Detalle por Subzonas


SUBZONAS Y RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS GEA

 

SUBZONA I

En los alrededores de María Susana, los productores ya tienen comprados los insumos para trigo, incluyendo fertilizantes y semill. Actualmente, se encuentran realizando aplicaciones con la intención de comenzar la siembra hacia fines de la próxima semana aprovechando las buenas condiciones de humedad disponibles. La superficie triguera caería alrededor de un 20% respecto al ciclo anterior y el área que no se implante con trigo se redistribuirá entre maíz y soja de primera, sin incorporación de cultivos alternativos o legumbres. En cuanto a la campaña gruesa, finalizó la cosecha de soja en Campo del Cielo (Chaco) con rindes promedio de 41 qq/ha, mientras que en el norte de Chaco la cosecha terminaría entre jueves y viernes con rindes de entre 20 y 35 qq/ha y un promedio de 26 qq/ha. En el norte de Santa Fe, en zonas como Santa Margarita y Villa Minetti, los rindes se ubican entre 25 y 30 qq/ha. Por su parte, en el norte de Santiago del Estero, centro-este provincial y áreas como Bandera, Juríes y Quimilí, se reportan muy buenos resultados, con promedios cercanos a 35 qq/ha y lotes que alcanzan entre 45 y 48 qq/ha. La cosecha de maíz tardío comenzaría durante la primera semana de junio.

“Vemos menos trigo este año por el desbalance que hay en los valores”, resumen los técnicos de Aldao. “Si bien en los últimas días hay una baja de la urea, llega tarde, ya aplicamos o estamos ahora en eso. La baja no pudimos aprovecharla”. En trigo se estaría recortando alrededor de 50 kg de urea por hectárea “pero si tenemos en cuenta la refertilización que hicimos el año pasado, el recorte sería de 100 kilos“, explican los técnicos. En cuanto a la próxima siembra gruesa y la posibilidad de más soja y menos maiz, dicen: “en esta campaña todavía no nos hemos dado cuenta de lo  que hemos gastado en gasoil. Los costos han subido mucho. También la pregunta que nos hacemos a cuanto estará la urea para el maíz”.

 

SUBZONA II

En Bigand, la intención de siembra de trigo 2026/27 muestra una caída estimada del 25% respecto a la campaña pasada. “Las decisiones de siembra se mantienen muy frías y condicionadas por los costos”, señalan los técnicos. La mayor parte de los lotes que no irán a trigo serían destinados a soja de primera, mientras que sólo una pequeña proporción pasaría a maíz temprano. No se observa un avance de la ganadería sobre el área agrícola ni tampoco un crecimiento de cultivos alternativos o legumbres, cuya presencia seguiría siendo escasa. La siembra comenzaría la próxima semana en los lotes que tengan humedad adecuada. En cuanto a fertilización, el movimiento comercial es mínimo y se limita principalmente a barbechos, con muy pocas compras de urea realizadas hasta el momento. Las estrategias actuales apuntan a aplicaciones del orden de 150 kg/ha de urea y a objetivos de rendimiento cercanos a 40 qq/ha en trigo. Respecto a la cosecha gruesa 2025/26, la soja de primera ya finalizó con rindes promedio de 35 a 38 qq/ha, la soja de segunda alcanza un 99% de avance con promedios de 25 qq/ha y el maíz temprano cerró la campaña con rindes promedio de 95 qq/ha, mientras que para el maíz tardío se estiman rindes de entre 50 y 70 qq/ha.

En Bombal, la intención de siembra de trigo 2026/27 se mantendría similar a la campaña pasada, priorizando principalmente las necesidades de rotación más que los márgenes económicos. Si bien el aumento de los costos de producción generó preocupación, en la zona no se observa una sustitución importante hacia otros cultivos, ni tampoco un avance de la ganadería o de alternativas como legumbres. Además, “existe expectativa de que la urea pueda iniciar un proceso de baja en sus precios, lo que aliviaría parcialmente los costos”, comentan los técnicos. En cuanto a la fertilización, se prevé una estrategia similar a la de campañas anteriores y, ante la posibilidad de un escenario “Niño” durante la primavera, se le otorgaría especial importancia a las aplicaciones foliares. Respecto a la cosecha gruesa 2025/26, la soja de primera marcó un rinde promedio de 45 qq/ha, mientras que la soja de segunda finalizó con promedios de 38 qq/ha. El maíz temprano alcanza un 90% de avance con rindes promedio de 115 qq/ha.

 

SUBZONA III

En el noreste bonaerense, la cosecha de soja ya prácticamente finalizó, solo queda el 2% de los lotes por levantar. En la zona de Baradero, Ramallo y San Pedro, el panorama para la campaña fina aparece condicionado por la mala rentabilidad y el elevado costo de los fertilizantes. Los productores estiman que el trigo perdería entre un 5 y un 10% de superficie respecto del ciclo pasado, e incluso la caída podría ser mayor frente a campañas anteriores. La arveja también retrocedería en área. “El número del trigo venía muy ajustado y ahora directamente es malo”, resumen desde la región. A esto se suma el fuerte impacto de una campaña gruesa muy floja: “la soja de primera apenas promediaría entre 17 y 18 qq/ha, mientras que la de segunda rondaría solo 11 a 12 qq/ha”. En este contexto, describen una situación “crítica” y una mayor inclinación hacia la soja de primera como alternativa para la próxima campaña. También aparece la carinata como opción en algunos planteos, aunque todavía ocupa una escala reducida y sin peso significativo en el esquema productivo regional.

 

SUBZONA IV

En Junín, la cosecha gruesa está prácticamente finalizada:” la soja ya se levantó por completo y solo quedan algunos lotes de maíz tardío con humedades de entre 16 y 18%, que comenzarían a cosecharse en los próximos días. También arrancó la recolección de sorgo”, dicen los técnicos del area. De cara a la campaña fina, el trigo mantendría una superficie similar a la del año pasado. Si bien los productores ya tenían definida una rotación relativamente normal, la reciente baja en los valores de la urea terminó de reforzar la intención de siembra. “En campo propio, los números del trigo siguen siendo positivos, aunque en campos alquilados o considerando el costo de oportunidad de la tierra los márgenes se ajustan considerablemente”, explican. Aun así, en la zona creen que el cereal sostendrá el área e incluso podría mostrar una leve suba.

En General Pinto, todavía resta para terminar con la cosecha: la soja de 1ra está levantada en un 40% con 45 a 48 qq/ha de promedio, la de 2da con un avance del 5 a 7% con 30 a 35 qq/ha, y el 40% del maíz cosechado deja una media de 120 quintales. En cuanto al trigo, “en campo propio no da dudas, en alquiler sí”. Estimabamos una caída del 20% pero puede que con una baja en urea termina siendo del 10%”, comentan los técnicos del área. “Hay pocas ventas de fertilizantes, se está a la expecativas”, comentan. “Hay una tendencia con este panorama de ir hacia una soja de primera y bajar maíz en la proxima siembra por una cuestión de inversión por hectárea. Los costos subieron mucho este año tanto en pesos como en dolares”, explican los técnicos. “si tenemos un buen año en lo climático para tener altos rindes hay que fertilizar adecuadamente y notamos que muy poca gente va a trabajar así este año”.  En cuanto a la reducción de urea, en campo propio e se habla de una baja de 50 kilos, “en campo alquilado es más delicado, porque si no se apuntan a muy altos rindes, la cuenta no cierra para pagar el alquiler”.

 

SUBZONA V

En Marcos Juárez ya comenzó la siembra de trigo 2026/27, adelantándose en algunos lotes para aprovechar la humedad superficial que empieza a verse ajustada. Sin embargo, la superficie triguera caería de manera marcada respecto a la campaña pasada, con una reducción estimada de entre 30 y 40%. Parte de esa superficie se destinaría principalmente a soja de primera y maíz, en proporciones similares. La superficie con soja de primera aumentaría cerca de un 15%, mientras que la de maíz mostraría una reducción del 10% respecto al ciclo previo. En cuanto a fertilización, el mercado de insumos permanece muy tranquilo y los productores compran sólo lo necesario para el corto plazo, manteniéndose expectantes frente a la evolución de los precios de fertilizantes y la relación insumo-producto. Respecto a la cosecha gruesa 2025/26, la soja de primera finalizó con rindes promedio de 50 qq/ha y la soja de segunda con 38 qq/ha, mientras que el maíz temprano presenta un avance del 98% con rindes promedio de 125 qq/ha. Para el maíz tardío se estiman rindes cercanos a 90 qq/ha.