Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Lluvias entre domingo y lunes

El periodo comprendido entre el jueves 27 de agosto y el miércoles 2 de septiembre comienza con un mejoramiento de las condiciones meteorológicas que se mantendrá hasta la tarde/noche del domingo 30, momento en el que aumenta la probabilidad de chaparrones aislados e intermitentes. La inestabilidad continuará hasta la noche del lunes 31 y luego se esperan condiciones de buen tiempo hasta el final del periodo de pronóstico.

Las temperaturas máximas permanecerán agradables, rondando los 19 a 22°C, con un leve descenso durante el martes 1 de septiembre. A partir del miércoles se prevé un nuevo ascenso y, ese mismo día, se alcanzarán los valores más elevados del periodo, entre 20 y 26°C.

Las temperaturas mínimas experimentarán un descenso entre viernes y sábado. Se estima que los registros mínimos oscilen entre 3 y 6°C, posteriormente los valores ascenderán paulatinamente hasta el final del periodo de pronóstico cuando se espera un nuevo descenso térmico.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Semana sin lluvias y con un amplio rango de temperaturas en la región

La semana comprendida entre el jueves 20 y el miércoles 26 de agosto no se registraron precipitaciones en la zona GEA.

Las temperaturas máximas variaron entre 20 y 26°C, con los valores más altos en el noroeste de la zona GEA y los más bajos en el sudeste/sur. La marca más alta, 26,2°C, se midió en la localidad de Monte Buey, en Córdoba.

Las temperaturas mínimas oscilaron entre 2 y –4°C, los valores más altos se midieron en el noreste de la zona GEA y los más bajos en la franja central/sudeste. El mínimo extremo del periodo –4,8°C, se midió en la localidad de Idiazábal, en Córdoba.

Con este panorama se mantienen las reservas de escasas a regulares en el centro/oeste de la zona GEA, aunque el área de escasez aumentó respecto de la semana pasada. En el sudeste los valores de humedad se redujeron levemente pero siguen siendo adecuados, con pequeños núcleos en condiciones óptimas.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 20 y 60 mm en el centro la zona GEA. En el oeste el requerimiento aumentó respecto del informe anterior ya que actualmente se necesitan entre 80 y 100 mm para llevar la humedad del suelo a valores óptimos.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

La disminución de lluvias compromete las reservas del oeste

Los últimos siete días se ajustaron un poco más al comportamiento atmosférico del último tramo del trimestre de invierno.

Los cambios alternados de circulación permitieron el avance de un flujo de aire un poco más definido desde el sur que atenuó parcialmente el ingreso de humedad proveniente del noreste. Con excepción de algunos desarrollos moderados en el centro oeste Patagónico, las precipitaciones se mantuvieron ausentes en todo el país. Incluso sobre el litoral y noreste santafecino, donde en semanas previas las recurrentes e intensas lluvias dejaron acumulados muy abundantes, superiores a los normales para la época.

Aun cuando una importante cobertura nubosa minimizó la presencia de luz solar sobre los cultivos, en líneas generales, el buen tiempo se mantuvo presente con variantes significativas, pero no ajenas al comportamiento estacional. El breve ingreso de aire muy frío provocó algunas heladas moderadas y de corta duración, que fueron rápidamente reemplazadas por temperaturas, mínimas y máximas, más que adecuadas para finales de agosto, influenciadas por un nuevo cambio de circulación desde el noreste.

El invierno ingresa en su tramo final y, más allá de las excelentes condiciones de humedad iniciales, las reservas de agua de toda la franja oeste mediterránea comienzan a mostrar desecamiento. Algo bastante lógico por la disminución estacional de las precipitaciones que solo han mostrado un comportamiento más proactivo, por encima de lo normal, sobre la franja este y, en particular, en las provincias que componen la mesopotamia.

Si el panorama no se presenta más ajustado es precisamente por la preponderancia de días nublados, con alto contenido de humedad en la atmósfera y escasa incidencia de radiación solar.

En este contexto el desarrollo de precipitaciones que permitan una recomposición de las reservas comienza a ser muy necesario sobre las provincias del oeste, desde Córdoba hasta Jujuy, pasando por Santiago del Estero y el oeste de Chaco, zonas que ya presentan escasez o principios de sequía.

Mucho se ha hablado del calentamiento desproporcionado del Pacifico Ecuatorial Central y de sus consecuencias negativas pero, considerando el estado actual de los suelos en esos sectores del oeste y un requerimiento creciente de agua, tanto por parte de la atmósfera como de los cultivos en desarrollo, una oferta de lluvias bastante por encima de lo normal puede convertirse en el mejor escenario para la campaña gruesa 2026/27.