Indicadores Climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Alta probabilidad de lluvias para el próximo martes
El periodo comprendido entre el jueves 9 y el miércoles 15 de abril comienza con buen tiempo aunque no se descarta la ocurrencia de algunos chaparrones aislados e intermitentes durante el sábado 11, posteriormente las condiciones meteorológicas se mantendrán estables hasta el martes 14, momento en el que aumenta la inestabilidad en el centro/norte de la zona GEA favoreciendo la ocurrencia de precipitaciones con mejoramientos temporarios. Con el correr de las horas, la probabilidad de lluvias aisladas e intermitentes se extenderá al resto de la región, aunque se espera que las mismas sean, en general, débiles. Las condiciones de estabilidad retornarán durante la tarde del miércoles 15.
Las temperaturas máximas se presentarán en paulatino ascenso, se prevé que los valores más elevados, entre 24 y 27°C, se alcancen entre el lunes 13 y miércoles 15 de abril. Las temperaturas mínimas descenderán durante la primera parte del periodo de pronóstico, alcanzando los valores más bajos, entre 6 y 8°C, el viernes 10 principalmente en el sudeste de la zona GEA.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias intensas con máximos en el noreste de la región
La semana comprendida entre el jueves 2 y el miércoles 8 de abril se registraron acumulados significativos con una distribución muy dispar. Los valores más importantes, entre 100 y 180 mm, se midieron en el noreste de la zona GEA, en el resto de la región los montos rondaron los 30 a 100 mm. El máximo registro del periodo fue de 178 mm y se midió en Montes de Oca, Santa Fe.
Las temperaturas máximas rondaron los 29 a 32°C, con los valores más elevados en el centro y este de la zona GEA y los más bajos en el noreste. El registro más alto, 32,8°C, se midió en la localidad de Álvarez, en Santa Fe.
Las temperaturas mínimas rondaron los 6 a 12°C, con valores más bajos en el sur de la zona GEA y los más elevados en el noreste. El mínimo extremo del periodo, 6,4°C, se midió en la localidad de Chacabuco, en Buenos Aires.
Con este panorama el área con buenas reservas aumentó significativamente respecto de la semana pasada. Las reservas optimas cubren el sector sudeste y noroeste de la zona GEA y el resto de la región presenta niveles que van de abundantes a excesivos.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, no se requieren precipitaciones en la mayor parte de la zona GEA para mantener las condiciones de humedad óptimas, salvo en el sector noroeste donde los valores rondan los 10 a 20 mm.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Marzo consolidó el cambio pluvial y abril sostiene el buen escenario hídrico
El mes de marzo marcó un abrupto cambio respecto del austero comportamiento de las precipitaciones durante el primer bimestre del año y el comienzo de abril parece dispuesto a sostener ese buen desempeño pluvial sobre la región pampeana y, particularmente, sobre el centro de la zona núcleo.
Promediando marzo la presencia de un bloqueo atmosférico anticiclónico impidió el avance de la circulación sur, potenciando el avance de aire tropical, cálido y húmedo, que llegó hasta el sur de la región pampeana. Cuando finalmente se produjo el cambio de masas de aire, del centro al sur de la provincia de Buenos Aires fue la zona donde las lluvias se desarrollaron con mayor intensidad provocando un cambio radical, desde la condición de escasez a los excesos, con acumulados mensuales ampliamente superadores de los valores normales históricos.
La primera semana de abril mantuvo ese aporte pluvial más que generoso pero, a modo de compensación, menos significativo sobre territorio bonaerense y más intenso sobre el centro de la zona núcleo y parte del NEA.
La instalación e intensificación de un centro de baja presión, y la consecuente ciclogénesis provocó, sobre la franja central de la región pampeana, una continuidad de lluvias y tormentas que se mantuvieron, con alguna mejora intermitente, durante los primeros siete días de abril alcanzando, también con acumulados destacados, a las provincias mesopotámicas.
Con este sostenido aporte, la mitad norte de la región pampeana, Corrientes y Misiones recibieron acumulados que, por mucho, superan los valores medios estadísticos calculados para la primera semana de abril y, en algunos casos, muy próximos a los totales mensuales.
Por dar un ejemplo: en el centro este de Santa Fe el valor medio acumulado para los primeros siete días del mes se aproxima a los 35 mm, este año se superaron los 120 mm algo que, en los últimos setenta años, solo ocurrió dos veces: 192 mm en 1994 y 180 en 2016.
Desde la primavera 2025 que no se producía un aporte pluvial tan abundante y generalizado como el de los últimos cuarenta días, y eso se nota en la disponibilidad hídrica de los suelos de la región pampeana y el NEA. Las deficiencias en los perfiles, sufridas durante el primer bimestre del año, dieron paso a reservas más que suficientes, incluso con áreas soportando excesos.
En la recta final de la gruesa, el caudal y la recurrencia de las precipitaciones y un clima mucho más húmedo constituyen una complicación para las tareas agrícolas, pero el escenario que plantean los perfiles recargados a pleno parece inmejorable para la campaña fina. Mucho más, considerando un panorama de actual neutralidad en el Pacifico Ecuatorial Central que, muy rápidamente según el consenso de los modelos predictivos, transitará hacia un evento Niño. Por ahora previsto de moderada intensidad pero que, según algunos análisis un poco menos consolidados, podría incrementar de nivel durante su desarrollo.