Indicadores Climáticos


Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

A partir del martes vuelve la inestabilidad

El periodo comprendido entre el jueves 26 de febrero y el miércoles 4 de marzo comienza con condiciones inestables en el norte de la zona GEA. Esto favorecería la ocurrencia de chaparrones aislados e intermitentes con una pronta mejoría en horas de la tarde/noche.

La estabilidad se mantendrá hasta la noche del lunes 2. El martes se espera el arribo de un sistema frontal frio al sudoeste de la zona GEA provocando precipitaciones. Con el correr de las horas el sistema frontal se desplazará hacia el noreste y las lluvias tienden a desvanecerse en la madrugada del martes 3. Si bien, en general, las condiciones mejorarán a partir del mediodía del martes 3, durante el miércoles 4 no se descartan algunos  chaparrones aislados en el  noroeste de la zona GEA.

Las temperaturas máximas ascenderán paulatinamente alcanzando los valores más altos, entre 31 y 34°C, a partir del domingo 1 de marzo. Se espera un nuevo descenso térmico hacia el final del periodo de pronóstico. Las temperaturas mínimas registrarán sus valores más bajos el jueves 26, luego ascenderán levemente y se mantendrán similares, entre 16 y 20°C, durante el resto del periodo.

 

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Lluvias de hasta 25 mm en la región

La semana comprendida entre el jueves 19 y el miércoles 25 de febrero se registraron precipitaciones con valores que rondaron 1 a 25 mm. El máximo registro del periodo fue de 26 mm y se midió en Pergamino, Buenos Aires.

Las temperaturas máximas rondaron entre 30 y 35°C. Los valores más elevados se midieron en el noreste de la zona GEA y los más bajos en el sur. La marca más elevada del periodo, 34,6°C, se midió en la localidad de Monte Buey, en Córdoba. Las temperaturas mínimas rondaron los 8 a 15°C y el mínimo extremo del periodo, 8,3°C, se midió en la localidad de Villegas, en Buenos Aires.

Con este panorama el área de reservas escasas se redujo y se centra en la porción centro/sudeste de la zona GEA. En el resto de la región las condiciones son regulares con núcleos de nivel adecuado. Cabe destacar que en la porción centro/este aún quedan núcleos de sequía.

Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen más de 100 mm en el centro, sudeste y noroeste de la zona GEA, mientras que en el sector central existe un núcleo donde se necesitan entre 120 y 140 mm para alcanzar condiciones de humedad óptimas. En el resto de la zona GEA se necesitan entre 40 y 80 mm.

 

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

Las proyecciones para el mes de marzo son de lluvias normales o incluso superiores

En los últimos siete días las lluvias continuaron presentes sobre la región pampeana pero, en este caso, con una distribución mucho más dispar y menor virulencia que la semana anterior.

Las zonas más beneficiadas, con registros entre 15 y 40 milímetros, fueron la franja oeste de la región pampeana y el noreste bonaerense. Un escalón levemente más arriba se ubica el centro de Santa Fe y el norte de Entre Ríos con acumulados entre 30 y 80 milímetros. En el resto de la región los valores oscilaron entre 2 y 15 milímetros de manera muy dispersa, con algunos registros muy puntuales un poco superiores. 

Febrero está llegando a su fin con una recomposición pluvial que permitió una notable mejora en la mayoría de los sectores de la zona núcleo agobiados por la escasez de agua. Prácticamente se han alcanzado los valores medios mensuales en la mayor parte de la región pampeana y en la mitad norte, en general, se superaron.

Solo la provincia de Buenos Aires mantiene acumulados que si bien mejoraron respecto de enero todavía se mantienen por debajo de los normales estadísticos.    

Gracias al buen desempeño de las lluvias de febrero, las reservas de agua mejoraron mucho en más del 60% de la región pampeana. Buenos Aires sigue siendo la provincia con el déficit más marcado pero, aun así, recibió aportes de agua que, aunque dispares, aliviaron bastante la grave condición que atravesaron esos suelos durante enero.

La buena noticia es que la retracción de las precipitaciones comenzó a revertirse y las proyecciones para el mes de marzo son de lluvias normales o incluso superiores. Si la previsión de los modelos se cumple, los cultivos de la gruesa atravesaran su última etapa aliviados y con mayor humedad disponible.