Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Semana con recurrencia de lluvias

El periodo comprendido entre el jueves 2 y el miércoles 8 de abril comienza con lluvias y una mejora temporal de las condiciones meteorológicas.

En la tarde/noche del viernes 3 de abril ingresará a la zona GEA un sistema frontal frio acompañado por chaparrones y tormentas aisladas, las cuales podrían volverse más intensas en la mañana del sábado 4.

Cabe destacar que luego de otro mejoramiento temporal, debido a la formación de un sistema de baja presión en la desembocadura del Río de La Plata, el domingo 5 retornarán las precipitaciones en forma de lluvias, chaparrones y tormentas que se mantendrán hasta el martes 7 de abril.  Las condiciones meteorológicas mejorarán definitivamente durante el miércoles 8.

La confianza del pronóstico es moderada para el lunes 6 y martes 7 ya que existe una alta variabilidad en la ubicación del sistema de baja presión y, con ello, de los fenómenos meteorológicos asociados.

Las temperaturas máximas alcanzarán los valores más altos, entre 28 y 30°C, el viernes 3, luego descenderán y se mantendrán cuasi constantes, entre los 16 y 21°C hasta el final del periodo de pronóstico. Las temperaturas mínimas también descenderán a partir del sábado 4, alcanzando los registros más bajos, entre 8 y 10°C en la zona sur y de 12 a 14°C en el norte de la zona GEA, el domingo 5. Luego las marcas térmicas mínimas tienden a ascender paulatinamente.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Entre 50 a 100 mm en el sur y centro de GEA

La semana comprendida entre el jueves 26 de marzo y el miércoles 1 de abril se registraron precipitaciones con una distribución muy dispar. Los valores más importantes, entre 50 y 100 mm, se recibieron en el sur y centro de la zona GEA. En el resto de región los acumulados fueron inferiores, entre 20 y 45 mm, salvo en sector noreste donde estuvieron por debajo de los 15 mm. El máximo registro del periodo fue de 102 mm y se midió en General Pinto, Buenos Aires.

Las temperaturas máximas fueron elevadas para la época, con valores que rondaron los 33 a 37°C. Los registros más altos se midieron en el centro y este de la zona GEA y los más bajos en el noroeste y sur. La marca extrema del periodo, 37,1°C, se midió en la localidad de Pellegrini, en Santa Fé.

Las temperaturas mínimas oscilaron entre 9 y 13°C. El sector con valores más bajos fue el sudeste y oeste de la zona GEA, y en el noreste los más elevados. El mínimo extremo del periodo, 9,2°C, se midió en la localidad de Rojas, en Buenos Aires.

Con este panorama el área con buenas reservas aumentó respecto de la semana pasada y desaparecieron las condiciones escasas. Gran extensión de la zona GEA se encuentra con niveles que van de regulares a adecuados, mientras que el noreste y sudoeste cuentan con humedad de suelo entre óptima y excesiva.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen entre 40 y 80 mm en el sudeste, centro y noroeste de la zona GEA para alcanzar condiciones de humedad óptimas, mientras que en el resto de la región no es necesaria la ocurrencia de precipitaciones.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Marzo terminó con lluvias por encima de las previstas

El mes de marzo concluye con una provisión de agua muy por encima de lo previsto por los pronósticos más alentadores.

Si bien, después de la reticencia mostrada por las lluvias en gran parte de la región pampeana desde el inicio del 2026, los modelos proyectaban un desempeño pluvial mucho más destacado, el resultado final quedo fuera de lo todo lo previsto.

Desde su inicio, el tercer mes del año, presentó una mejor disponibilidad de sistemas precipitantes, con una mayor recurrencia de las lluvias pero manteniendo los desarrollos más significativos sobre la franja oeste del país.

Superada la primera década de marzo los sectores que venían con un prolongado déficit desde comienzos de año, el sudeste santafecino, el centro y noreste bonaerense, continuaban sin recibir alivio.                 

El comienzo de la segunda década del mes marcó el punto de quiebre que significó para esas zonas el transito de la escasez a los excesos. La explicación: un bloqueo atmosférico impidió durante varios días el avance de la circulación fría desde el sur patagónico potenciando el acopio de aire cálido y húmedo proveniente del noreste del país. En los últimos diez días del mes cada irrupción de un sistema frontal encontró elevadas temperaturas y humedad mas que suficiente para provocar lluvias y tormentas intensas y de corta duración. Es así como localidades del centro de Buenos Aires, agobiadas por la sequía, como Olavarria o azul superaron los 200 milímetros en menos de una semana.     

Marzo funcionó como un ecualizador de las reservas de agua en el suelo. Al primer día de abril el nivel de agua en los perfiles es mas que adecuado en toda la región pampeana, incluso con sectores de exceso en zonas donde hasta hace quince días eso era impensado. Muy bueno para recargar los perfiles y acopiar agua pensando en la futura campaña fina pero controversial para las actuales tareas de cosecha.

El comentario no es menor si consideramos que los próximos siete días, los primeros de abril, serán una continuidad de la inestabilidad, con lluvias y tormentas potenciadas por la instalación de un sistema de baja presión sobre el noreste bonaerense que potenciará el desarrollo de lluvias y tormentas, algunas localmente intensas afectando la mitad sur de la región pampeana.