En el mercado de Chicago se sostienen muy buenas cotizaciones en el trigo ante un balance mundial que se proyecta ajustado, mientras que la soja continúa su sendero bajista.
Hasta los años 80, las producciones agropecuarias fueron sinónimo de alimentos y éstos de comidas hechas en el hogar; el productor anclado junto con su familia a la vida rural era el proveedor de trigo, maíz, carnes, frutas y hortalizas.
La noticia de flexibilización permite la reinserción en un momento clave que, más allá de lo perdido, permitirá volver a dinamizar la cadena, trasladando parte de los ingresos adicionales a una mejora del valor de la hacienda que recibido por el productor.
Una mayor demanda externa impulsa al alza a la soja, mientras que el maíz cierra con leves subas y el trigo culmina con péridas.