Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Desde el sábado aumenta la probabilidad de lluvias hasta el miércoles
El periodo comprendido comienza con buen tiempo, ya que el sistema que estuvo provocando las precipitaciones se habrá desplazado hacia el este. Si bien en horas de la tarde del viernes 17 no se descarta la ocurrencia de chaparrones aislados en el oeste de la zona GEA, la probabilidad de precipitaciones aumenta a partir de la tarde del sábado 18 y se extiende hasta el martes 21/miércoles 22 con mejoramientos temporarios.
Las temperaturas máximas más altas se presentarán durante la primera parte del periodo de pronóstico, principalmente el sábado 18, cuando los valores rondarán los 25 a 28°C. Posteriormente se espera un leve descenso térmico que se mantendrá estable hasta el fin del periodo.
Las temperaturas mínimas tendrán el mismo comportamiento que las máximas, de esta forma se espera que los valores más bajos, entre 3 y 6°C, se midan en el oeste de la zona GEA entre el martes 21 y el miércoles 22.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias de entre 15 a 40 mm en el NO de GEA
La semana comprendida entre el jueves 9 y el miércoles 15 de abril se registraron precipitaciones con una distribución muy dispar. Los valores más importantes, entre 15 y 40 mm, se midieron en el noroeste de la zona GEA, en el resto de la región los montos rondaron los 5 a 15 mm. El máximo registro del periodo fue de 41 mm y se midió en Noetinger, Córdoba.
Las temperaturas máximas rondaron los 28 a 30°C, con los valores más elevados en el centro de la zona GEA y los más bajos en el sur. El registro más alto, 30,2°C, se midió en la localidad de María Teresa, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas rondaron los 7 a 10°C, con los valores más bajos en el sur y oeste de la zona GEA y los más elevados en el noreste. El mínimo extremo del periodo, 5,9°C, se midió en la localidad de Bengolea, en Córdoba.
Con este panorama el área con reservas abundantes a excesivas se mantuvo en el noreste de la zona GEA, mientras que el resto de la región presenta niveles que van de adecuados a óptimos.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, no se requieren precipitaciones en la mayor parte de la zona GEA para mantener las condiciones de humedad óptimas, salvo en el sector sudeste donde los valores rondan los 10 a 20 mm.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Lluvias intensas sobre el NE del país: entre 70 a 180 mm
La primera quincena de abril deja como saldo un escenario cada vez más complejo para el avance de las cosechas. Los periodos con condiciones propicias son cada vez más reducidos y la recurrencia de las precipitaciones no permite rápidas mejoras como para acelerar las tareas agrícolas, mucho menos avanzando en el otoño, cuando el índice radiativo está en disminución y tanto la elevada humedad atmosférica como el rocío nocturno conspiran en contra del secado de los suelos.
L os sistemas de alta presión atmosférica (anticiclones) que predominaron los primeros meses del año, causando bloqueos restrictivos de las precipitaciones, han dado paso, durante abril, a la presencia de reiterados centros de baja presión (ciclones) que potencian lluvias y tormentas y, cuando se intensifican, posibilitan la formación de ciclogénesis, que vuelve los desarrollos más intensos y estacionarios provocando que las precipitaciones se mantengan mucho tiempo sobre la misma zona con la consecuente acumulación de agua por encima de lo normal.
En los primeros siete días del mes las tormentas privilegiaron la franja central de la región pampeana, particularmente el centro de Santa Fe y oeste de Córdoba, con registros muy por encima de los valores medios históricos. En esta última semana, el persistente ingreso de aire cálido y húmedo desde el noreste facilitó un ambiente que fue muy bien aprovechado por la instalación de una línea de baja presión, de norte a sur, provocando fuertes tormentas sobre el norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Entre Ríos, y el NEA en general. Este nuevo proceso de ciclogénesis dejó como saldo acumulados entre 70 y 180 milímetros en el noreste del país y registros un poco más moderados, entre 10 y 30 milímetros, sobre la zona núcleo.
Por causas diferentes, y desconectada de los desarrollos del centro y noreste del país, otra región recibió lluvias significativas y fue el centro oeste de Buenos Aires, donde los valores también estuvieron por encima de normales estadísticos, oscilando entre los 40 y los 110 milímetros.
Concluida la primera quincena del mes el agua acumulada en la mitad norte del país ha superado ampliamente los valores medios mensuales, con registros por encima de los 100 milímetros y sectores con totales en torno de los 300 milímetros, como Sunchales con 287 o, Reconquista con 302.
Este volumen y la distribución generalizada de las precipitaciones tuvieron un fuerte impacto en las reservas de agua en el suelo. Los faltantes han sido reemplazados por excesos que cubren el NEA prácticamente en su totalidad. El nivel de los perfiles es óptimo o abundante en la mayoría de las regiones productivas, y las condiciones regulares se acotan a pequeños sectores aislados.
Todo indica que abril continuará siendo un mes con una persistente circulación de aire cargado de humedad, algo que seguramente se capitalizará en nuevos sistemas precipitantes. En otras palabras, no habrá un cambio disruptivo y los inconvenientes para concluir las cosechas seguirán presentes. El único aliciente positivo que ofrece la situación actual parece ser en el excelente panorama hídrico que heredarán los cultivos de invierno.