Fecha: martes, 23 de septiembre de 2014
Hora: 07:45
Fuente: CCA
Desde la tarde noche de ayer, con el frente avanzando desde el noreste de la Patagonia sobre el sur de la región pampeana, comenzaron a observarse las primeras precipitaciones, en general con registros modestos. Esta condición se ha fortalecido con el despliegue de la perturbación tomando gran parte de BA y extendiendo su influencia hasta la provincia de SL, dentro de un contexto térmico que no experimenta grandes variantes. La foto satelital ilustra con mucha suficiencia una situación que resulta típica para la región pampeana. La nubosidad que identifica la línea frontal es propia de la actividad asociada a la inestabilidad atmosférica que genera este tipo de perturbación. La misma no viene con una gran carga de energía y por lo tanto la nubosidad no alcanza desarrollos de importancia. Esto es favorable dado que no se han visto facilitadas vastas áreas de tormenta con fuerte carga pluvial, lo cual hubiese sido muy dañino para el sur de BA. Algunas celdas de tormenta de menor escala se ubican en el extremo sudeste de la provincia de BA. La nubosidad se vuelve con menor potencial pluvial sobre la línea que va hacia el sur de CB. Las perspectivas de las próximas horas y los próximos días están relacionados con la actividad de este frente. El mismo avanza lento y seguramente recién por la noche se ubicará sobre el centro de SF y el norte de ER. Por detrás de esta posición se esperan lluvias similares a las que actualmente se observan en BA, modestas, con algunas tormentas muy dispersas. Mañana se darían mejoramientos temporarios y el jueves con el retroceso del frente nuevamente las lluvias modestas se generalizarían sobre la franja central, pudiendo alcanzar el sur de BA en forma más desorganizada que los que se presenta hoy. El viernes mejora el tiempo y posiblemente se sostenga estable durante todo el fin de semana. Dentro de este contexto pueden darse pulsos fríos temporarios, que mantendrán variable el comportamiento térmico pero que no propiciarán un escenario favorable como para que se concreten heladas.