Economía

En el primer semestre la balanza energética marcó el mayor superávit de la historia argentina

Guido D’Angelo – Emilce Terré - Julio Calzada
Exportaciones en máximos históricos e importaciones en mínimos de 20 años llevan al saldo comercial de la energía a crecer un 87%. Más del 70% del crecimiento exportador se explica por el alza de la producción.

 

El año 2026 espera ser un año importante para el sector del petróleo y gas de la República Argentina. Proyectamos para este año un crecimiento del 16% en la extracción de petróleo del país, lo que llevaría a la mayor producción petrolera de la historia argentina y rompería el máximo productivo de 1998. 

En este sentido, cabe destacar que más del 72% de las exportaciones de combustibles y energía de la Argentina consisten en petróleo crudo y gas. Por lo tanto, el crecimiento productivo y exportador de estos bienes es determinante para la balanza energética nacional. Y su impulso proviene principalmente de Vaca Muerta con su producción no convencional, que ya representa más del 68% del petróleo y del 67% del gas del país en lo que va del 2026.

De esta manera, estimamos que la balanza comercial de la energía argentina superó los US$ 6.987 millones en el primer semestre del año. Así, la primera mitad del 2026 se muestra con un superávit un 87% mayor que en 2025. No conforme con ello, nos encontramos ante el mayor superávit energético de la historia argentina para un primer semestre. 

No caben dudas que este 2026 viene siendo atravesado por una alta volatilidad de los precios de la energía. La guerra entre Estados Unidos e Irán, que derivó en el cierre del Estrecho de Ormuz, trajo consigo una importante alza de las cotizaciones internacionales del petróleo. Tres meses después del inicio del conflicto, y luego de un alto el fuego, esta semana tuvo lugar un reinicio de hostilidades. Hace pocos días los precios de la energía se encontraban cerca de los niveles previos a la guerra, aunque hoy vuelven a encontrar espacio para subir mientras recrudezca el conflicto. 

Sin embargo, es claro el impacto en las exportaciones de la mayor producción y los mayores precios en este primer semestre. Las exportaciones de combustibles y energía habrían marcado un crecimiento del 52% en la primera mitad de 2026, pasando de US$ 5.345 millones a más de US$ 8.118 millones. La energía viene representando más del 15% de las exportaciones en lo que va del año, una participación en máximos de 20 años que representa a su vez el máximo histórico de exportaciones para un primer semestre. 

Por otro lado, las importaciones de combustibles y lubricantes se proyectan con una merma de 29% en dólares para la primera mitad del año. De esta manera, se ubicarían en mínimos de 2007 medido en dólares corrientes. Representando menos del 3%, la participación de la energía en las importaciones toca un mínimo que no se veía desde 1999. 

Asimismo, a la hora de separar el crecimiento de las exportaciones de combustibles y energía, el ascenso productivo de Vaca Muerta impacta más que la guerra en Medio Oriente. En este sentido, el 79% del crecimiento exportador en lo que va del año corresponde a subas en las cantidades exportadas. De manera análoga, el 21% de la suba de exportaciones hasta mayo se explican por la suba de los precios internacionales, de acuerdo con los datos de comercio exterior del INDEC. 

De esta manera, más allá de las oscilaciones de los valores de la energía, no hay dudas que la cuenca neuquina y su creciente producción de hidrocarburos vienen impulsando hacia arriba la balanza energética argentina. Proyectando el cierre de 2026, las exportaciones de combustibles y energía podrían superar los US$ 14.400 millones. Con las tendencias de importaciones actuales, la balanza energética del 2026 podría marcar un récord histórico y superar los US$ 12.000 millones.

Más allá de las exportaciones y las importaciones energéticas, un aspecto relevante para el sector de los  hidrocarburos en Argentina espera tener lugar en noviembre de este año. Desde Allen hasta Punta Colorada, el oleoducto VMOS espera llegar a una capacidad de exportación de hasta 550 mil barriles por día, con posibilidad de llegar hasta 700 mil barriles diarios de seguir creciendo la producción. 

Este oleoducto de casi 600 kilómetros conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro, terminando en una terminal de exportación. Sobre finales de este año se espera que el oleoducto se ponga en marcha y genere una evacuación adicional de 190.000 barriles diarios. Sobre mediados de 2027, la capacidad de VMOS ya podría ubicarse en torno a los 390.000 barriles por día. Aprobado en el marco del RIGI en marzo de 2025, se espera que el proyecto genere un nuevo salto exportador para la energía argentina. Con ello, en 2027 las exportaciones de energía podrían proyectarse por encima de los US$ 18.500 millones.