Resumen del Informe Región Núcleo

- 09 de Abril de 2026

Se paraliza la cosecha por lluvias y crecen los riesgos para la soja de 1ra

Todo abril en solo 8 días: la región núcleo acumuló 90 mm en promedio, el equivalente a las lluvias de todo el mes. El avance de cosecha de soja de primera está frenado en el 2% y crecen los riesgos de pérdidas de calidad. El maíz suma 4 Mt y se encamina a un récord productivo de 19,58 Mt.  

Alta probabilidad de lluvias para el próximo martes

Si bien hay una probabilidad de chaparrones aislados durante el sábado 11, las mayores chances de lluvias se darán desde el martes 15. Se esperan precipitaciones aisladas e intermitentes hasta el miércoles 15.

Marzo consolidó el cambio pluvial y abril sostiene el buen escenario hídrico, dice el consultor Elorriaga.  

 

Un inicio de abril muy lluvioso revive el fantasma de campañas complicadas

En los primeros 8 días de abril, el promedio de  lluvias de la región fue de 90 mm y ya alcanzó el valor medio de lo que suele llover en todo el mes  (que va de 70 a 100 mm, de oeste a este). Los mayores registros se concentraron sobre el sudeste de Córdoba y el sur de Santa Fe, donde se destacan Montes de Oca con 178,5 mm, Irigoyen con 141 mm y Guatimozín con 135 mm. Mientras que en el noroeste bonaerense y sectores del sur cordobés presentaron acumulados considerablemente menores, con mínimos en Bengolea (30,5 mm), Canals (42 mm) y General Villegas (49 mm).

En Rosario, el promedio histórico de lluvias de la primera semana de abril es de 32 mm. En este 2026, la localidad acumuló 118 mm en ese periodo. En los últimos 70 años solo 2 veces se superó ese registro: en 1994, con 192 mm y en 2016, con 180 mm. Ese año, la cosecha de la oleaginosa estuvo marcada por recurrentes temporales que dejaron importantes problemas en la calidad de grano y una pérdida de 3 M en la producción de soja. Con este antecedente, la atención se centra ahora en pronóstico el corto plazo, ya que si bien para el sábado 11 se prevé una baja probabilidad de lluvias, las mayores chances se concentran hacia el martes 14, con eventos aislados e intermitentes.

 

Las lluvias frenan la cosecha y amenazan la calidad de la soja de 1ra: ya hay rebrotes de granos

Se cosechó tan solo el 2% del área, muy por debajo del 7% registrado a igual fecha del año pasado —también afectado por lluvias— y lejos del promedio del 50% de las últimas cinco campañas. En María Susana, la reanudación de las tareas se proyecta recién para comienzos de la próxima semana, marcando un atraso significativo respecto a un año normal, cuando para esta fecha la cosecha suele estar próxima a finalizar. En el sur de Santa Fe como en Bigand, se detectan rebrotes en el cultivo, especialmente en siembras tempranas, con presencia simultánea de vainas verdes y secas dentro de la planta. Hay preocupación también por pérdidas por desgrane. En San Gregorio, señalan que el reinicio de la cosecha generará una alta concentración de lotes listos para trillar. Y alertan que el principal condicionante será el estado de los caminos, una limitante que también se repite en zonas del norte de Buenos Aires como Pergamino y General Villegas.

 

Las lluvias complican el tramo final de la cosecha del maíz temprano

En maíz temprano, el impacto de las lluvias está concentrado en el 27% aún sin cosechar. En Bigand podrían registrarse pérdidas por caída de espigas, mientras que en Pergamino la falta de piso junto con vuelco y quebrado de plantas condicionan la recolección.

 

Campaña maicera 2025/26: se encamina a marcar la mayor producción en la historia de GEA-BCR

Aún con contratiempos en la cosecha, la campaña de maíz en la región núcleo se encamina a un resultado histórico impulsado por la expansión del área sembrada. La estimación inicial de 1,87 M ha quedó atrás tras el ajuste realizado con imágenes satelitales, que permitió detectar 419.000 ha adicionales y elevar el total a 2,29 M ha. El dato surge del trabajo de clasificación de uso del suelo de GEA/BCR, que incluyó la georreferenciación de 2.100 puntos de distintas coberturas en la región núcleo, procesados en la plataforma Google Earth Engine a partir de imágenes Sentinel-2. El resultado no deja dudas: se trata de la mayor superficie sembrada de los últimos 16 años.

En términos productivos, el récord también se sostiene. Considerando unas 440.000 ha que no se destinarían a grano (por uso forrajero y pérdidas), la campaña 2025/26 alcanzaría 19,58 Mt, con un rinde estimado en 105 qq/ha y una cosecha que ya avanza sobre el 67% del área total. Con estos números, el ciclo no solo marca un hito en superficie, sino que se encamina a convertirse en la mayor producción de la serie histórica de GEA/BCR, superando ampliamente el techo previo de 15 Mt registrado en la campaña 2018/19.

 

¿Dónde están las 2,3 M ha de maíz sembradas en la región núcleo? ¿y la soja?

Los puntos azules representan al maíz y dominan hacia el oeste, mientras que los rojos a la soja y se nota que ganan en densidad hacia el este. La imagen muestra un quiebre bien marcado entre el oeste y el este. El maíz pisa fuerte especialmente en las subzonas IV, V y II, donde se impone en el paisaje agrícola.

Al comparar con la campaña pasada, todas las subzonas aumentaron el área maicera, con subas que van del 6% al 47%. La subzona IV, en el noroeste bonaerense, sigue liderando con 617.951 ha, seguida por el sudeste cordobés con 554.595 ha. “Esta campaña cayó fuerte la soja de primera, mientras que crecieron el maíz, el trigo y el girasol, en gran parte por decisiones de rotación. En los planteos mixtos el maíz se mantuvo en niveles habituales, pero en los sistemas agrícolas puros ganó peso, con una clara predominancia del tardío sobre el temprano”, explican los técnicos de General Villegas. El salto más impactante se dio en la subzona I, donde el maíz prácticamente duplicó su superficie respecto al ciclo anterior. Un gran factor que se destaca este año fue contar con condiciones hídricas ideales para la implantación del maíz sembrado en fechas tempranas, algo que hacía muchas campañas no sucedía. Estos números remarcan una vez más que cuando se dispone de condiciones agronómicas y económicas que acompañan, el sector tiene una clara predilección a sembrar más maíz.