COMENTARIO:
Imagen 07:30 hs
El avance de aire frío y seco desde la Patagonia, ha propiciado un generalizado descenso térmico en el centro norte del país, favoreciendo el retorno a un ambiente más cercano al invernal. Las heladas no han sido intensas y se han concentrado en áreas del sur y en forma más dispersa sobre LP, el centro sur de CB y en menor medida sur de SF y norte de BA. La circulación de aire aun favorecerá el afianzamiento del aire frío, con lo cual las mínimas más bajas, con las heladas más fuertes, se concretarían recién mañana. La ausencia de neblinas, evidencia el marcado secamiento de la masa de aire.
En la foto de satélite, se destaca el brazo frontal saliendo sobre el extremo norte de Misiones. Algunas nubes altas transitan la zona central del país, las cuales no presentarán mayor desarrollo o interferirán con la condiciones de estabilidad estructural que se ha instalado. En tanto, otro sistema frontal, ingresa por el sudoeste de la Patagonia, provocando algunas lloviznas y nevadas débiles sobre el área. Esta onda no afectará a la región pampeana, dado que la misma quedará protegida por un sistema de alta presión que impedirá el acceso de perturbaciones desde el sur.
Se espera que con el correr de mañana y el sábado, la irrupción de air frío se vaya diluyendo, facilitando el trabajo de la insolación y los movimientos descendentes que provoca el anticiclón. Esto inhibe los desarrollos nubosos, lo cual sumado a la lenta rotación de los vientos al sector oeste y luego al norte, ira convergiendo en un crecimiento de las temperaturas. Esto se notará con mayor eficiencia desde comienzo de la próxima semana. Por lo pronto el retorno de las precipitaciones está relativamente lejano, quizá recién para los últimos días del mes. El avance de la semana próxima puede dejar un marcado crecimiento en las temperaturas, dejando máximas que se ubicarán por encima de los valores normales. La escasa persistencia del aire frío, puede estar marcando un inicio del periodo de transición hacia el trimestre de primavera. Las irrupciones de aire frío rigurosas ya parecen volverse mucho más esporádicas. Sin embargo la circulación es aún muy volátil, típica de transición.