Economía

Agricultura y ganadería en Santa Fe: cómo cambió el mapa productivo en la última década

Franco Ramseyer – Emilce Terré
La superficie sembrada con cultivos de verano creció 15%, mientras el stock bovino se redujo 6%. Se observa un comportamiento divergente entre el norte y el sur de la provincia.

 

La presente nota se propone analizar cómo ha variado la superficie agrícola y la actividad ganadera en la provincia de Santa Fe en los últimos diez años, ofreciendo un análisis a nivel departamental. Para cuantificar la superficie agrícola, se procedió a considerar la superficie sembrada con cultivos de verano, compuesta por la suma de las hectáreas cultivadas en cada departamento santafesino con algodón, arroz, girasol, maíz, maní, mijo, porotos, soja y sorgo. La elección de la campaña estival responde a que funciona como un indicador representativo del área total destinada a la agricultura; esto se debe a que los cultivos invernales suelen implantarse sobre esas mismas hectáreas en esquemas de doble cultivo (ej: trigo-soja o cebada-soja), por lo que sumar ambas campañas implicaría una doble contabilización del área.

Para analizar la evolución durante la última década, se realiza una comparación, punta a punta, de las campañas 2014/15 y 2024/25, siendo esta la última que cuenta con información desagregada para todos los cultivos a nivel departamental. Por el lado ganadero, dado que no se dispone de una medida directa de la superficie destinada a la actividad, se utiliza el stock bovino por departamento (en cabezas) como variable proxy de la actividad ganadera, comparando los años 2015 y 2025. Vale aclarar, entonces, que no se está midiendo estrictamente superficie ganadera sino existencias. Ambos conjuntos de datos son oficiales y provienen de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP).

A continuación, se presentan los principales resultados del análisis:

1) En la última década la superficie agrícola creció 659.940 ha (+15%), impulsada por el centro-norte y el oeste provincial.

El aumento se concentró principalmente en los departamentos 9 de Julio (+175.745 ha), San Cristóbal (+174.500 ha), Castellanos (+87.200 ha) y General López (+83.463 ha). El único departamento en el que se observó una reducción en su superficie sembrada fue el de General Obligado (-35.600 ha). En conjunto, la superficie santafesina sembrada con cultivos de verano pasó de 4,36 a 5,02 millones de hectáreas en la última década. Ese incremento se repartió entre varios cultivos: el girasol aportó la mayor parte (+189.547 ha, 29% del total, más que duplicando su superficie), seguido por la soja (+164.673 ha, 25%), el algodón (+129.000 ha, 20%, también más que duplicada), el maíz (+95.793 ha, 15%) y el sorgo (+77.402 ha, 12%). El único cultivo de verano que redujo su área fue el arroz (-13.650 ha, -30%).

 

En términos de superficie total, los departamentos con mayor superficie de verano sembrada en la campaña 2024/25 fueron General López (837.383 ha, el 17% del total provincial), 9 de Julio (511.145 ha), Castellanos (457.200 ha), San Martín (390.526 ha) y San Cristóbal (349.500 ha), que en conjunto concentraron el 50,7% del área sembrada en toda la provincia.

2) En paralelo, el stock bovino cayó en 357.589 cabezas (-6%) durante la última década, en sintonía con una fase de liquidación del ciclo ganadero.

La ganadería es una actividad que se mueve en ciclos de liquidación y retención: las fases de liquidación son períodos en los cuales los productores se desprenden de sus existencias, generando un incremento de la oferta de carne en el corto plazo, mientras que las fases de retención son aquellas en las que los productores retienen vientres para poder ampliar la oferta futura, generando en el corto plazo una retracción de la mercadería disponible para el consumidor final. La causa de este comportamiento cíclico de la oferta ganadera radica en el doble carácter del ganado vacuno hembra, que es simultáneamente un bien de consumo (en tanto puede faenarse inmediatamente para la producción de carne) y un bien de capital (dado que puede retenerse a las hembras para su procreación y aumento futuro de la oferta).

En Argentina, se registró una fase de retención entre 2011 y 2018 y, a partir de 2019, una nueva fase de liquidación. En ese marco, la participación de Santa Fe en el rodeo nacional se mantuvo prácticamente estable dentro de la ventana analizada (11,9% en 2015 y 11,7% en 2025), e incluso entre 2018 y 2025 la provincia cayó menos que el promedio nacional (-2,7% frente a -7,4%), ganando participación. Es decir, a nivel provincial la caída del rodeo acompañó la fase de liquidación iniciada en 2019 más que una pérdida estructural de peso ganadero en el agregado nacional.

Hecha esta salvedad, la comparación entre puntas a nivel departamental resulta de todos modos interesante, dado que el comportamiento fue marcadamente divergente entre el norte y el sur de la provincia. Las mayores caídas se concentraron en los departamentos del norte y el centro-norte: Vera (-151.291 cabezas), San Cristóbal (-122.416), 9 de Julio (-86.650), Castellanos (-58.613) y General Obligado (-47.188). En el extremo opuesto, los mayores incrementos se dieron en el sur y el este provincial: Caseros (+47.256), Garay (+33.564), Constitución (+24.370) y San Jerónimo (+23.301). Como resultado neto de estos movimientos de signo contrario, en el período considerado la provincia perdió 357.589 cabezas.

Cabe mencionar que, si bien los departamentos de Vera, San Cristóbal y 9 de Julio fueron los que mayor reducción experimentaron en su rodeo, en 2025 continuaban siendo los de mayores existencias de ganado, representando entre los tres el 37% del total provincial.

3) En 18 de los 19 departamentos aumentó el área agrícola, en 10 de ellos con incremento simultáneo del stock bovino, y en 8 con disminución del rodeo.

En la última década, 18 de los 19 departamentos que integran la provincia de Santa Fe registraron incrementos de superficie de verano. La única excepción fue el departamento de General Obligado, cuya área sembrada cayó un 16%, a 192.200 Ha.

Resulta interesante observar simultáneamente el efecto cruzado entre la variación del área sembrada (en hectáreas) y la variación del stock bovino (en cabezas). Se observa que, en 10 de los 18 departamentos en los que hubo incremento de área agrícola, hubo al mismo tiempo un incremento de stocks bovinos. Dentro de esta categoría se encuentran los departamentos de Belgrano, Caseros, Constitución, Garay, General López, La Capital, Rosario, San Javier, San Jerónimo y San Lorenzo: conjuntamente, experimentaron en la década analizada un incremento de área de verano de 134.431 Ha y una suba de stocks bovinos de 178.027 cabezas.

Por otra parte, se registraron 8 departamentos en los cuales el avance de la superficie agrícola se dio juntamente con una reducción de los stocks bovinos. Dentro de este grupo se encuentran 9 de Julio, Castellanos, Iriondo, Las Colonias, San Cristóbal, San Justo, San Martín y Vera: en total, en este grupo se registró un incremento de superficie de 561.109 Ha, y una reducción del rodeo ganadero de 488.428 cabezas. Se destacan aquí, por su magnitud, los departamentos de San Cristóbal, 9 de Julio y Vera; en estos, los stocks bovinos cayeron en 122.416, 86.650 y 151.291 cabezas, al mismo tiempo que la superficie agrícola aumentó en 174.500, 175.745 y 30.510 hectáreas, respectivamente.

4) Si se compara el área sembrada contra su máximo histórico, la provincia tiene margen para recuperar 666.648 ha de área agrícola.

Comparando el área de verano de 2024/25 de cada departamento con su propio máximo histórico (con datos desde la campaña 1969/70 en adelante), la provincia utilizó el 88% de su potencial histórico: la suma de los máximos departamentales asciende a 5,69 millones de hectáreas, frente a los 5,02 millones efectivamente sembrados, un margen de 666.648 ha. Bajo esta metodología, los departamentos con mayor potencial de crecimiento son San Jerónimo (154.910 ha por debajo de su récord, apenas al 58% de su máximo), Iriondo (102.254 ha), Belgrano (76.194 ha) y General Obligado (66.700 ha). En el extremo opuesto, 9 de Julio, Castellanos y General López alcanzaron en la campaña 2024/25 sus máximos históricos de superficie de verano.

En definitiva, los datos muestran que la provincia de Santa Fe incrementó la superficie agrícola durante la última década, al tiempo que exhibió una disminución en el rodeo bovino, fundamentalmente en el centro-norte de la provincia, que coincide con la fase de liquidación iniciada en el año 2018. Hay potencial para que el área agrícola recupere 659.940 ha, sólo considerando tierras que ya han sido destinadas a cultivos durante las últimas décadas.