Commodities

Pese a las subas externas, la soja cae en el mercado local

Bautista Gaggioti - Emilce Terré - 14 de Junio de 2019
El fortalecimiento del peso argentino respecto al dólar y la menor presión de la demanda externa desinflaron los precios de la soja en el mercado local respecto a los máximos de la semana pasada.

Incluso a pesar que los precios en el mercado externo de referencia tocaron su máximo en dos meses raíz de los problemas que está sufriendo Estados Unidos para completar su área de intención de siembra para la nueva campaña, los precios de la soja en Rosario cayeron en moneda local aunque en dólares se mantienen al mismo nivel que el jueves pasado.  Según la referencia de la Cámara Arbitral de Rosario, para las operaciones realizadas el día jueves el quedaron en $ 9.910/t, un 4% por debajo de la semana pasada, en tanto que apreciación del peso mediante en dólares se mantiene en US$ 231,6. 

Según informa la Secretaría de Agroindustria, el stock comercial al mes de mayo resultaba el más alto de los últimos cuatro años, sugiriendo una buena provisión en manos de acopios, industriales y exportadores que evita la necesidad de salir a buscar mercadería convalidando mayores precios. Según muestra el cuadro adjunto, el inventario en manos de intermediarios y usuarios finales del grano sumaba 19 millones de toneladas, casi 3 millones de toneladas más que el que tenían a la misma altura del año pasado así como también del promedio de los últimos cuatro años.

Cabe destacar, sin embargo, que el volumen de embarques del mes de mayo también alcanzó muy altos niveles en comparación con los años recientes, según puede inferirse a partir de datos de NABSA. Se estima que en dicho mes se habrían embarcado casi 2 millones de toneladas de poroto de soja, 3,9 millones de toneladas de harina de soja y algo más de 800.000 toneladas de aceite de soja.

A la fecha, sin embargo, los compromisos de embarque para el mes de junio se han amesetado en comparación al mes anterior, a pesar que en subproductos continúan evidenciando un volumen alto en relación al mismo mes de los años anteriores. 

Conjugado con lo anterior, el peso argentino se ha fortalecido en relación a la divisa norteamericana, restando competitividad a las exportaciones y debilitando el precio en moneda doméstica de los granos. Tomando el tipo de cambio comprador del Banco Nación, la caída semanal del tipo de cambio al jueves resultó del 3%, para cerrar en $ 43,17/US$.

Los actuales precios restringen las ventas de los productores a lo estrictamente necesario, aminorando la actividad en el recinto. Las compras de grano por parte de industriales y fábricas, de cualquier modo, se mantiene en línea con lo observado a la misma altura de años anteriores con adquisiciones totales por 24,6 millones de toneladas, la mitad de ellas en condición a fijar y la otra mitad con precio en firme. A su vez, la soja aún remanente para vender vuelve a estar en línea con el promedio de los últimos cinco años, muy por encima de la ajustada disponibilidad de junio 2018.

 

En lo que respecta al mercado externo de referencia, esta semana todas las miradas estuvieron puestas sobre el informe mensual de estimaciones de oferta y demanda que publicó el USDA. A pesar que el mercado esperaba alguna corrección en las cifras de producción para Estados Unidos, el organismo decidió postergar la definición de sus estimaciones de soja para el mes de julio, dado que aún restaban algunas semanas durante las cuales podría avanzarse sobre la siembra. Más allá de que esta situación posibilite algún traspaso de lotes que no pudieron sembrarse con maíz a soja, se descuenta una corrección bajista en los guarismos del lado de la oferta. 

En cuanto a la Argentina, resulta muy aventurada la estimación de producción para la campaña 19/20 dado que esta ni siquiera ha comenzado a sembrase. Con respecto a la presente campaña, las estimaciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos se mantuvieron prácticamente en los mismos valores que el mes pasado, ubicándose en 56 Mt. Del lado de la demanda, se prevén exportaciones por 7,75 Mt y un crushing de 42 Mt, algo por encima de lo que arrojan la mayoría de las estimaciones locales.  

Cerniéndonos a los datos del USDA, la recuperación del volumen de soja procesada por el país permitiría un avance de las exportaciones de harina de soja a 28,1 Mt, por encima de los 25,4 Mt del año anterior pero por debajo aún de los 31,3 Mt alcanzado dos años atrás. De este modo, la participación de nuestro país en las exportaciones mundiales de harina de soja resultaría del 42%, muy por debajo del récord del 48% alcanzado hace dos campañas. En el ínterin, tanto Brasil como Estados Unidos mejoran su desempeño alcanzando una participación del 24% y 19%, respectivamente.

 

Para dimensionar el número anterior, cabe recordar que la capacidad instalada para la molienda de soja ronda los 65 Mt, dejando una capacidad ociosa del 35%. Estos números deben ser seguidos con especial atención ya que la industria aceitera no es sólo un pilar fundamental de la actividad y el empleo en el Gran Rosario, sino que también constituye el principal aportante de divisas para la economía argentina.