Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Probabilidad de lloviznas durante el jueves y la tarde/noche del domingo. Luego, heladas
El periodo comprendido entre el jueves 18 y el miércoles 24 de junio comienza con inestabilidad, principalmente en el este de la zona GEA. Las condiciones meteorológicas mejorarán durante la noche del mismo día jueves 18 aunque, si bien el buen tiempo prevalecerá hasta el final del periodo de pronóstico, no se descarta la ocurrencia de lloviznas/lluvias débiles y aisladas, dentro de la zona GEA, entre la tarde del domingo y la madrugada del lunes 22.
Las temperaturas máximas inicialmente se mantendrán similares, entre los 13 y 17°C, pero se espera que los registros desciendan a partir del domingo.
Las temperaturas mínimas comenzaran a disminuir desde el día viernes 19, alcanzando de 4 a -1°C, pero el descenso más significativo se producirá entre el martes 23 y el miércoles 24, cuando se prevé que gran extensión de la zona GEA alcance valores de temperatura mínima entre 0 y -2°C.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Heladas y unos pocos milímetros
La semana comprendida entre el jueves 11 y el miércoles 17 de junio se registraron escasas precipitaciones, inferiores a los 2 mm, dentro de la zona GEA, concentradas principalmente en el sector sudeste. El máximo acumulado del periodo fue 2 mm y se midió en Chacabuco, Buenos Aires.
Las temperaturas máximas rondaron los 19 a 22°C, con los valores más elevados en el sudeste de la zona GEA y los más bajos en el centro/noreste. La marca más alta, 21,5°C, se midió en la localidad de Pujato, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas tuvieron una distribución cuyos valores más bajos, entre 0 y -3°C, se midieron en el centro/sur de la zona GEA. En el resto de la región las marcas mínimas rondaron entre 1 y 3°C. El mínimo extremo del periodo -3°C, se registró en la localidad de Junín, en Buenos Aires.
Con este panorama las reservas se redujeron levemente respecto de la semana pasada. En los sectores sudoeste y noroeste de la zona GEA persisten condiciones de óptimas a levemente excesivas, pero el área que abarcan es menor. En el resto de la región la humedad es de adecuada a regular. Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren entre 20 y 40 mm en el centro/noroeste de la zona GEA para llevar la humedad del suelo a condiciones óptimas.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Lloviznas débiles en región núcleo y entre 20 a 40 mm en la NEA
Lejos de la buena cuota de agua que dejó la primera década del mes, en los últimos siete días la región pampeana solo recibió lloviznas débiles y aisladas, en general, por debajo de los 10 milímetros. Pero en el caso del corazón de la zona núcleo, aunque la humedad y la niebla continuaron presentes, el aporte de agua de lluvia fue directamente nulo.
En el resto del territorio nacional solamente cuatro provincias, algunas muy distantes entre si y por causas diferentes, superaron esos valores con registros entre 20 y 40 milímetros: en el noreste Corrientes y Misiones, y hacia el sur Río Negro y Tierra del Fuego.
Es bastante normal que en esta época del año el régimen pluvial comience a disminuir su presencia sobre el centro del país pero, aunque habitual, es una condición que en esta campaña se vuelve poco relevante. En toda la región pampeana las reservas disponibles de agua en el suelo son muy buenas, por no decir excelentes. Hay sectores que incluso presentan algunos excesos, principalmente en territorio bonaerense, donde tuvieron más impacto las lluvias del otoño. El escenario es más favorable aun si se considera el bajo requerimiento hídrico de los trigos recientemente implantados en su estadío actual.
Los pocos sectores que presentan una condición de humedad un poco más ajustada mantienen un buen nivel en sus perfiles y el desecamiento es solo superficial, fácilmente recuperable con las lluvias de mantenimiento típicas del invierno.
En las próximas horas se producirán las últimas precipitaciones del otoño que, como sucede en el semestre frío, tendrán una distribución más sesgada hacia la franja este/noreste del país. Los acumulados nuevamente serán menores en la franja central y de mayor volumen sobre las provincias de la mesopotamia.
El invierno comenzará sin precipitaciones y muy posiblemente el mes de junio culmine de la misma manera. La mayoría de los modelos de proyección pluvial a mediano plazo concuerdan en que un régimen de precipitaciones dentro de los valores normales históricos es la opción con mayor probabilidad de ocurrencia en la primera parte del trimestre frío.
Una previsión que, por el momento, no representa ningún tipo de inconveniente o sobresalto para la normal evolución de las siembras finas que, desde su inicio, cuentan con una muy buena disponibilidad de humedad en los perfiles.