Se estima una producción de soja de 48,0 Mt
Cristian Russo
La primera estimación en función de la condición de la oleaginosa queda por debajo de las expectativas que el sector tenía un mes atrás, pero con 1 Mt más de lo que se proyectaba al inicio de la campaña. El fuerte deterioro del centro y sur de la región pampeana está siendo compensado por las buenas condiciones en el oeste, centro norte y norte de Argentina.
Días claves para la soja con lluvias erráticas a la vista
La campaña de soja argentina transita días claves. Lo que suceda con las lluvias en los próximos 10 a 15 días será fundamental para ponerle un piso a la campaña y evitar mayores recortes en las zonas más golpeadas por la falta de agua. Incluso, aún hay tiempo de dar vuelta la campaña. ¿Qué debería pasar? La franja este es la más necesitada. El sur de Córdoba, pero sobre todo el sur de Santa Fe y el centro este de Buenos Aires deberían recibir al menos 40 mm en los próximos 7 días y 40 mm más en la próxima semana. Las tormentas deberían seguir sobre el oeste y centro norte de Córdoba y Santa Fe y en el norte del país, afirmando una tendencia de rindes por encima de la media. Esa mejor condición de la oleaginosa es una variable muy importante que está compensando el deterioro en las áreas afectadas.
Otro factor a destacar y que sostiene esta estimación es que el centro de alta presión que afectaba a la región núcleo se estuvo desplazando y las lluvias comenzaron a producirse. Aunque de forma aislada y con eventos intermitentes, esas lluvias acumuladas a lo largo de febrero y sobre todo en la última semana han ganado en frecuencia y suman milímetros significativos.
Los pronósticos son alentadores. Pero también muestran que en el corto plazo seguirá este patrón de sistemas con lluvias aisladas y frecuentes, que irán sumando milímetros y de a poco pueden cumplir con las necesidades del cultivo. Por ejemplo, en Entre Ríos se necesita imperiosamente lluvias para frenar el deterioro y hay buenas posibilidades de tormentas para los próximos días. "El agua está dando vueltas, pero hay una gran volatilidad por lo que resulta muy difícil prever qué zonas finalmente logren ser alcanzadas y cuáles salteadas por estos sistemas. Va a ser muy importante observar el comportamiento que tengan las lluvias a partir de mañana", explica el consultor Elorriaga.
En cuanto a la soja de segunda, la situación sigue muy delicada en una campaña que tiene como antecesor a un "supertrigo", que implicó un gran consumo de agua en los perfiles tras los rindes descomunales que se obtuvieron. "No pasa la altura del rastrojo", se suele escuchar de los asesores en la región central para explicar el impacto de la falta de agua en el crecimiento. Los rindes potenciales sufrieron caídas que van de 20 a 60% y hay numerosas áreas que no se cosecharían en los lotes más afectados. De allí la proyección de un área no cosechable de 310.000 ha.
En este informe de febrero se estima un rinde nacional de 30,8 qq/ha y se trabaja con una cifra de producción de 48,0 Mt. De esta manera la primera estimación hecha sobre la condición del cultivo supera por 1 Mt la proyección que se realizaba a la siembra con rindes promedios para todo el país. De materializarse esa cifra, la producción de esta nueva campaña caería 1,5 Mt respecto del ciclo precedente (49,5 Mt).
Soja 2025/26 vs soja 2023/24: ¿cuál ciclo fue más afectado por la falta de agua?
A diferencia de la campaña pasada, las temperaturas han sido más moderadas. De hecho, hace un año atrás se estaba transitando la tercera ola de calor, cuando en este año solo hubo una. La campaña de soja arrancó con los perfiles cargados, incluso con numerosas áreas que volvieron después de varios años a recargar sus napas. Esto es un hecho muy destacado, ya que la falta de agua en los niveles profundos fue una gran limitante para el ciclo 2023/24.
En el año pasado la sequía se extendió a toda la región pampeana y se ensañó particularmente con el norte del país. También duró más la falta de agua: fueron 2 meses en los que prácticamente no hubo registros de lluvias, a diferencia de esta campaña. Pero el año pasado hubo una recuperación hídrica notable. Se produjo a partir del 14 de febrero para la región central y a fines de febrero para el resto la región pampeana. El regreso del agua dejó acumulados muy importantes y permitió una recuperación histórica del cultivo. Para febrero del 2024 estábamos estimando 46 Mt de soja y el cambio brusco de las condiciones hídricas logró dejar una cosecha de 49,5 Mt. Si bien se trató de un evento de lluvias que superó ampliamente las medias estadísticas, lo que sucedió un año atrás subraya que aún hay tiempo para que la soja logre recuperarse.
Santa Fe hace punta en los rindes provinciales de soja a pesar de la sequía que sigue en el SE
A pesar de que hay un sector muy afectado en el SE con rindes que han caído un 20% en la zona de influencia del Gran Rosario y Casilda, las buenas lluvias que han tenido el centro y norte de la provincia permiten estimar 35,2 qq/ha. Este rinde es similar al del año pasado (35,54). Le sigue Córdoba con 31,5 qq/ha, aunque con buenas posibilidades de mejoras gracias a las buenas condiciones de la soja en el centro y norte provincial. Buenos Aires se estima con un 31,2 qq/ha y su estimación está supeditada al comportamiento de las lluvias en el centro este y sudeste provincial. En Entre Ríos, se estima un rinde de 19 qq/ha, pero con buenas posibilidades de mejora en función de las lluvias que se esperan para las próximas jornadas.
El maíz se sigue estimando con 62 Mt de producción
Hay muchas expectativas por los pronósticos de lluvias por la floración de los maíces tardíos. Resultarán clave las lluvias de los próximos 10 días para sostener la estimación maicera sobre Córdoba y frenar el deterioro de los maíces en la provincia de Buenos Aires.
En el norte del país, si bien hay presencia de chicharrita, no se detectan niveles fuera de lo histórico del vector que transmite el virus Spiroplasma. Si bien hay un estado de alerta que alienta a los productores a mantener activos los monitores y controles, este año hay factores que van en favor de una campaña sin sobresaltos por esta plaga. Estos factores son la menor presencia de maíz respecto de lo que suele sembrarse en Chaco y Santiago del Estero y el buen estado del cultivo (a diferencia de lo que sucedía dos años atrás) y el uso de materiales tolerantes.
De esta manera, se mantienen en febrero los guarismos estimados hace un mes: una producción de 62 Mt. Con respecto al ciclo pasado, el aumento del volumen producido sería de un 24%. Para esta estimación se tiene en cuenta un área de 9,75 M ha. Para el área a cosechar de grano que ingresaría al circuito comercial se parte de 8,05 M ha.




