabal, en Córdoba.

Con este panorama las reservas continuaron disminuyendo nuevamente respecto de la semana pasada. El sector con niveles de escasez a sequía abarca el centro/oeste de la zona GEA y amplió levemente su extensión, principalmente la relacionada a sequía. En el sudeste los sectores con condiciones adecuadas se mantuvieron semejantes respecto a la semana pasada.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 80 y 120 mm en el centro y oeste de la zona GEA, mientras que en el sudeste los valores necesarios para llevar la humedad del suelo a valores óptimos oscilan entre los 40 y 80 mm.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

La primavera arranca con la mirada puesta en las lluvias de octubre

Las precipitaciones de esta última semana replicaron la distribución errática y dispar de la anterior aunque, en este caso, registros con valores similares a los pasados priorizaron, dentro de la región pampeana, el territorio bonaerense y solo repitieron un generoso volumen sobre Corrientes y Misiones.

Este último aporte pluvial, recibido al final del invierno, apenas fue suficiente para que el total de lluvia acumulado durante todo el trimestre frio, a duras penas, alcanzara los valores medios estadísticos en el centro este de la región pampeana, dejando por debajo al resto.

Muy distinto fue en el caso del centro y norte de la Mesopotamia, donde las precipitaciones fueron mucho más prolíficas los tres meses. A punto tal, que los acumulados superaron ampliamente los registros normales históricos. El caso más relevante es el de la localidad de Bernardo de Irigoyen, en Misiones, que con un total de 680 milímetros se ubicó muy por encima de los 400 milímetros considerados como media invernal.

Hasta el arranque de la primavera las precipitaciones recibidas sobre la zona núcleo tuvieron un comportamiento muy sectorizado y moderado milimetraje. Por ese motivo las reservas de agua muestran un retroceso paulatino que, a esta altura, se hace bastante evidente y muy distinto del buen nivel con el que los perfiles llegaron al invierno. Los cultivos ya comienzan a evidenciar una imperiosa necesidad de mayor oferta de agua, y la previsión de los pronósticos no es demasiado alentadora respecto de una solución generalizada antes del final de septiembre.

Como viene sucediendo, con las próximas lluvias el este de la zona núcleo posiblemente reciba el auxilio más inmediato. Pero lo más probable es que una mayor disponibilidad de agua llegue durante octubre, cuando finalmente los efectos del importante calentamiento del Pacifico Ecuatorial Central comiencen a ejercer su influencia potenciadora de las precipitaciones sobre el centro del país. Algo que, por el momento, no ha ocurrido.