Reporte del Mercado de Granos

Exportaciones agro en máximos históricos: 69 Mt embarcadas entre enero y julio

A. Rubicondi – F. Pennino – M. Contardi – E. Terré
Pese a la absorción externa de granos récord, el salto de productividad deja una oferta holgada para los próximos meses. Aumentó la fijación de precio en la semana. Chicago condicionado por un mejor clima y una geopolítica cambiante.

 

1. Absorción externa en niveles récord. Se acelera la fijación de precios 

El agro argentino continúa marcando hitos en el frente externo. En el acumulado a los primeros siete meses del año, las exportaciones de los principales granos y derivados industriales alcanzaron un volumen récord de 69 Mt, con un crecimiento interanual del 11,3% y superando a su vez el pico previo registrado en 2022 de 65 Mt. Este hecho está en línea con una demanda que viene absorbiendo granos en niveles récord, destacándose cultivos como el trigo, con exportaciones por 11,7 Mt, 70% por encima del promedio de los últimos años, o girasol, con envíos por 5 Mt, más que duplicando sus despachos habituales.

Ahora bien, pese a que el volumen exportado alcanzó un récord histórico, el aumento relativo de las exportaciones continúa por debajo del salto en la producción. Comparando los valores actuales con los del año 2022, cuando se había registrado el máximo anterior en despachos de granos, las exportaciones acumuladas crecieron un 6,15%, mientras que la producción avanzó un 26% con relación al mismo año. 

Teniendo en cuenta los principales cultivos, a la semana del 22 de julio se comprometió el 52% de la cosecha 2025/26, frente a un promedio del 64% para el último cuarto de siglo. Se trata de 8 puntos porcentuales por debajo de la media histórica, un rezago que ubica a la campaña actual más de un desvío estándar por debajo de su comportamiento típico. Sobre este cuadro de fondo, sin embargo, las últimas semanas empiezan a mostrar señales de reactivación.

En efecto, en la semana del 22-jul la comercialización mostró un fuerte impulso, particularmente en las fijaciones. En soja, el volumen comercializado creció un 4% semanal, mientras que las fijaciones avanzaron un 7,8%, por un total de 1,14 Mt. El maíz siguió la misma línea, con fijaciones por 1,39 Mt, un alza semanal del 5,2% y un volumen total comercializado que se movió casi a la par, en 1,33 Mt. El movimiento más pronunciado se dio en el trigo nuevo: tras varias semanas de un ritmo de fijaciones prácticamente estancado, la semana del 22-jul registró un repunte del 30%, acompañado por un aumento del 19,9% en la comercialización.

Esta dinámica encuentra correlato en los precios. Al 29-jul, los precios pizarra de la soja y el maíz alcanzan un valor de US$ 339,6/t y US$ 189/t, respectivamente, frente a valores promedio de US$ 328,2/t y US$ 180,5/t a comienzos de mes, marcando subas en torno a 5,5% para ambos cultivos. El trigo nuevo replicó el movimiento: el futuro a diciembre (TRI.ROS/DIC26) cerró en 222,5 US /t para el jueves de esta semana, casi un 7% por encima de los valores de inicio de mes.


2. El maíz argentino, nuevamente el más competitivo del mercado

Las recurrentes lluvias profundizan el retraso en las labores de cosecha del maíz: el progreso es de 82% a nivel país, muy por detrás (-9,9 p.p.) del promedio de las últimas cinco campañas y 7 p.p. por debajo del ciclo anterior.

Este retraso en la trilla no fue neutral, sino que tuvo un impacto visible sobre la composición de los granos descargados. Midiendo contra el promedio de las últimas cinco campañas, el maíz tardó tres semanas en superar a la soja como protagonista en las llegadas a puertos. Aun así, y como marca la estacionalidad, la espectacular cosecha maicera 2025/26 ya domina la entrada de granos a los puertos. Durante todo julio, el cereal representó más de la mitad de los granos descargados. 

Pese al dinamismo que cobraron las descargas con maíz en puerto, las reservas para abastecer a la exportación siguen siendo abultadas. La exportación mensual tanto para junio como julio quedó por debajo de la media quinquenal para esos meses, y el avance exportador está en 48%, levemente por detrás del promedio del último lustro. Teniendo además en cuenta que el volumen comprometido en el mercado interno es de 50% (contra un promedio de 57% a esta semana), se toma dimensión de una gran oferta exportable que todavía puede ser colocada en el mercado externo.

Con la llegada de una muy abultada segunda cosecha de maíz, y a pesar de que los precios de Chicago están cerca de máximos, nuevamente los precios de exportación argentinos son los más competitivos. En efecto, si bien los FOB de los principales orígenes -incluso el local- se dispararon tras reavivarse el conflicto de Medio Oriente, la presión de cosecha del tardío lleva a la Argentina a ganar la pulseada de la competitividad en los mercados de granos globales.   

Este hecho está vinculado, ante todo, con la excepcional magnitud de la oferta argentina este año, con una producción estimada en 71,5 Mt; ello es, 11,5 Mt o 18% superior al récord previo de 60,5 Mt. También ayuda mucho el creciente perfil “mercadointernista” de la demanda del maíz en Brasil: desde los años de explosión productiva y sobre todo desde la 2023/24, nuestro vecino ha dedicado cada vez más producción al consumo interno y menos a la exportación, tendencia que se agudizó en las últimas dos campañas. Ambos hechos dejan en un papel privilegiado en el mercado FOB a la producción argentina. 


3. Chicago: corrección a la baja luego de alcanzar máximos

Luego de alcanzar máximos de dos años para soja y desde mayo para el maíz, el mercado corrigió a la baja durante la semana, ajustando en -5 y -4% respectivamente y siendo presionados por la perspectiva de un mayor alivio climático en las principales zonas productoras de EE. UU.

Por el lado del clima, a pesar del reciente deterioro en el porcentaje de los cultivos en condición Bueno a Excelente para el maíz y la soja estadounidense, debido a la reciente ola de calor y sequía (pasando del 67% y 66% al 63% y 63% respectivamente), el mercado comenzó a descontar la llegada de precipitaciones hacia el final de la semana en el Medio Oeste norteamericano. Estas lluvias resultan determinantes para el desarrollo de la soja, que se encuentra atravesando la etapa crítica de formación y llenado de vainas, lo que contribuyó a disipar parte de la prima de riesgo climático sobre el rendimiento.

A la par, el mercado de granos sintió el impacto de la fuerte corrección en los precios del petróleo. Tras tocar US$ 95 el barril, rumores de negociaciones entre las potencias en guerra de Medio Oriente provocaron un desplome del precio, que cayó hasta los US$ 84/t. Sin embargo, en estas últimas horas se conocieron nuevos ataques cruzados, por lo que el Brent rebotó y volvió a ubicarse en US$ 91/t el barril (+7%). 

A este panorama se le sumó una marcada liquidez vendedora por parte de los fondos especulativos. De acuerdo con las estimaciones de mercado, los fondos operaron con un claro sesgo vendedor en la semana. Hasta el miércoles, las ventas de la semana para el maíz alcanzaron los -31.500 contratos, mientras que en soja las liquidaciones rondaron los –27.000 contratos.

Por el lado del trigo, tras tocar un máximo en dos años, los operadores mostraron una actitud más conservadora y optaron por tomar ganancias. El precio del contrato cayó desde US$ 259/t a negociarse en torno a los US$ 242/t. Sin embargo, los ataques cruzados entre Rusia y Ucrania y los daños a la infraestructura portuaria de la región siguen generando presiones alcistas, al poner en jaque a la exportación de trigo desde el Mar Negro. En este sentido, Sovecon, una importante consultora de granos de aquellos orígenes recortó su estimación para la exportación del cereal ruso 2026/27 en 1,9 Mt a 44,6 Mt, debido al cierre de la vía navegable en el Mar de Azov. La consultora menciona que no espera que se normalice el tráfico marítimo en el corto plazo.