Detalle por Subzonas


SUBZONAS Y RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS GEA

 

SUBZONA I

En Carlos Pellegrini, la campaña de trigo 2026/27 se presenta con cautela: la urea se consigue a valores cercanos a los 1.000 US$/tn, pero prácticamente no hay compras cerradas. Los productores optan por avanzar con las decisiones de la siembra y postergar las aplicaciones de fertilizantes nitrogenados, priorizando fertilización fosfatada inicial y esperando una posible baja de precios. En este contexto, se mantienen en general las rotaciones previstas, aunque se observa una leve caída en la intención de siembra de trigo del orden del 8% respecto al ciclo anterior. En cuanto a la cosecha gruesa 2025/26, la soja de primera ya se encuentra finalizada con rindes promedio de 50 qq/ha, la de soja de segunda alcanza un 90% de avance con promedios de 40 qq/ha, y el maíz temprano también está completamente cosechado con rendimientos cercanos a 120 qq/ha, mientras que el maíz tardío aún no presenta avances de recolección.

 

SUBZONA II

En Bigand, la campaña de trigo 2026/27 se perfila con un escenario complejo: la urea se cotiza entre 940 y 970 US$/tn y apenas un 5% del total de urea a utilizar ya fue comprada. “Hay mucho desánimo para la siembra”, señalan los técnicos, con escasas consultas y una intención de siembra que caería alrededor de un 20%, condicionada por márgenes ajustados y rindes de indiferencia elevados, entre 35 y 40 qq/ha en campo propio y se acercan a 50 qq/ha en campos alquilados, concentrando allí la mayor retracción del área. En cuanto a la cosecha gruesa 2025/26, la soja de primera presenta un avance del 95% con rindes de 35 a 38 qq/ha, la soja de segunda avanza entre el 50 y 60% con promedios de 25 qq/ha. La cosecha de maíz temprano está finalizada con rindes cercanos a 95 qq/ha, y el maíz tardío se proyecta entre 50 y 70 qq/ha.

En San Gregorio, “los ánimos para sembrar trigo están bajos”, comentan los ingenieros. No hay compras de urea realizadas hasta el momento y se manejan valores cercanos a 900 US$/tn. Sin embargo, se prevé que gran parte del área se concrete por cuestiones de rotación, e incluso tras los recientes cambios de precios la intención se ha reforzado levemente, aunque los rindes de indiferencia siguen siendo elevados, ubicándose en torno a 44 qq/ha (previamente, estaban en 46 qq/ha). En cuanto a la cosecha gruesa 2025/26, la soja de primera ya se encuentra completamente cosechada con rindes promedio de 45 qq/ha, la soja de segunda alcanza un 50% de avance con rindes de 31 qq/ha, mientras que el maíz temprano presenta un progreso del 50% con un promedio de 98 qq/ha.

 

SUBZONA III

En el norte bonaerense, particularmente en la zona de Pergamino, la cosecha avanza con cierta irregularidad debido a la alternancia de días de trabajo y lluvias, lo que genera demoras en las labores: “cada tres días tenemos que interrumpir”, explican.  En soja de primera, la trilla está prácticamente finalizada, mientras que en soja de segunda aún resta aproximadamente un 50% por cosechar. En maíz temprano queda cerca de un 20%, y los planteos tardíos y de segunda para cosechar en unos meses. En términos de rendimientos, comentan: “desde la zona de Arrecifes hacia el oeste, los resultados son muy buenos, incluso entre los mejores de los últimos años tanto en maíz como en soja (de primera y de segunda). En cambio, hacia el noreste, la campaña gruesa fue más floja, con maíces de bajos rindes y sojas que alcanzaron apenas entre el 40% y 50% de lo esperado”. De cara a la próxima campaña, explican que si bien se registran aumentos en los costos en trigo, los productores no prevén cambios significativos en la rotación: se mantendría el esquema de intensificación con dobles cultivos, aunque con una leve reducción del área del cereal de invierno, en torno al 10%.

En la zona de San Pedro, la cosecha de soja avanza tras un inicio complicado por lluvias intermitentes que generaron una maduración despareja, con presencia de rebrote y problemas de humedad, “en los últimos días logramos un ritmo más sostenido de trilla”, resaltan los técnicos pero agregan que las condiciones siguen siendo inestables y se prevé una nueva interrupción por lluvias esta semana, lo que podría dejar remanentes de soja de segunda sin cosechar. En términos de rindes, la situación es muy adversa: “predominan valores bajos, con promedios que oscilan entre 10 a 15 qq/ha, e incluso lotes que apenas alcanzan entre 7 a 8 qq/ha. Solo hacia zonas más alejadas, como Baradero o cercanas a la Ruta 8, se observan mejoras, con rindes que pueden llegar a 20 a 30 qq/ha. En cuanto al trigo, se anticipa una reducción en la intención de siembra en la zona de San Pedro, principalmente condicionada por el aumento en los costos, especialmente de fertilizantes, y márgenes que no cierran, sobre todo en campos alquilados. “Para lograr rentabilidad serequieren rindes cercanos a los 50 qq/ha, un nivel que en la zona solo se alcanza en campañas muy favorables, lo que eleva significativamente el riesgo productivo”, explican los asesores.

 

SUBZONA IV

En la zona de Junín, la cosecha avanzó de manera muy acelerada en los últimos días, favorecida por condiciones climáticas que permitieron un rápido secado de los cultivos. En apenas diez días se logró recolectar prácticamente toda la soja de primera y gran parte de la soja de segunda, que venía más retrasada. Los rendimientos son destacados: “en soja de primera tenemos promedios entre 44 y 55 qq/ha, con algunos picos de hasta 60 qq/ha, mientras que en soja de segunda la mayoría de los lotes se ubican entre 38 y 42 qq/ha, con pocos casos por debajo de 35 qq/ha”, explican los tecnicos y agregan, “en maíz, la cosecha de los planteos tempranos se había interrumpido por el avance de la soja, pero ahora se está retomando, con rindes ya observados entre 120 y 40 qq/ha. Los maíces tardíos aún están en pie, aunque se esperan buenos resultados, en torno a los 100 qq/ha”. De cara a la campaña fina, si bien podría registrarse algún ajuste en campos arrendados, en general los productores mantendrían los esquemas de rotación, especialmente en campo propio, por lo que no se prevén cambios significativos en la superficie. En este contexto, para reducir costos de flete, suelen concretarse negocios con molinos cercanos, como en la zona de Rojas o Chacabuco, donde el traslado es más corto. En caso de no cumplir con las condiciones requeridas, el destino habitual sigue siendo el circuito comercial hacia Rosario.

 

SUBZONA V

En Marcos Juárez, la campaña de trigo 2026/27 se desarrolla en un contexto de alta incertidumbre: la urea cotiza entre 970 y 1.000 US$/tn, con fuerte volatilidad, y aunque hay compras realizadas, muchos productores evalúan redireccionarlas hacia maíz ante los márgenes ajustados del trigo. Pese a contar con muy buenas condiciones hídricas, pronóstico de año “Niño” y buenos precios del cereal, se proyecta una caída importante del área sembrada, estimada en torno al 30%. Los rindes de indiferencia que rondan 38 qq/ha en campo propio bajo planteos tecnológicos altos. En cuanto a la cosecha gruesa 2025/26, la soja de primera presenta un 95% de avance con rindes promedio de 50 qq/ha, la soja de segunda alcanza un 80% con promedios de 38 qq/ha, el maíz temprano está prácticamente finalizado (98%) con rindes de 125 qq/ha, y el maíz tardío se proyecta con un rendimiento cercano a 95 qq/ha.

En la zona de Corral de Bustos, la cosecha avanza con una marcada variabilidad en los resultados. En maíz, si bien los planteos se desarrollaron inicialmente con buenas condiciones de humedad, el corte de lluvias en diciembre afectó el llenado de granos y redujo el peso, llevando los rindes por debajo de lo esperado, en torno a 105–110 qq/ha, cuando se proyectaban valores de 140–150 qq/ha. “Hacia el norte de la zona y en dirección a Camilo Aldao, se observan mejores desempeños, con promedios que alcanzan los 130 qq/ha”, resaltan los técnicos. En soja, la cosecha de primera está prácticamente finalizada (95%), con resultados también heterogéneos: “los rindes se ubican entre 35 y 50–52 qq/ha, con algunos lotes puntuales que alcanzan los 60 qq/ha. En soja de segunda, la variabilidad es mayor y los rindes son, en general, más bajos, mayormente por debajo de los 30 qq/ha, aunque estos valores aún podrían ajustarse, dado que el avance de cosecha es cercano al 20%”. Respecto al trigo, las decisiones aún están en evaluación. El elevado costo de los fertilizantes condiciona la siembra, y solo algunos productores de mayor escala cuentan con insumos ya adquiridos, aunque en una proporción limitada. En este contexto, quienes apuesten al cultivo buscarán, en muchos casos, embolsar la producción para diferir costos de flete y esperar mejores condiciones de comercialización.