Pese a las mejores reservas de agua de la década, la intención para sembrar trigo cae en 500.000 ha

Las condiciones actuales para la siembra triguera argentina son mejores que las de mayo de 2021. Pero los costos, y en especial la urea, limitan la intención de siembra. Los números de la gruesa 2025/26 siguen ajustándose al alza: 2 Mt más de soja y 1 ...

Las condiciones actuales para la siembra triguera argentina son mejores que las de mayo de 2021. Pero los costos, y en especial la urea, limitan la intención de siembra. Los números de la gruesa 2025/26 siguen ajustándose al alza: 2 Mt más de soja y 1 más de maíz.

Por Cristián Russo

Luego de la mayor área de los últimos 15 años para el 2025/26, el trigo podría ver recortada su área en un 7% interanual para la 2026/27

Analizando los perfiles en los dos metros de suelo, surge que las condiciones actuales para Argentina son mejores que en mayo del 2021. Ese año ha sido  tomado como referencia para esta década en lo que es arrancar con muy buenas condiciones de siembra. En el 2021, el trigo fue récord de siembra con 6,9 M de ha y generó una cosecha histórica de 23 Mt. Claro que esos números parecen "poco" después de la hazaña que marcó el cultivo el año pasado con 7,16 M ha sembradas y 29,5 Mt de producción. Pero más allá de eso, el escenario de arranque del 2021 para el trigo era mejor que el de hace un año atrás, y el escenario actual es mejor todavía.

Por eso, en las encuestas y en las charlas con productores y técnicos está muy presente la idea de que hay una gran oportunidad en esta campaña de trigo 2026/27 que está por arrancar.

A pesar de esta posibilidad para el próximo ciclo triguero, se proyecta una disminución de área de siembra de 500.000 ha, o sea un 7% de caída interanual. De todas formas, de materializarse un área de 6,66 M ha, se estaría frente a la 5ta mayor siembra de los últimos 17 años.

Las reservas hídricas con las que arranca el ciclo es la gran carta a favor del trigo, pero tiene un enorme adversario; el precio actual de los fertilizantes nitrogenados. La urea está alrededor de 1.000 U$S/t, valor similar a mayo de 2022, pero en ese año el valor del trigo estaba cerca de 350 U$S/t, muy lejos de los 230 U$S/t actuales. También las condiciones económicas eran muy distintas: "los problemas productivos de alguna manera se podían compensar con la situación financiera de aquel entonces. Ahora, no", señalan los técnicos. Se proyecta un fuerte recorte en fertilización que impactará en los rindes de Argentina. Si bien se puede tomar un rinde promedio nacional de 30,5 qq/ha, por la menor utilización de tecnología se toma 29 qq/ha, y restando 250.000 ha (como no cosechadas), el horizonte productivo nacional —con un clima normal— estaría en el rango de 18 a 19 Mt. Este guarismo representa más de 10 Mt menos que en la reciente campaña 2025/26.

Trigo 2026/27: ¿dónde se sembrará menos y dónde más?

El agua está a favor del trigo 2027 con altas reservas en los suelos, escenario de lluvias normales para el semestre frío y un "Niño" que comenzaría a actuar a partir de octubre —mes clave donde se da el periodo crítico del cultivo—. También hay muchas ganas de repetir los resultados  del año pasado, pero con números que asustan en las zonas que son fuertemente dependientes de la fertilización para alcanzar altos rindes, hay una fuerte caída sobre todo en la región central del país que se extiende hacia Buenos Aires.

—En la región núcleo se espera una disminución en la siembra triguera del 17%, es decir un recorte de 300.000 ha.

—En Entre Ríos, como ha publicado recientemente el SIBER de la bolsa entrerriana, la caída interanual será de 130.000 ha (18%).

—En el resto de Córdoba (los departamentos de Marcos Juárez y Unión se toman en cuenta en la región núcleo) se espera una caída del área triguera respecto del año pasado del 5 al 10% con una abrupta caída en fertilización.

—En Buenos Aires, en el centro este se espera recortes de hasta un 30% de área. En el SE bonaerense, el gran bastión triguero, los técnicos señalan una caída del 20% del trigo contra cultivos como la cebada forrajera y crucíferas, como colza y carinata.

—En La Pampa estiman una caída en torno al 10 al 15%. La ganadería y los forrajes también le estarían restando área al trigo.

En el norte del país el panorama es muy distinto y se espera una fuerte suba en el área triguera sobre todo en provincias como en Chaco y Santiago del Estero. El trigo prácticamente se hace sin fertilización en esta zona, apuntando a rindes bajos. También señalan que el otro protagonista será el girasol, ya con faltante en la disponibilidad de semilla. Pero en estas provincias hay mucha agua, sobre todo en Santiago del Estero, y un gran miedo a la chicharrita y al gusano cogollero y los fuertes costos de fletes que van a estar condicionando la siembra maicera en la próxima campaña. Por lo tanto la estrategia es mantener la rotación con gramíneas, pero en este año con una fuertísima presencia triguera.

La soja con sorpresas positivas en el centro y norte del país llega a los 50 Mt

Gran mejora para la soja que sube en su estimación de producción 2 Mt y alcanza la cifra tan deseada de los 50 Mt.

Otra muy buena noticia es el buen tiempo que permitió desde la última semana de abril una espectacular recuperación de la actividad de cosecha. La soja muestra un progreso de 61% a nivel nacional. Y se va a afirmando una recuperación que si bien está lejos de lo que se notó un año atrás, no deja de sumar sobre todo en el centro, oeste y norte del país.

Entre los principales ajustes están la región núcleo que sumó 800.000 t que impactan en la producción de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. La Pampa sumó 230.000 t, y entre Chaco y Santiago del Estero unas 740.000 t más. 

De esta manera, se estima un rinde promedio nacional de 31,5 qq/ha (1,5 quintales más que en abril) y una producción de 50,0 Mt (48 Mt hace un mes) por lo cual ahora se estima una producción de un 1% más que el año pasado (49,5 Mt). 

Maíz 2025/26: el cultivo sigue sumando y pasa de 67 a 68 Mt 

Se levantó poco más de la tercera parte, un 40%, y respecto al año pasado hay un adelanto de un 2%. Las siembras tempranas en general en las zonas castigadas del este del país no muestran mejoras. Pero al adentrarse al oeste, los resultados reflejan que las reservas en profundidad de los suelos sostuvieron el llenado cuando las lluvias se cortaban a fin de año.

Gracias al NO bonaerense hay un ajuste muy importante que suma junto a otros ajustes menores 530.000 t a la provincia de Buenos Aires. También se realizaron cambios en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, dónde se siguen los últimos ajustes realizados por el SIBER de la bolsa entrerriana.

De esta manera, se estarían cosechando 8,5 M ha, que se destinarían a grano comercial. Con este ajuste en área y los realizados en rendimientos, se estima que Argentina podría producir su mayor cosecha maicera con 68 Mt, un 36% más que el ciclo pasado y un 30% más que en su anterior máxima marca, 52,5 Mt, hace dos años.