Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Sin lluvias pero con heladas
El periodo comprendido entre el jueves 3 y el miércoles 9 de septiembre comienza con un mejoramiento de las condiciones meteorológicas que se mantendrán estables hasta el final del periodo de pronóstico.
Las temperaturas máximas descenderán a partir del sábado 5, alcanzando los valores más bajos de la semana el domingo 6. Posteriormente los registros ascenderán paulatinamente hasta alcanzar los valores más elevados, entre 20 y 24°C, el miércoles 9.
Las temperaturas mínimas también experimentarán un descenso que se acentuará a partir del domingo 6, principalmente en el sur de la zona GEA donde se estiman valores entre 0 y -2°C, en el resto de región las mínimas serán algo superiores. Esta irrupción de aire frio perdurará hasta martes 8, luego los valores ascenderán lentamente.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Semana con algunas lluvias y con amplio rango de temperaturas en la región
La semana comprendida entre el jueves 20 y el miércoles 26 de agosto se registraron algunas precipitaciones en la zona GEA. Los acumulados rondaron los 6 a 14 mm y se concentraron en el norte de la zona GEA. En el resto de la región los registros variaron entre cero y 5 mm. El máximo acumulado del periodo fue de 14 mm y se midió en Clason, Santa Fe.
Las temperaturas máximas variaron entre 22 y 26°C, con los valores más altos en el norte de la zona GEA y los más bajos en el sudeste/sur. La marca más alta, 26,3°C, se midió en la localidad de Pozo del Molle, en Córdoba. Las temperaturas mínimas oscilaron entre -1 y 7°C, los valores más altos se midieron en el noreste de la zona GEA y los más bajos en la franja oeste y sur. El mínimo extremo del periodo –0,2°C, se midió en la localidad de Idiazabal, en Córdoba.
Con este panorama las reservas se mantienen de escasas a regulares en el centro/oeste de la zona GEA, aunque el área de escasez disminuyó respecto de la semana pasada. En el sudeste los valores de humedad se mantuvieron entre regulares y adecuados.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 20 y 60 mm en el centro de la zona GEA. En el oeste el requerimiento aumentó levemente respecto del informe anterior, ya que actualmente se necesitan entre 80 y 110 mm para llevar la humedad del suelo a valores óptimos.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Lluvias escasas y reservas en retroceso hacia el oeste
El cambio de mes se produjo sin demasiadas alteraciones de la dinámica atmosférica que presentó la etapa final de agosto. La única excepción a ese comportamiento fue el temporal de viento y granizo que afectó localidades del centro de Santa Fe y del centro este Cordobés.
El importante contraste térmico, entre temperaturas que alcanzaron valores superiores a las habituales para la época y un repentino ingreso de aire frío, provocó fuertes tormentas de viento y hielo, que no estuvieron acompañadas en su severidad por acumulados de agua demasiado significativos. En la zona los registros semanales se ubicaron en el rango de 2 a 15 milímetros, bastante normales para la época y poco representativos de la magnitud del evento.
El resto de la región pampeana prácticamente no recibió precipitaciones salvo el centro norte de Entre Ríos, también afectado por el desplazamiento del mismo sistema frontal, aunque con montos levemente superiores, entre 15 y 20 milímetros.
En otro contexto, y afectado por condiciones atmosféricas diferentes, el extremo norte de la Mesopotamia continúa recibiendo volúmenes importantes de lluvia, principalmente el norte de Corrientes y Misiones. Esta vez entre 50 y 90 milímetros, algo que se viene reiterando con frecuencia durante los últimos treinta días y que ubica a esa región muy lejos de la realidad que vive la zona núcleo.
El trimestre frío, incluso su tramo final, normalmente presenta una configuración diferencial de las lluvias entre el este y el oeste. Este año no es distinto y también está provocando un fuerte contraste entre ambas franjas de la región pampeana, aunque con precipitaciones que se mantienen muy modestas sobre el este y prácticamente nulas sobre el oeste.
La diferencia no es solo pluvial, los suelos de ambas regiones presentan condiciones que reflejan esa disparidad. El norte y este de Santa Fe, Entre Ríos, y la mayor parte de Buenos Aires, mantienen reservas entre adecuadas y optimas, pero el escenario cambia bastante a medida que avanzamos hacia el oeste. El sudoeste santafecino, Córdoba, el oeste bonaerense y La Pampa ya dan indicios de escasez de agua en el suelo, por lo menos en la capa superficial.
Si bien los cultivos de la fina en el oeste todavía satisfacen sus requerimientos hídricos comienzan un periodo de alta demanda y, muy probablemente, deberán transitar la primera década de septiembre, o más, sin el auxilio de las lluvias.
El invierno está entrando en su etapa final y el NIÑO, ya formalmente instalado por el elevado calentamiento del Pacifico, no ha ejercido ningún tipo de efecto superador de las precipitaciones sobre la región pampeana en general, ni sobre la zona núcleo en particular.