Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Se espera una semana con dos periodos de inestabilidad
El periodo comprendido entre el jueves 23 y el miércoles 29 de julio presentará dos episodios inestables con capacidad de provocar precipitaciones aisladas e intermitentes en la zona GEA. El primero se espera que comience durante la mañana del viernes 24, principalmente en sudeste de la zona GEA. Las condiciones meteorológicas tienden a mejorar, de oeste a este, en la tarde del mismo día viernes. El segundo periodo inestable se producirá hacia el final del periodo de pronóstico, entre el martes 28 y miércoles 29. En este caso las precipitaciones se concentrarán en el centro/norte de la zona GEA.
Las temperaturas máximas ascenderán paulatinamente hasta alcanzar los valores mas elevados, entre 20 y 25°C, el lunes 27, luego se espera un descenso térmico hacia el fin del periodo de pronóstico.
Las temperaturas mínimas también presentarán un leve ascenso con el correr de los días, aunque los valores se mantendrán similares durante la mayor parte del periodo. El cambio de masa de aire se producirá a partir del miércoles 29, cuando se prevé que las temperaturas mínimas desciendan hasta los 4 a 10°C. Los valores más bajos se registrarán en el sur de la zona GEA.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Acumulados de entre 10 a 25 mm en el centro y sudeste de GEA
La semana comprendida entre el jueves 16 de julio y el miércoles 22 de julio se registraron precipitaciones en el centro y sudeste de la zona GEA, con acumulados que oscilaron entre 10 y 25 mm. En el resto de la región los valores fueron inferiores a los 10 mm. El máximo acumulado del periodo fue de 23,8 mm y se midió en Pergamino, Buenos Aires.
Las temperaturas máximas rondaron los 23 a 28°C, con los valores más elevados en el noreste y los más bajos en el sudoeste de la zona GEA. La marca más alta, 28,3°C, se midió en la localidad de Pellegrini, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas oscilaron entre 2 y 9°C. Los valores más altos se midieron en el este de la zona GEA y los más bajos en el noroeste. El mínimo extremo del periodo, 2,2°C, se midió en la localidad de Hernando, en Córdoba.
Con este panorama las reservas se redujeron en el oeste de la zona GEA, donde los valores varían de escasos a regulares. En el sector sudeste la humedad de suelo se mantiene entre adecuada y óptima.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 20 y 60 mm en el centro y, principalmente, oeste de la zona GEA para llevar la humedad del suelo a valores óptimos.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Lluvias generosas en gran parte de la región
Concluyendo la tercera semana del mes, finalmente la recurrencia de días nublados, con circulación de aire cálido y húmedo alternada con algún flujo más frío del sudeste se convirtió en algo más que lloviznas para capitalizarse en forma de precipitaciones bastante significativas para la época del año.
Acumulados entre 5 y 30 milímetros cubrieron gran parte del territorio bonaerense y de La Pampa, el sur de Santa Fe y, en menor medida, el sudeste de Córdoba. Registros mucho más generosos y poco frecuentes en julio, entre 30 y 110 milímetros, fueron recibidos en el norte de Santa Fe, Entre Ríos, Misiones y Corrientes, donde la localidad de Ituzaingó alcanzó un valor extremo de 160 milímetros.
El comportamiento atmosférico de julio viene jugando muy a favor de la humedad disponible para los cultivos de invierno. Las reservas de agua mantienen un buen nivel en la mayor parte de la región pampeana, y las recientes lluvias fueron muy oportunas para compensar los desecamientos ocasionados por temperaturas que se han mantenido elevadas para la época.
Las condiciones hídricas son más abundantes en el sudeste bonaerense y parte del NEA, más modestas en el centro de la zona núcleo, y apenas alcanzan en Chaco y Santiago del Estero. Un panorama que concuerda plenamente con la distribución que tuvieron las precipitaciones en el primer tercio del invierno.
Aun así, por el momento, la humedad disponible en los perfiles se ajusta con suficiencia al requerimiento de los cultivos implantados. Un escenario altamente positivo considerando el restrictivo comportamiento pluvial que caracteriza al trimestre frío, periodo en el cual las precipitaciones en general, y sobre la franja oeste del país en particular, son estadísticamente más escasas.