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A 30 años del Mercosur ¿En qué estado se encuentra el acuerdo con la Unión Europea?

Guido D’Angelo - Emilce Terré - 26 de Marzo de 2021
El Mercosur y la UE incluyen en sus fronteras a más de 780 millones de personas y cerca del 25% del PIB mundial. ¿En qué estado se encuentra y hacia dónde va el acuerdo que facilitaría rotundamente el comercio exterior entre estos dos bloques?

 

Unión Europea, Eurozona, Espacio Económico Europeo ¿Es lo mismo? ¿Con quién estamos negociando?

Suenan parecido, pero son entidades diferentes. La Unión Europea (UE) es una comunidad política y económica que ha desarrollado un mercado interno común a partir de un profundo proceso de armonización de leyes y políticas. Estas políticas comunes abarcan aspectos como agricultura, comercio, desarrollo regional, entre otros. De esta manera, se garantiza al interior del bloque que circulen libremente bienes, servicios, personas y capitales.

Dentro de la Unión, una serie de países decidieron además unificar su moneda. Así, pasaron a integrar la Eurozona al adoptar el euro como moneda nacional. Sin embargo, no todos los países de la Unión Europea integran la Eurozona: en Dinamarca debemos pagar con coronas danesas y en Croacia con kunas croatas.

Por su parte, la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), con la que el MERCOSUR está también en tratativas para un acuerdo de libre comercio, no tiene ningún miembro en la Unión Europea. No obstante, la mayoría de sus países participa del Espacio Económico Europeo (EEE). Este espacio también garantiza libre movilidad de bienes, servicios, personas y capitales entre sus miembros. 

Sin embargo, tanto la UE como la EFTA tienen sus propias políticas comunes, que son definidas separadamente, siendo el EEE sólo un acuerdo de movilidad y comercio común. Por su parte, el Espacio Schengen implica la eliminación del uso de pasaportes entre sus países miembro, definiéndose como una zona de fronteras abiertas.


¿Quiénes integran el Mercosur?

El Mercado Común del Sur (Mercosur) fue constituido formalmente en 1991 con la firma del Tratado de Asunción, cumpliendo 30 años el día de hoy. Este tratado contó con la firma de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, sus actuales estados parte. Asimismo, Venezuela se adhirió en 2006 y fue suspendida en 2017. Bolivia se encuentra en proceso de adhesión para convertirse en miembro pleno. 

Una serie de países sudamericanos se han ido incorporando como estados asociados, entre los que destacan Chile y Perú. Estos estados asociados pueden participar de instancias políticas y de integración del bloque, obteniendo además preferencias arancelarias. No obstante, sólo los actuales cuatro miembros plenos o estados parte son los que encabezan las negociaciones con la Unión Europea y, por lo tanto, serán ellos los que se beneficiarán de entrar en vigencia el acuerdo.

El Mercosur es una unión aduanera, un área de integración que permite la libre movilidad de bienes y que establece a su vez un Arancel Externo Común (AEC) para comerciar con países que no forman parte de esta unión. Es un nivel de integración menor que el de la Unión Europea, que ha unificado muchas de sus políticas y estimulado en mayor medida la coordinación entre estados.


¿Cómo es el intercambio comercial Mercosur - Unión Europea?

Con un comercio cercano a los US$ 69.474 millones en 2019, prácticamente la totalidad del déficit comercial del Mercosur con la UE se debe al déficit brasilero. Nuestro vecino y principal socio comercial exporta mayoritariamente productos minerales y de sus complejos agropecuarios, mientras importa de la Unión Europea maquinarias y productos químicos, además de insumos intermedios, principalmente para su relevante industria automotriz.

Por su parte, mientras Paraguay exporta mayoritariamente productos de su ganadería, Uruguay exporta en gran medida bienes agrícolas. Ambos reciben de la Unión Europea manufacturas de las industrias químicas y equipamientos de transporte.

Poniendo el foco en nuestro país, en 2020 las exportaciones de la Argentina a la UE totalizaron casi 6,5 Mt y más de US$ 4.100 millones1, provenientes mayoritariamente de los complejos agropecuarios. Los principales productos de exportación de nuestro país fueron el biodiesel, el maní y sus subproductos (ambos apartados comerciales son exportados principalmente a los Países Bajos), la carne bovina (con Alemania como mercado de peso) y la harina y/o el pellet de soja (que son exportados eminentemente a España, Italia, Polonia e Irlanda).

Del lado de las importaciones argentinas, el 47,7% fueron bienes de capital y el 29,2% bienes intermedios, lo que muestra una fuerte demanda de las industrias argentinas a las manufacturas europeas. Menores aranceles y una estrategia exportadora consistente estimularían mayores exportaciones tanto en valor como en variedad. El acuerdo no expondría a la industria local inmediatamente a la competencia europea, lo que permite desarrollar integración de las cadenas de valor y estrategias de reconversión e inserción exportadora.


Oportunidades, amenazas y perspectivas

La Unión Europea va camino hacia su nuevo acuerdo climático, el European Green Deal. Con este acuerdo se espera reducir un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 y ser neutral en carbono para 2050. Estas políticas ambientales pueden presentar un desafío para la producción del Mercosur, ya que desde los mercados europeos podrían exigir estándares medioambientales de complejo cumplimiento.

En este marco, muchos bancos franceses están limitando la financiación a proyectos productivos agropecuarios en Brasil con el argumento de no promover la preocupante deforestación de la selva amazónica brasilera. De esta manera, el fuerte deterioro de las relaciones bilaterales entre dos actores de peso como son Francia y Brasil no colabora en acelerar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.

Además, el acuerdo Mercosur-UE, más allá del cierre de negociaciones del 2019, aún no ha sido firmado por los estados miembro o ratificado por sus parlamentos. La entrada en vigor del acuerdo requiere necesariamente estos dos procedimientos en todos los países tanto de la UE como del Mercosur. Sendas firmas y ratificaciones en cada país dependen de la dinámica política de cada miembro, lo que podría dilatar el acuerdo por muchos años.

Del lado de las oportunidades, la crisis derivada de la pandemia del nuevo coronavirus y la salida del Reino Unido de la Unión Europea no ha hecho más que despertar las alarmas por el crecimiento económico del bloque europeo. En años recientes se ha visto un mejor desempeño económico de los tigres asiáticos, de China y de Estados Unidos respecto de las economías europeas. En este marco, el Mercosur podría darle a la Unión Europea una diversificación de productos y mercados que colaboraría en apuntalar su crecimiento económico.

Asimismo, una progresiva aprobación del acuerdo por parte de los países miembro podría acelerar la agenda de negociaciones del Mercosur, que incluye el EFTA, Canadá, Singapur y Corea del Sur. Negociaciones multilaterales con mercados de elevado poder de compra abren oportunidades enormes para la diversificación y el mayor eslabonamiento productivo de las exportaciones argentinas y sudamericanas.

El Mercosur logró plazos de desgravación más prolongados que la UE, lo que representa una oportunidad. La desgravación impositiva a las importaciones provenientes de la UE será sólo inmediata para el 13% del comercio, mientras que el resto se distribuirá en plazos que van desde los 4 a los 15 años. La Unión Europea es uno de los inversores globales más importantes (el segundo de Argentina) y podría colaborar en el cambio estructural para la adaptación de las empresas argentinas y del Mercosur. 

Sin embargo, lo que es una oportunidad también puede ser una amenaza: de no darse una adaptación eficiente, con políticas de incentivo para las inversiones que requieran I&D y conocimiento tecnológico, el debilitamiento de algunas industrias sin un despegue de nuevos sectores productivos podría incrementar las ya elevadas tasas de desempleo del Mercosur.

Más allá de estas potenciales amenazas, no debe negarse la importancia estratégica del acuerdo. Éste puede ser un dinamizador clave para estimular el crecimiento y desarrollo económico del bloque sudamericano. Una exitosa implementación mejorará la integración del Mercosur en pos de competir, coordinar y comerciar con los países de la Unión Europea.

 

1Este dato no es comparable con el de 2019 presentado en la tabla, ya que excluye las exportaciones al Reino Unido, que formalizó su salida de la Unión Europea en 2020. Sin incluir al país británico, las exportaciones argentinas a la Unión Europea en 2019 totalizaron cerca de US$ 4.600 millones.