Resumen del Informe Región Núcleo

- 25 de Junio de 2026

Por cada hectárea de soja habrá casi una de gramínea

La región núcleo confirma un cambio de paradigma: por 2do año consecutivo la relación soja gramíneas es casi de paridad. Y este cambio estructural termina sumando kilos a los rindes de la oleaginosa: “una soja de alta producción necesita un antecesor de maíz”.

Semana sin lluvias y con aire frío en aumento

A partir del lunes 29, el ingreso de una masa de aire frío provocará un marcado descenso térmico, con mínimas que podrían ubicarse entre 0 y -3°C.

“El invierno dio paso a un ambiente más seco, con un pronunciado descenso térmico y heladas”, dice el consultor Elorriaga.  

 

Y al final, en la región núcleo ganaron las rotaciones

El monocultivo, el mar de soja que dominaba a lo largo y ancho de la región núcleo, parece haber quedado definitivamente atrás. La relación soja / gramíneas pasó de 4 a 1 a casi una relación de paridad en los últimos 10 años. En aquella época, el gran desafío del agro pasaba por enfrentar la caída abrupta de los índices de la fertilidad física y química de los lotes. También, las malezas y las plagas que cada año se iban volviendo más agresivas. Pero lrelación soja/gramíneas —que indica cuántas hectáreas de soja se siembran por cada una de trigo y maíz—fue en el año pasado de 1,07. Hay que destacar que hubo record de siembra de trigo y maíz. Para el nuevo ciclo 2026/27 se estima en 1,14.

La región núcleo parece confirmar un cambio de paradigma dónde se busca potenciar la producción con rotaciones firmes y sostenibles. Cómo dicen los técnicos, para hacer “una soja de alta producción se necesita un antecesor de maíz”.

 

¿Cómo queda la intención de siembra de maíz, soja y trigo?

En una semana dónde se produjo una nueva baja de la urea que pasa a conseguirse en valores de 550 a 600 U$S/t, las encuestas señalan una afirmación del maíz con una siembra similar al año pasado o incluso mayor. En soja de 1ra se considera un 10% más y en trigo una caída del 12%. “Por las expectativas de un “Niño”, el reacomodamiento del precio del nitrógeno y la intención de realizar planteos tempranos y de alta tecnología se está preparando una gran siembra maicera”, señalan en Pergamino. Y agregan: “en soja se prevé una presencia importante en los mejores ambientes por su menor costo de implantación y simplicidad de manejo, aunque persisten dudas sobre su rentabilidad”

 

¿Empiezan  a verse mejores rindes en soja? ¿Cómo se hace una soja de alta producción?

En los últimos años se viene comentando que la oleaginosa pierde terreno frente a los rendimientos de maíz, pero en las últimas dos campañas empieza a notarse una mejora en los resultados. ¿Qué es lo que está pasando? En las encuestas resaltan “es una combinación de factores donde se destaca un salto tecnológico en genética, una mejora en los planteos productivos y el efecto acumulado de las rotaciones, cuando el agua no es limitante”. Por ejemplo, en esta campaña “los lotes de mayor potencial alcanzaron rendimientos cercanos a los 50 qq/ha”, dicen en Corral de Bustos, mientras que en Colon se alcanzaron hasta 80 qq/ha en ambientes con buena disponibilidad hídrica y napa. Uno de los principales motores del aumento de productividad fue el factor genético. Los productores destacan especialmente la incorporación de variedades con nuevos eventos de tolerancia a herbicidas que permiten mejorar el control de malezas difíciles y simplificar el manejo. “Es un antes y un después, el productor que la adoptó no vuelve atrás”, señalan desde Colón: “estas tecnologías ampliaron los techos productivos”. Y se suma un cambio estructural en los sistemas agrícolas: una mayor participación de gramíneas dentro de la rotación. “la soja implantada sobre rastrojos de maíz muestra un comportamiento diferencial respecto de los antiguos esquemas de soja sobre soja”, resaltan los técnicos. La fertilización aparece como el próximo desafío para seguir elevando los techos productivos. Si bien se observan oportunidades de mejora, como en micronutrientes, el aumento del costo del fósforo de esta campaña (por encima de los 1.000 u$s/t) podría limitar la incorporación. En General Pinto hablan de otro tema muy sensible para la soja: la fertilidad física. “Tenemos un problema importante de compactación sobre todo en suelos arrendados. Cuando llueve festejamos porque sacamos 50 quintales, pero tal vez nos perdemos 10 quintales por que la planta no puede explorar a mayor profundidad y eso en soja es un problema que se nota mas que en otros cultivos”.

 

Contra el calendario: la siembra entra en la recta final con 100.000 ha fuera de fecha óptima

La siembra de trigo en la región núcleo alcanzó el 87% del área prevista, ubicándose 2 p.p por delante de la campaña pasada en esta misma fecha. El sudeste de Córdoba y el centro-sur de Santa Fe prácticamente completaron la siembra, con avances del 97% y 95%, respectivamente. Sin embargo, en el este de la región, las lluvias del jueves pasado dificultaron el ingreso de las máquinas a los lotes. Y comienza a acortarse la ventana de siembra de los materiales de ciclo largo. Se estima que unas 100.000 ha podrían terminar sembrándose fuera de la fecha óptima.

 

¿Qué riesgo implica sembrar trigo fuera de fecha?

En Aldao advierten que los ciclos largos tenían como fecha ideal de cierre el 15 de junio y que, si bien puede extenderse algunos días más, aumenta el riesgo de atravesar períodos críticos del cultivo bajo condiciones de altas temperaturas. Además, cambiar a variedades de ciclo corto no siempre es una alternativa viable por la escasa disponibilidad de semilla. En la zona, los 30 mm de la semana pasada fueron un traspié para el cultivo  y no descartan que finalmente se termine sembrando menos trigo del previsto. En el noroeste bonaerense también se registran atrasos, se sembró el 73% del trigo. En General Pinto señalan que el avance actual del 80% normalmente se alcanza el 10 de junio. En el sur de Santa Fe llevan un progreso del 93% y pero en San Gregorio aseguran que aún hay margen para completar la siembra dentro de los plazos habituales. En el noreste de Buenos Aires implantó el 80% del trigo y en Pergamino esperan finalizar la implantación de los ciclos intermedios esta semana y avanzar luego con los ciclos cortos.