Detalle por Subzonas
SUBZONAS Y RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS GEA
SUBZONA I
En Carlos Pellegrini, la siembra de trigo 2026/27 alcanza un avance del 60% y las lluvias recientes, de alrededor de 20 mm, resultaron suficientes para reponer la humedad en los primeros centímetros del suelo, permitiendo continuar con las labores y completar la emergencia de los lotes que fueron implantados con humedad muy justa. No se prevé incorporar nuevos lotes al planteo original, sino finalizar la superficie ya planificada. En cuanto a la intención de siembra, se mantiene la previsión de una reducción del 15% respecto de la campaña anterior. Las rotaciones ya se encuentran definidas y las lluvias recientes no modificaron los planes iniciales. El principal factor detrás de esta menor superficie es la incertidumbre vinculada a los costos de los insumos, especialmente ante la posibilidad de nuevas subas que podrían comprometer la rentabilidad del cultivo.
En María Susana, las últimas lluvias permitieron completar la humedad necesaria para finalizar la siembra de trigo 2026/27, que hasta el momento alcanza un avance del 85% y se completará apenas las condiciones permitan retomar las labores. Fueron precipitaciones moderadas, sin milimetrajes elevados ni riesgos de planchado, favoreciendo tanto la implantación como la emergencia del cultivo. La superficie sembrada muestra una leve reducción respecto de la campaña pasada, atribuida exclusivamente a cuestiones de rotación y no a cambios en la estrategia productiva. En cuanto al manejo tecnológico, sí se observa un ajuste en la fertilización debido al fuerte incremento en los precios de los fertilizantes, por lo que se aplicarán menores dosis iniciales por hectárea. Sin embargo, no se descarta realizar refertilizaciones más adelante si los precios de los insumos mejoran y las condiciones climáticas y del cultivo acompañan.
SUBZONA II
En Bigand, la siembra de trigo 2026/27 alcanza un avance del 80% del área prevista. La principal limitante sigue siendo la falta de humedad en superficie, ya que la zona no recibió lluvias en los últimos días. Por este motivo, los lotes que actualmente no cuentan con condiciones adecuadas para la implantación probablemente no se siembren con trigo y queden destinados a soja cuando llegue el momento de la campaña gruesa. Según los técnicos de la zona, serían necesarios al menos 20 mm de lluvia para completar la siembra en los sectores que aún permanecen pendientes.
Respecto a la intención de siembra, se reafirma una reducción cercana al 20% en el área triguera respecto de la campaña pasada. A pesar de la reciente baja en el precio de la urea, la mejora no alcanzó para revertir las decisiones tomadas previamente. El principal factor detrás de esta caída continúa siendo el aumento de los costos de producción, especialmente en los campos alquilados, donde los rendimientos de indiferencia llegaron a ubicarse cerca de los 50 qq/ha, dificultando la viabilidad económica del cultivo. Muy cerca de allí, en Bombal, el avance de siembra alcanza el 50%. Los técnicos señalan que la superficie se mantendrá similar a la campaña anterior.
En San Gregorio, la siembra de trigo 2026/27 presenta un avance del 70%. Si bien las lluvias recientes no eran indispensables para continuar con las labores, aportan tranquilidad para completar el 100% de la siembra en tiempo y forma. Los primeros lotes implantados a fines de mayo muestran muy buenas emergencias y nacimientos. Las precipitaciones del último fin de semana fueron de 4 mm, por lo que los lotes restantes se sembrarán en los próximos días cuando las condiciones lo permitan. En cuanto a la intención de siembra, se mantiene una reducción del 20% respecto a la campaña pasada, principalmente por cuestiones de rotación y no por factores de mercado. Los técnicos agregan que, a nivel regional, se observa una tendencia general a disminuir el área triguera, con escaso movimiento de siembra hasta el momento. “La compra de urea se hizo a un precio de u$850 (en realidad a u$910 porque era urea tratada con inhibidor, para volear) y el trigo cayó u$ 20 en la posicion diciembre, por lo que no hay ningún estímulo para agregar lotes a la siembra originalmente planteada”, resumen los ingenieros.
En la zona de Venado Tuerto, la intención de siembra de trigo para la campaña actual muestra una marcada disminución respecto del año pasado. Según los técnicos del área, “si bien las condiciones climáticas y agronómicas este año son favorables, el productor se quedó con la siembra de trigo y hay poco movimiento”. Actualmente la región atraviesa la ventana óptima para la implantación de variedades de ciclo intermedio, que suelen ser las más utilizadas. Sin embargo, incluso los productores de mayor escala redujeron fuertemente el área destinada al cereal: “por lo menos un tercio han disminuido la superficie respecto de lo que sembraron el año pasado”. Entre los productores medianos y pequeños, la decisión de sembrar trigo fue todavía más limitada, por lo que el panorama general se describe como “bastante flojón”. La retracción responde principalmente a factores económicos y a la incertidumbre sobre la rentabilidad del cultivo. Aunque en las últimas semanas se registró una baja en algunos costos, muchos productores ya habían definido su estrategia al inicio de la planificación de la campaña y mantuvieron la decisión de reducir o directamente evitar la siembra de trigo.
SUBZONA III
Respecto a las intenciones de siembra de trigo, en las últimas semanas se observaron cambios en el área de Río Tala y San Pedro. Según los técnicos, uno de los factores que impulsó este repunte fue el muy mal resultado de la campaña de soja en la región. “La cosecha de soja fue terrorífica. Hubo lotes perdidos y rendimientos de apenas 6, 8, 10 o 15 qq/ha. Muy mala realmente”. La situación fue especialmente crítica en el corredor de la Ruta 9, donde la falta de precipitaciones afectó severamente a los cultivos. En este contexto, muchos productores decidieron apostar al trigo a pesar de los ajustados márgenes económicos. “El productor se vio obligado a hacerlo para cubrir los campos, por temas de alquileres y para llegar con algo de ingresos a fin de año. Muchos están jugándosela porque quedaron complicados financieramente y no pudieron cancelar toda la deuda generada por la soja, pero tampoco pueden quedarse sin producir”, explican los referentes de la zona. A este escenario se sumó una mejora en las condiciones económicas para el cultivo. El precio futuro del trigo alcanzó valores de entre 230 y 250 US$/t, mientras que la baja en el precio de la urea contribuyó a mejorar las expectativas. En muchos casos, quienes comenzaron la siembra optaron por aplicar únicamente fósforo al inicio, dejando una eventual fertilización nitrogenada para más adelante, condicionada a la evolución climática y al desempeño del cultivo. Si bien los asesores resaltan que no se espera alcanzar los niveles de superficie sembrada de campañas anteriores, durante las últimas semanas se registró un aumento en las consultas, un mayor cierre de operaciones de fertilizantes y una mayor demanda de semillas.
SUBZONA IV
En General Villegas, Bunge y Piedritas, las precipitaciones registradas durante los últimos días oscilaron entre 25 y 30 mm, aunque en algunos sectores puntuales se alcanzaron acumulados de entre 50 y 60 mm. Sin embargo, estos valores más elevados fueron la excepción. Debido a estas lluvias la siembra está trabada en el 20%. “los días continúan muy nublados y húmedos”,dicen los asesores. Respecto al trigo, no se observan cambios significativos en la intención de siembra respecto a lo planificado al inicio de la campaña.
SUBZONA V
En Marcos Juárez, la siembra de trigo 2026/27 presenta un avance cercano al 90%. La zona se caracteriza por una fuerte predominancia de variedades de ciclo intermedio a largo, y no se espera una incorporación de ciclos cortos ni una ampliación de la superficie inicialmente planificada a partir de las recientes lluvias. Durante los últimos días se estuvo sembrando con humedad superficial muy ajustada, por lo que las precipitaciones registradas durante el fin de semana resultaron muy oportunas, asegurando una buena emergencia de los lotes ya implantados y permitiendo completar la siembra restante en excelentes condiciones de humedad.
Respecto a la intención de siembra, se mantiene la previsión de una caída del 30% en el área destinada a trigo respecto de la campaña 2025/26. La principal causa de esta reducción fue el elevado costo de los fertilizantes nitrogenados, que condicionó las decisiones de los productores desde etapas tempranas de planificación. Si bien en el último mes se registró una baja en el precio de la urea, el cambio llegó cuando la mayoría de las decisiones ya estaban tomadas, por lo que no tuvo impacto significativo sobre la superficie finalmente implantada.