Commodities

El mundo crecerá en demanda de productos agroindustriales y Argentina podría ser un abastecedor clave

Bruno Ferrari – Emilce Terré
Las proyecciones a 10 años de OCDE-FAO anticipan que el mundo seguirá demandando más alimentos hacia 2035. Argentina aparece como un abastecedor clave, con un rol destacado en harinas y aceites y oportunidades también en cereales, carnes y lácteos.

 

La OCDE y la FAO publicaron una nueva edición de sus Perspectivas Agrícolas 2026-2035, un informe de referencia sobre la evolución esperada de los mercados agroalimentarios mundiales en la próxima década. El análisis global anticipa que el mundo seguirá aumentando su producción y demanda de alimentos, y que el comercio internacional será clave para equilibrar la oferta y la demanda entre regiones y sostener la seguridad alimentaria a nivel mundial.

En términos generales, se espera que el valor de la producción agropecuaria mundial, medido a precios constantes, crezca 13,3% hacia 2035. La producción ganadera se expandiría 15,1%, la agrícola 12,5% y el uso de proteínas para alimentación animal 13,5%. Cerca del 73% del aumento de la producción de cultivos provendría de mejoras en los rendimientos y solo un 9% por una mayor intensificación en el uso del suelo.

El motor de este crecimiento se ubica en los países de ingresos medios de Asia-Pacífico, África Subsahariana y América Latina, que explicarían el 80% del aumento de la producción global. Asia-Pacífico aportaría el 57,5% del crecimiento, con India a la cabeza (25,6%), mientras que África Subsahariana elevaría su participación del 11,2% al 15,6%. A su vez, los consumidores de países de ingresos medios-bajos diversificarían sus dietas, incorporando una mayor proporción de productos de origen animal.

Por su parte, los precios reales de los commodities agrícolas se mantendrían estables o levemente por debajo de los niveles actuales, por lo que la competitividad y los volúmenes exportados serán determinantes.

En este escenario, Argentina podría tener un papel relevante en el abastecimiento de la mayor demanda de los países importadores durante la próxima década. En particular, las proyecciones de la OCDE y la FAO identifican oportunidades concretas para el país, por lo que a continuación se analizan los productos en los que se ubicaría entre los principales proveedores a nivel mundial.

 

·         Harinas y aceites: Argentina podría liderar el crecimiento exportador hacia la próxima década

En el complejo oleaginoso es donde se vislumbran las mayores oportunidades para el país. Según las proyecciones de OCDE-FAO, Argentina sería el país que más incrementaría sus exportaciones conjuntas de harinas proteicas y aceites vegetales hacia 2035: unos 10,4 Mt adicionales respecto del promedio 2023-25.

Ese volumen supera con holgura al de sus principales competidores. Estados Unidos sumaría 5,9 Mt y Brasil 4,7 Mt, mientras que Malasia y Canadá aportarían 1,7 Mt y 1,1 Mt, respectivamente. En el caso argentino, 8,3 Mt corresponderían a harinas y 2,1 Mt a aceites, lo que refuerza el perfil del país como principal proveedor mundial de harinas proteicas y líder en exportaciones de aceite de soja.

En el extremo opuesto se ubica Indonesia, cuyas exportaciones caerían en 6,2 Mt, explicadas principalmente por aceites vegetales dada la mayor demanda doméstica de este producto para expandir el corte de biocombustibles. De esta manera, esta retracción del mayor exportador de aceite de palma deja espacio para que otros orígenes ganen participación en el mercado de aceites vegetales. Por el lado de las harinas, se destaca que el 80% del aumento de las importaciones se concentraría en Asia, en particular en el Sudeste Asiático, donde la capacidad de molienda no acompañaría la expansión de la producción animal.

Por último, es importante remarcar que el crecimiento esperado en las exportaciones de harinas y aceites de Argentina se sustenta principalmente en un aumento de la producción de soja. Puntualmente, la OCDE-FAO espera que el país alcance una producción de 56 Mt de soja hacia 2035, factor que permitiría que se mantenga como el mayor exportador mundial de harinas proteicas, por delante de Brasil y Estados Unidos.

 

·         Cereales: maíz y trigo con margen para crecer

En el mercado de cereales, el crecimiento de las exportaciones de maíz y trigo estaría liderado por Rusia y Brasil, con unas 15,5 y 15,2 Mt adicionales hacia 2035. Seguidos por Ucrania con un extra de 12,5 Mt, y Estados Unidos, con cerca de 8,9 Mt.

La composición difiere entre orígenes. Rusia crecería casi exclusivamente en trigo, mientras que Brasil lo haría en maíz y Ucrania combinaría ambos productos, con predominio del maíz. Por su parte, Estados Unidos sumaría más volúmenes en trigo que en maíz.

Respecto al caso de Argentina, incrementaría sus envíos en unas 5,5 Mt, de las cuales 3,5 Mt corresponderían a trigo y 2 Mt a maíz. Si bien el aumento es más moderado que el de los principales competidores, el país se mantendría entre los orígenes que más aportarían a la mayor demanda mundial de cereales, en un mercado donde el resto de los exportadores sumaría unas 7,4 Mt, mayormente de trigo. En este sentido, mejoras en productividad, infraestructura y condiciones de comercialización podrían permitir que Argentina capte una porción mayor de ese crecimiento.

Más allá de los volúmenes exportados, la OCDE-FAO también destaca que Argentina, junto con Rusia y Pakistán, explicaría el 40% del aumento de la producción mundial de trigo. En maíz, el comercio seguiría altamente concentrado: Estados Unidos, Brasil, Argentina y Ucrania explicarían cerca del 90% de las exportaciones globales, con una participación argentina del 16% en 2035. Del lado de la demanda, el incremento en el consumo estaría liderado por las compras de maíz de Asia y África.

 

·         Carnes: se espera que las exportaciones de carne vacuna alcancen 1 millón de toneladas

La mayor diversificación de las dietas hacia proteínas animales también abre oportunidades para las cadenas cárnicas. Según OCDE-FAO, las exportaciones argentinas de carne vacuna continuarían creciendo y podrían alcanzar 1 Mt en 2035, un nuevo máximo para la serie.

Esta proyección se apoya en el salto que el sector dio a partir de 2017, cuando los envíos pasaron de unas 300.000 t a superar las 850.000 t en apenas tres años. Tras el pico de 2024, cercano a 934.000 t, las proyecciones muestran una leve baja en 2025-26 y luego la expectativa de una recuperación sostenida durante el resto de la década. Cabe destacar que el informe ubica a Argentina entre los países con mayor crecimiento de sus exportaciones de carne, junto con China, Tailandia y Turquía, apoyado en ganancias de productividad, disponibilidad de alimento y estructuras de costos competitivas.

En carne aviar, las exportaciones crecerían de forma más gradual en términos absolutos, hasta rondar las 228.000 t en 2035, aunque en términos relativos sería un crecimiento de nada menos que el 35,9% frente al promedio 2023-25. Finalmente, la carne de cerdo mantendría volúmenes marginales e incluso registrando una caída de 11,3% frente al promedio 2023-25. De esta manera, tal como se puede observar en el siguiente gráfico, la carne vacuna se continuaría consolidando como el principal producto cárnico de exportación del país.

 

·         Lácteos: Argentina entre los que más crecerían en exportaciones de leche entera en polvo

El consumo mundial de lácteos continuaría expandiéndose, impulsado por el crecimiento poblacional y los cambios en las preferencias alimentarias. El comercio mundial de lácteos alcanzaría 13,7 Mt en 2035, un 11% más que en el período base. En el mercado de leche entera en polvo, Nueva Zelanda seguiría dominando la expansión de la oferta exportable, con unas 118.000 t adicionales hacia 2035 al comparar con el promedio de 2023-25.

Detrás se ubicaría Argentina, con casi 34.000 t adicionales, seguida de cerca por India (32.800 t), y luego por Estados Unidos (21.200 t) y China (17.600 t). En paralelo, el resto de los exportadores reduciría sus envíos en unas 77.000 t, lo que configura un mercado cada vez más concentrado en pocos proveedores. Entre los orígenes que disminuirían sus exportaciones hacia 2035 se destaca Vietnam (-22.900 t), Australia (-10.500 t) y la UE (-57.000 t).

De esta manera, Argentina se posicionaría como el segundo país con mayor crecimiento de sus exportaciones de leche en polvo, una señal relevante para una cadena que busca recuperar escala y dinamismo exportador. Según el informe, el país explicaría el 6% de las exportaciones mundiales de leche entera en polvo en 2035.