Esa incertidumbre se da en el marco de un volumen de operatoria creciente en el mercado y tasas de devaluación implícitas que sobrepasaron el 200% anual, mientras que el Banco Central se mantiene al margen.
Desde el 2016 la deuda bruta se incrementó en US$ 155.890 millones con perfiles de vencimientos ajustados. Los descalabros monetarios/fiscales y del sector externo han generado desequilibrios en el BCRA que se expresan en una economía de alta inflación.