Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas para el domingo
El periodo comprendido entre el jueves 17 y el miércoles 23 de septiembre comienza con buenas condiciones meteorológicas que se mantendrán hasta la mañana del domingo 20, cuando se espera el pasaje de un sistema frontal frio provocando chaparrones y tormentas aisladas. Este sistema dejará de afectar a la zona GEA durante la madrugada del lunes 21, acompañado por la intensificación, en forma temporal, y rotación del viento al sector Sur. Posteriormente se esperan buenas condiciones meteorológicas hasta el final del periodo de pronóstico.
Las temperaturas máximas ascenderán paulatinamente alcanzando los valores más altos, entre 28 y 30°C, el sábado 19. Debido a una nueva irrupción de aire frio los registros descenderán entre el lunes y martes, aunque se espera un nuevo ascenso a partir del miércoles 23.
Las temperaturas mínimas también experimentarán un descenso significativo a partir de lunes 21 de septiembre, alcanzando los valores más bajos del periodo, entre 3 y 8°C, el martes 22. Al igual que las máximas las marcas mínimas volverán a ascender en el final del periodo.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias en el oeste de GEA
La semana comprendida entre el jueves 10 y el miércoles 16 de septiembre se registraron precipitaciones en el oeste de la zona GEA, donde los valores rondaron los 10 a 30 mm en forma generalizada. En el sector sudeste una zona de lluvias cuasi-estáticas provocó que la estación Junin, en Buenos Aires, registre el máximo acumulado del periodo, 39,4 mm, un valor muy significativo respecto del entorno.
Las temperaturas máximas variaron entre 22 y 28°C, con los valores más altos en el noreste de la zona GEA y los más bajos en el sudeste y oeste. La marca más alta, 27,9°C, se midió en la localidad de Irigoyen, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas oscilaron entre -4 y 3°C, los valores más altos se midieron en el noreste de la zona GEA y los más bajos en la franja oeste y sur. El mínimo extremo del periodo –3,7°C, se midió en la localidad de Gral Pinto, en Buenos Aires.
Con este panorama las reservas continuaron disminuyendo levemente respecto de la semana pasada. El sector con condiciones escasas a regulares que abarca el centro/oeste de la zona GEA mantuvo su extensión, pero las áreas con núcleos en condiciones de sequía aumentaron. En el sudeste los sectores con condiciones adecuadas también se redujeron respecto a la semana pasada.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 80 y 110 mm en el centro y oeste de la zona GEA, mientras que en el sudeste los valores necesarios para llevar la humedad del suelo a valores óptimos oscilan entre los 40 a 80 mm.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Chaparrones y tormentas puntuales sobre parte de la región pampeana
En los últimos siete días precipitaciones en forma de chaparrones y tormentas puntuales, con una distribución muy heterogénea, se desarrollaron sobre parte de la región pampeana y la Mesopotamia.
El oeste de Córdoba, San Luis y parte de La Rioja recibieron los acumulados más significativos, entre 15 y 45 milímetros, registros que fueron compartidos por Misiones y el norte de Corrientes, en este caso, en el extremo noreste del país.
Lamentablemente la región núcleo, sector que actualmente más necesita de un generoso aporte pluvial, promedió valores muy por debajo, entre 0 y 7 milímetros, con alguna excepción puntual bastante superior en el norte de Buenos Aires. Superada la mitad de septiembre la región pampeana acumula, en promedio, registros entre 5 y 35 milímetros. Estos valores, aun faltando una quincena, parecen bastante alejados de los normales históricos mensuales que oscilan entre los 30 y 70 milímetros, con un gradiente que asciende de oeste a este.
Las precipitaciones se han mantenido esquivas durante la primera quincena del mes, y las reservas de agua presentan un retroceso que se extiende con cada día que pasa. Los cultivos implantados todavía mantienen su desarrollo pero claramente comienza a sentirse el desecamiento superficial, que también es una limitante para nuevas implantaciones. Que la situación no sea más comprometida se debe, en gran parte, al límite que los ingresos alternados de aire frío le han puesto al requerimiento atmosférico. Las bajas temperaturas, derivadas del avance de aire frio del sur, aun sin ser extremas condicionan el paulatino e inexorable tránsito a un ambiente más primaveral y, por consiguiente, a temperaturas más elevadas que potencian la transferencia de agua del suelo a la atmósfera.
Los modelos de pronóstico de corto plazo prevén un aumento de las temperaturas, seguido por el avance de un frente frio y precipitaciones coincidentes con el cambio de estación que, por el momento, se anticipan como poco generalizadas y de moderado volumen. La expectativa de que la primavera arranque con bajas temperaturas y estabilidad agrega un manto de duda sobre la posibilidad de que la segunda mitad de septiembre logre sumar lluvias que acerquen los acumulados mensuales a los valores medios históricos de precipitación.