Reporte del Mercado de Capitales

Reservas internacionales y petróleo marcan la agenda económica y financiera

Francisco Cuello Rosso – Bruno Ferrari – Emilce Terré
Las compras de divisas explicaron parte de la mejora de las Reservas Internacionales en 2026, mientras que a nivel global la fuerte caída del tránsito de petróleo por el Estrecho de Ormuz volvió a poner al mercado energético en el centro de la atención.

 

Entre enero y mediados de septiembre de 2026, las Reservas Internacionales registraron una variación positiva acumulada de aproximadamente US$ 9.523 millones. Las compras de divisas constituyeron el principal factor positivo, con un aporte acumulado de alrededor de US$ 14.219 millones, equivalente al 149% de la variación neta observada en el período.

Entre los principales factores contractivos se destacaron las operaciones con organismos internacionales, que restaron aproximadamente US$ 3.276 millones, y las otras operaciones del Sector Público, con un efecto negativo de US$ 2.889 millones. En conjunto, ambos conceptos redujeron en más de US$ 6.100 millones el impulso generado por las compras de divisas. Por su parte, el efectivo mínimo aportó aproximadamente US$ 965 millones, mientras que el rubro “Otros” tuvo una contribución positiva cercana a US$ 504 millones.

La evolución mensual muestra, además, una elevada heterogeneidad entre los distintos componentes. Meses como marzo y junio registraron variaciones negativas de reservas, pese a que las compras de divisas continuaron aportando positivamente, mientras que en otros períodos el movimiento de los encajes, las operaciones del Sector Público y otros factores amplificaron el incremento de las reservas.

En los primeros nueve meses de 2026, las compras de divisas acumularon US$ 14.200 millones, un monto equivalente a aproximadamente el 76% de todo lo registrado durante 2024 y ampliamente superior al saldo observado en 2025. Este comportamiento explica por qué las compras de divisas se consolidaron como el principal factor positivo detrás de la evolución de las Reservas Internacionales durante el año.

En lo que respecta al plano internacional, el Estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos más sensibles para el mercado energético global. De acuerdo con la EIA, el flujo de petróleo a través de esta vía se mantuvo en niveles elevados y relativamente estables a lo largo de 2025, con registros de 20,9 millones de barriles diarios en el 1T25, 21,0 millones en el 2T25, 21,3 millones en el 3T25 y 21,6 millones en el 4T25. Estos valores se ubican en línea con la importancia estructural del estrecho dentro del comercio marítimo mundial de crudo.

Sin embargo, en 2026 se observa un quiebre muy marcado. El volumen transportado cayó a 14,9 millones de barriles diarios en el 1T26 y profundizó su descenso hasta 4,9 millones en el 2T26, lo que implica una contracción de aproximadamente 77% respecto del máximo de 4T25.

La relevancia de este comportamiento excede la dinámica propia del estrecho. En este marco, la fuerte caída registrada en 2026 ayuda a explicar por qué la evolución del tránsito por Ormuz volvió a ocupar un lugar central en el análisis del mercado petrolero internacional.