Guía Estratégica para el Agro

Indicadores Climáticos


INDICADORES CLIMÁTICOS

Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Se van los días grises: vuelven el sol y el frío

El periodo del 6 al 12 de agosto comienza con un mejoramiento de las condiciones meteorológicas durante la tarde a noche del mismo día jueves. Esto estará acompañado por la rotación del viento al sector sur y que se intensificará de manera temporal. Durante el resto del periodo de pronóstico se espera estabilidad y buen tiempo dentro de la zona GEA.

Las temperaturas máximas descenderán a partir del viernes 7 y se mantendrán similares, entre 10 y 14°C, hasta el martes 11. Hacia el final del periodo de pronóstico se espera un nuevo descenso, con registros que rondarán los 8 a 11°C.

Las temperaturas mínimas también experimentarán un descenso a partir del viernes 7. Los valores más bajos del periodo se medirán principalmente durante el lunes 10 de agosto: se esperan que estén -2 y -4°C.

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Importantes tormentas en el este

Entre el jueves 30 de julio y el miércoles 5 de agosto se registraron precipitaciones en el este de la zona  GEA. Los acumulados oscilaron entre 5 y 60 mm. El máximo registro del periodo fue de 66 mm y se midió en Baradero, Buenos Aires.

Las temperaturas máximas fueron elevadas para la época, entre 22 y 28°C con los valores más altos en el norte de la zona GEA y los más bajos en el sur. La marca más alta, 28,3°C, se midió en la localidad de Bengolea, en Córdoba.

Las temperaturas mínimas oscilaron entre 5 y 8°C. Los valores más altos se midieron en el oeste y este de la zona GEA y los más bajos en el centro. El mínimo extremo del periodo 5,6°C, se midió en la localidad de Guatimozín, Santa Fe.

Con este panorama se observa un aumento del área con reservas en condiciones de escasas a regulares en el centro y oeste de la zona GEA. En el sudeste los valores de humedad pasaron de óptimos a excesivos.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 20 y 60 mm en el centro la zona GEA. En el oeste de se necesitan entre 60 y 80mm para llevar a valores óptimos la humedad del suelo.

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

La circulación calidad y húmeda se impuso en julio

Las condiciones atmosféricas, en líneas generales, no han presentado variantes demasiado significativas en los últimos siete días. El flujo polar, instalado en la Patagonia, no ha logrado avanzar con suficiente consistencia como para vencer la circulación cálida y húmeda del noreste, que se ha mantenido predominante. La densa nubosidad, al igual que durante gran parte de julio, continuó presente en la totalidad de la región pampeana favoreciendo la recurrencia de persistentes lloviznas, lluvias débiles, y neblinas matutinas.

En este monótono entorno la condición más disruptiva de la semana se produjo el último día de julio. Un intenso sistema de baja presión, instalado sobre el este bonaerense, capitalizó en forma de fuertes lluvias el muy alto contenido de humedad transportado desde el noreste del país hacia el centro este de la zona núcleo.

La presencia de una atmósfera cálida con humedad en exceso, un sistema de baja presión instalado y el avance de aire frío desde el sudoeste, fue una combinación más que propicia para desencadenar un intenso proceso de ciclogénesis que provocó: descenso de las temperaturas, fuertes ráfagas de viento y el desarrollo de tormentas intensas con abundante caída de agua en cortos periodos de tiempo.

Los registros fueron muy elevados para la época del año, entre 20 y 100 milímetros, pero acotados al corredor marcado por el recorrido del flujo de aire cálido sobre la franja este del país. Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el norte y sudeste de Santa fe, y el este de Buenos Aires fueron las zonas que recibieron el total de las precipitaciones. El resto del país, del Río Colorado hasta Jujuy, se mantuvo al margen de cualquier aporte de agua por más necesario que este haya sido, más allá de algunas lloviznas aisladas nada relevantes.

La Patagonia se ubica en otro contexto, con temperaturas bajo cero y nevadas intensas que se mantienen, con alguna intermitencia, desde hace más de veinte días.

En el centro del país el descenso de las temperaturas fue breve, y las precipitaciones intensas, pero muy acotadas en geografía y duración. Promediando el segundo día de agosto las condiciones climáticas retornaron rápidamente al ambiente gris, cálido y húmedo que predominó durante el mes de julio.

Las reservas de agua en el suelo no son ajenas al efecto de esta oferta pluvial con exagerado gradiente positivo sobre el este del país. La diferencia de humedad en los perfiles comienza a hacerse notoria, aun teniendo en cuenta la desigualdad típica, entre el este y el oeste, que plantea regularmente el periodo invernal.

Por el momento la situación no es de compromiso, y la humedad alcanza para sostener el desarrollo de los cultivos implantados, pero el oeste mediterráneo comenzará a requerir el auxilio de lluvias durante agosto para llegar con tranquilidad a la primavera.

Un avance en ese sentido podría concretarse antes de que culmine la primera semana del mes. Los pronósticos de muy corto plazo muestran el avance de un sistema frontal con condiciones para favorecer el desarrollo de nuevas precipitaciones. Según los modelos tendrán una estructura similar a las del final de julio, pero con una cobertura geográfica más extendida hacia el oeste de la zona núcleo.